Archivo

Entradas Etiquetadas ‘taiwan’

Vuelo a Taiwan

Viernes, 31 de Julio de 2009 admin Sin comentarios

En mi primer post con contenido voy a hablar de mi vuelo a Taiwan hace 6 años, entonces trabajaba en una empresa de tecnología y fui de viaje de negocios al Computex. Como muchos sabreis se trata de una feria de tecnología que se celebra en Taiwan todos los años. Esta vez, se cambió de su fecha habitual, debido a la gripe aviar.

El viaje hasta Taiwan es bastante largo, la ida fueron unas 28 horas de viaje, entre aviones, transbordos y esperas en los aeropuertos. El primer tramo de la ida, era Madrid – Frankfurt, un vuelo relativamente corto para lo que nos esperaba. En Frankfurt, esperamos un par de horas hasta que salió nuestro siguiente avión rumbo a Singapur, era un Boeing 747-400 de Singapur Airlines.

DSCN3414

Tras la breve pausa en el aeropuerto de Frankfurt partimos hacia Singapur, esta vez el vuelo ya era muy largo, no lo recuerdo exactamente, pero creo que eran 14 horas de vuelo continuado. El avión estaba genial, era muy nuevo, fue el primer avión con pantallas y mandos individuales para cada ocupante. Al entrar vimos la primera clase, y era increible, grandes asientos de cuero con unas pantallas bastante más grandes que las de la clase turista. Nos tocó en un lateral, así que podíamos mirar por ella, pero rápidamente se hizo de noche así que tuvimos que entretenernos como buenamente pudimos. A ratos con el portatil, otras veces viendo películas, etc. Decir que el servicio de la compañía era increible, las azafatas eran muy atentas, y te ayudaban en lo que necesitaras.

DSCN3423

Una vez aterrizamos en Singapur tuvimos que esperar la friolera de seis horas, aunque la verdad es que pasaron bastante rápido, ya que se puede decir bien alto que Singapur tiene el mejor aeropuerto del mundo (y sino lo es falta poco). Tiene areas de descanso, comida, entretenimiento (había unos recreativos y todo). Los compañeros con los que iba fumaban, y para ello había habilitado una “pecera” con terraza. Nos llamó muchísimo la atención la humedad que había en la citada terraza de la “pecera”, casi no se podía ni respirar, en la citada terraza, había aires acondicionados echando para ayudar a soportar el bochorno que allí hacía. Nunca me he sentido igual, con esa humedad y ese calor tan intensos.

Tras las seis horas, tocaban otras cinco horas y media de vuelo hasta Taipei, las cuales se me hicieron bastante llevaderas, ya que nos tocaron los asientos de la salida de emergencia, y allí ya pude estirar las piernas, que las tenía bastante agarrotadas del vuelo anterior.

Cuando llegamos a Taipei, allí estaban esperandonos nuestros contactos locales, con su cara siempre sonriente.