Namibia es un país situado en el sudoeste de Africa junto a Angola, Zambia y Sudáfrica, cuyo nombre deriva del desierto Namib, que junto al de Kalajari ocupan gran parte de su superficie de 825.000 Km2. No obstante, Namibia tiene otros muchos atractivos que hacen que la estancia pueda ser apasionante: las exóticas tribus, la costa con sus colonias de leones marinos, y la bella sabana del parque de Ethosa.
El clima es bastante seco y caluroso y en verano podéis encontraros temperaturas de casi 40º. En su invierno, junio, julio y agosto, se disfrutan temperaturas más soportables aunque las noches son frías.
Para entrar en el país se necesita pasaporte con validez mínima de 6 meses pero no visado ( se tramita un permiso en la frontera), si nuestra visita es turística e inferior a 90 días.
La capital está en Windhoek, donde es posible que tengáis que alquilar coche. Namibia es un país muy seguro pero como en toda capital, siendo turista hay que ir con precaución especialmente por los posibles robos de carteras, mochilas, etc… Os tranquilizará saber que las carreteras en Namibia están en general en perfecto estado y tienen poco tráfico. No obstante hay que ir con cuidado por un par de razones: se conduce por la izquierda y no es raro que se crucen animales salvajes
No es necesaria ninguna vacuna aunque existe algún riesgo de paludismo en el norte del país en época de lluvias. Existe algún riesgo de cólera también en el norte pero es fácilmente controlable si nos lavamos las manos frecuentemente y tenemos cuidado con lo que comemos y bebemos ( aunque el agua es potable en todo el país se recomienda beberla embotellada)
Para el tema monetario, aunque la moneda oficial es el dólar namibio, se puede ir tranquilo pues se admiten euros y dólares y además casi todas las tarjetas de crédito.
Las zonas más impresionantes y por lo tanto donde más turistas os encontrareis son las siguientes.:
Por un lado hay que acercarse a las famosas dunas de Namib, el que dicen desierto más antiguo del mundo. Hay alguna duna de hasta 300 m de altura que se debe subir con paciencia. Arriba las cámaras no dejan de sacar fotos de las espectaculares arenas rojizas del amanecer.
Otra visita imprescindible es el parque nacional de Etosha. Casi todo el parque está situado sobre un antiguo lado casi seco. En las lagunas que surgen es donde se reúnen todos los animales. Hay tantos (jirafas, antílopes, elefantes, leones, rinocerontes, leopardos…) que a veces no hace falta ni salir del hotel para verlos. Si se acerca uno a ellos hay que guardar máxima prudencia y no salir de los vehículos salvo que esté permitido.
La zona donde se encuentran asentados principalmente los himbas, una de las etnias más llamativas de Namibia se llama Kaokaland. Curiosamente es en esa zona también donde se pueden encontrar pinturas rupestres bosquimanas y donde éstos tienen su montaña sagrada. Tened en cuenta que a pesar de su singularidad muchos de los miembros de tribus están acostumbrados a los turistas y es posible que os pidan dinero si queréis guardar un recuerdo fotográfico de ellos.
Por último, para observar los leones marinos es frecuente acercarse a la reserva Cape Cross donde se encuentra la mayor colonia con casi 100.000 ejemplares.