Shanghai está situado en la costa oriental de China, y en ella confluyen los ríos Huangpu y Wusong, que la convierten en una ciudad fluvial, comunicada tanto con el mar como con el interior del país gracias a que la mayor parte del río Yangtze es navegable.
Shanghai es una ciudad moderna, llena de rascacielos y torres, y está considerada como el cuartel general del desarrollo económico chino, ya que aquí hay más bancos, industrias, hoteles de lujo y oficinas comerciales que en ninguna otra parte del país.
A pesar de la modernidad en la que se ha introducido, Shanghai mantiene la cultura china y la forma de relacionarse entre ellos.
Llegar a Shanghai
Shanghai es la única ciudad china que dispone de dos aeropuertos, por lo que es posible llegar a ella en avión desde casi cualquier punto, tanto de China como de otros países.
Además, cuenta con tres estaciones de tren que lo comunican con el resto del país, por lo que llegar a la ciudad en este medio de transporte es económico, rápido y permite conocer el maravilloso paisaje que ofrece el país.
Además, su ubicación permite también la llegada en barco, ya que a su puerto llegan tanto barcos nacionales como internacionales.
Moverse por Shanghai
Como siempre, recomiendo andar para conocer una ciudad, pero las dimensiones de Shanghai hacen que esto sea misión imposible.
El transporte público funciona muy bien, y además no es caro.
Los taxis, que se pueden coger en cualquier sitio, son baratos, y el único inconveniente en explicar al conductor dónde vas, cosa que se puede decir simplemente señalando el destino en un plano de la ciudad.
El metro, que cuenta con varias líneas, cubre toda la ciudad, y cuenta con paradas cerca de las principales atracciones turísticas. Es un metro cuidado y limpio.
Además, Shanghai cuenta con una extensa flota de autobuses urbanos, por lo que ésta también es una buena opción para moverse de un lado a otro de la ciudad.
Existe una Tarjeta de transporte público (all-in-one) que sirve tanto para la ciudad de Shanghai como para algunas de alrededor. Esta tarjeta es de valor almacenado, y sirve también para los taxis. Se adquiere en más de 2000 puntos en la ciudad, sobre todo en las estaciones de metro.
Conocer Shanghai
Para conocer mejor la ciudad organizaré las visitas principales por zonas.
- La ciudad antigua: La ciudad antigua de Shanghai queda al sureste. Limita al este con el Bund, al norte con la Concesión Internacional, y al oeste con la Concesión Francesa.
Una de las atracciones más importantes de esta zona es el Bazar del Jardín del Mandarín Yu, conocido como los Jardines de Yu Yuan. Personalmente es uno de los sitios que más me gustaron en los dos viajes que realicé a Shanghai. Son unos de los jardines más famosos de la ciudad, y hay quien indica que es casi una visita obligada.
Estos jardines están situados al norte de Shanghai, cerca de la antigua muralla. Fue diseñado durante la dinastía Ming, entre los años 1559 y 1577, por el funcionario Pan Yuyuan, que decidió construirlos a imagen y semejanza de los jardines imperiales. Su nombre significa salud y tranquilidad.
Después de la muerte del funcionario, la familia de Yunduan se arruinó. El jardín cayó pronto en el olvido y no recuperó su esplendor hasta que en 1760 un grupo de comerciantes lo compró. A principios del siglo XX, una parte del jardín fue convertido en bazar por las autoridades. A partir del año 1957 se inició su restauración, restauración que abarcó todo el barrio que rodea al jardín, construido también durante la dinastía Ming. En 1982 fue declarado monumento nacional.
La zona exterior del jardín propiamente dicho es un conjunto de callejuelas llena de comercios, bastante orientado al turismo. Sin embargo, en la parte de fuera de la muralla, hay una zona, un “jutón” típico donde si te vas adentrando entre sus pequeñas callejuelas parece que retrocedes en el tiempo, porque así sí te acercas a la vida típica de los chinos, con sus casas típicas. Son casa humildes, gente sentada en las calles, pobreza, pero sobre todo, gente amable y simpática.
Las tiendas del bazar ofrecen todos los productos típicos chinos que se pueda imaginar. También hay cafés y algún restaurante. La verdad es que es un sitio precioso que merece la pena visitar.
En el centro de este bazar hay un pequeño lago donde se encuentra la Casa de Té más antigua de China, y se puede entrar a conocerla. El puente por el que se accede es en zig-zag porque para la cultura china así se evita que entren los malos espiritus.
Por una de las callejuelas de este recinto se encuentra la entrada al Jardín propiamente dicho.Es un jardín precioso, grande, muy cuidado, con jardines, estanques, y sobre todo, mucha paz.Al entrar en él parece que estás en otro mundo. Ni siquiera se oye el ruido exterior.
La mayoría de los jardines son parecidos.Hay muchos chinos sentados por ahí, meditando tanto que no se enteran ni de cuando te sientas al lado, y la verdad es que el ambiente que se respira allí invita a eso.
- Lugares de culto: Son muchos los templos que se pueden visitar en Shanghai, pero indicaré los más importantes y especiales.
El Templo del Buda de Jade es el templo más importante de Shanghai, y se encuentra en Anyuan Lu, y está rodeado de un muro color amarillo.
Cuando llegas al templo el olor a incienso te envuelve desde el exterior. Fuera hay un montón de tiendas que venden incienso y objetos de ofrenda y culto que utilizan los fieles en los templos. Hay tal variedad de incienso que no se sabe cuál elegir, y son muy baratos.
Cuando se entra, en el centro del patio hay una especie de pira donde la gente quema incienso y realiza rezos.
Se puede entrar en lo que es templo propiamente dicho, donde se observa a los monjes haciendo sus oraciones, un espectáculo digno de ver. Merece la pena acercarse a verlo.
A mano derecha del templo, hay un templo más pequeño que es donde realmente está el Buda de Jade, una figura sentada de Buda, que es el símbolo del templo, el que le da nombre. Cuando yo estuve no dejaban sacar fotos ni grabar.
En la parte trasera hay una tienda que vende productos chinos preciosos y muy baratos, sobre todo juegos de escritura.
La Pagoda Longhua se encuentra en Longhua Lu, al suroeste de la ciudad, y es la única pagoda de la ciudad.
Tiene 37 metros de altura divididos en 7 plantas con balconadas de madera, y cuenta con planta octogonal.
Cada planta posee su propio saledizo con ocho vértices de los que cuelgan las tradicionales campanillas para ahuyentar los malos espíritus.
El Templo Longhua se encuentra frente a la pagoda, y sus edificios son de la época Qing.
La Catedral de San Ignacio o de Xjiahui, o la Iglesia de la Madre de Dios, es un edificio de ladrillo rojo con dos torres de 49 metros, y en la fachada se ven los Cuatro Evangelistas. En su interior hay una imagen de la Virgen con el Niño.
- El Bund y Nanjing Lu:
El Bund es un enorme paseo de Shanghai, y es la vía urbana más espectacular de todo China. Su nombre significa “terraplén próximo al agua”.
Se extiende por la orilla izquierda del río Huangpu, que es el que baña la ciudad, y hace tiempo era considerada como la arteria vital de las finanzas de Oriente.
Esta avenida está llena de solemnes edificios que no tienen nada que ver con la arquitectura china. Entre los más famosos está el Peace Hotel, del año 1928 y conocido porque está coronado por una pirámide azul; la Torre del Reloj, que era la aduana de las potencias coloniales; el Ayuntamiento, con su cúpula; o el Dongfeng Hotel.
A lo largo de todo el Bund hay también sedes de importantes bancos, empresas y consulados. Concretamente, el consulado español se ubica junto a la Torre del Reloj.
Frente a la Torre del Reloj hay unos embarcaderos donde se pueden coger unos cruceros por el río. Las embarcaciones son muy cómodas, y si se coge billete de primera clase san un refrigerio. El trayecto es dirección norte, y merece la pena hacerlo por las cosas que se ven: El parque Huangpu; La confluencia con el río Suzhou en el puente Waibadu y el edificio rojo de Shanghai Mansion; Los astilleros; La central eléctrica Yasngshupu; El islote Fuxing, que fue el primer enclave industrial de Shanghai; El fuerte Wusong; Y el inmenso estuario de la desembocadura del gran río Yangtzé.
Lo más bonito es coger el barco a media tarde, porque el recorrido dura unas tres horas, y a la vuelta se ve todo el Bund iluminado, y la zona de Pudong y la Perla del Este también iluminada.
Sin duda, el Bund es una buena opción para dar un paseo, pero lo más impresionante son sus vistas.
Al otro lado del río se puede ver la zona de Pudong, donde se encuentra la Perla del Este, y el famoso hotel Hyatt, al que se puede acceder a su última planta para obtener unas impresionantes vistas de la ciudad.
Llegando al final del paseo podemos encontrar un monumento de Mao.
Nanjing Lu comienza en el Peace Hotel, y atraviesa la ciudad en dirección oeste durante una distancia de 5 kilómetros.
Es la calle más conocida de Shanghai, y la más importante desde el punto de vista comercial.
En esa zona se encuentra la Plaza del Pueblo, que fue construida en el lugar que ocupaba un hipódromo en la época colonial.
Fue famosa por numerosas manifestaciones políticas, como la que sucedió en 1969, que congregó a más de 2 millones de personas.
El edificio más famoso de la plaza es el Museo de Arte de Shanghai, que cuenta con 12 galerías y un total de 37500 m2.
El museo abrió por primera vez sus puertas en 1952 en un edificio modernista de la calle Nanjing, para posteriormente trasladarse a la calle Henan. El museo actual se abrió en 1996.
El edificio que alberga el museo es de forma circular, de color marrón, y se sostiene en una base cuadrada, simbolizando así la antigua percepción china del mundo “Un cielo redondo, una tierra cuadrada”.
Su altura es de 29,5 metros, divididos en 5 pisos, y fue diseñado por un arquitecto local.
El museo contiene una colección de más de 120000 piezas de diez categorías diferentes: bronce, escultura, cerámica, jade, pintura, caligrafía, sellos, monedas, muebles de las dinastías Ming y Qing y artes de las minorías chinas.
Cuenta también con una sala de té donde se puede degustar esta típica bebida, y en caa una de sus plantas hay una pequeña tienda donde se pueden adquirir réplicas y objetos relacionados con la colección de esa planta.
Este es un museo que no ha y que dejar de visitar.
Frente al Museo se encuentra el Gran Teatro, con 1800 asientos, y que fue acabado en 1998. Cuenta con el mayor escenario de Asia, con 718 m2, y es una obra maestra de la arquitectura. El Teatro se puede visitar.
Al este del Teatro se encuentra el Museo de la Exposición de la Ciudad, muy interesante para el que quiera conocer el Shanghai del pasado y del futuro.
Aquí se encuentra una maqueta al detalle de toda la ciudad, con pasarela para ir de una zona a otra.
Aparte de los edificios, lo que más llama la atención es la cantidad de gente que siempre hay en la plaza, lo mismo bailando, que haciendo tai-chi, o simplemente sentada. Observar todo esto es una buena manera de acercarse a las costumbres del pueblo chino.
- Testimonios de la Revolución: Hay varios sitios en Shanghai que fueron importantes durante la revolución, pero el más importante es el Edficio donde se Fundó el Partido Comunista se encuentra en la calle Huangpi Nanlu, concretamente en el número 374. En el primer piso hay una especia de recibidor con el nombre del lugar escrito en letras grandes en la pared.El edificio en sí, el histórico, es de ladrillo rojo, y durante la visita se va pasando por diferentes salas, hasta donde se llega a la importante, donde se firmó todo.La verdad es que cuando nosotros entramos no sabíamos muy bien lo que íbamos a encontrar, y nos pegamos bastante susto porque los personajes están tan logrados que parecen propiamente reales, parece que en cualquier momento te van a hablar.Están alrededor de una mesa , y se reconoce a Mao.El sitio es interesante por lo que significa en sí mismo. Recomiendo la visita.
Uno no se puede marchar de Shanghai sin darse una vuelta por el Hoating, el mercadillo más famoso de la ciudad.
Se encuentra en la calle Hoating Road, y aunque hoy en día está muy bien situado, con tiendas, en sus inicios, también lo conocí así, era una calle estrecha con puestos minúsculos y una persiana que bajaban por la noche. Tenía más encanto que el de ahora.
En el Hoating se venden ropa, bolsos, relojes, de marca y de no marca, y cómo no, lo de marca son auténticas imitaciones. Es el paraíso de las compras y del regateo.
A la entrada hay una china donde se puede cambiar dinero, es lo que se entiende por mercado negro.Y también, al caer la tarde, se ponen puestos de comida, con unos pinchos de carne deliciosos pero que es mejor no verlos crudos.
Para concluir, decir que Shanghai es una ciudad que hay que visitar y recorrer para tomarle el pulso, que tiene lugares realmente encantadores que harán que viajes en el tiempo, y que todos ellos dejarán un buen recuerdo en tu corazón.