Por ejemplo: Tokio, París, Río de Janeiro


Personas que han estado en Kirguistán

Kirguistán

Artículo escrito por: javier

Un país en el que el rapto de la novia forme parte de su acerbo cultural, o cuyo poema nacional sea veinte veces más largo que la Odisea de Homero, es un país único. Ese país se llama Kirguistán. La constumbre del rapto de novias se generalizó cuando los matrimonios pactados, y con un precio de por medio, no se podían pagar. Era más económico raptar a la novia y así la deuda quedaba saldada. Lo del poema sí que es sorprendente. Se llama Manas y es un poema épico que narra las adversidades de Manas y de sus descendientes en lucha permanente con los chinos, sus vecinos, allá por el siglo IX. Se trataba de mantenerse independientes, de ahí que este poema tenga el reconocimiento de todo el país. 

La dominación soviética convirtió a Kirguistán en un país teóricamente ateo. En la práctica la religión dominante es el Islam aúnque también existen minorías cristianas y judías.

Para aquellos que viajamos con el deseo de descubrir culturas, personas y paisajes, Kirguistán tiene suficientes alicientes. Tiene el exotismo de los viajes a oriente. Se encuentra en el camino hacia la China desde Europa. Sería la última estación de una ruta de la seda que finalizase en el país amarillo. Siempre como lugar de paso, hay algunos lugares que en Kirguistán se deben visitar: la Montaña sagrada de Sulaiman-Too, el Trono de Salomón, y la Mezquita de Rabat Abdullah, todo ello en Osh.

La altura media del país son los 3000 metros. Claramente otro mundo. No te sorprenderá que te cuente que hay miles de glaciares. Menos mal que para combatir el frío los rusos les trajeron el vodka. Cuando te pasas el día caminando, un baño caliente en uno de sus espectaculares balnearios, te deja como nuevo. Montañeros del mundo, aquí tenéis un posible paraíso descontaminado de civilización. Un buen lugar para comenzar el viaje es la capital Bishkek, a la que se llega en avión. Las montañas que rodean la ciudad invitan a caminar. Desde allí es fácil llegar al lago Issyk-Kol en Tamchy. La alta salinidad de sus aguas impide que se hiele pero aún así está bien frío. En Cholpon-Ata te quedas sorprendido con sus curiosas esculturas de piedra. La mezcla de culturas está por todos los lados. Acaba siendo lo natural.

El pueblo kirguís es muy amante de la música. Las posibilidades de asistir a conciertos y hasta a ópera en alguna de sus ciudades son muy altas. Es una música que tira a ruso. Pero tiene sus particularidades. Si ya hemos comentado la transcendencia de su héroe medieval Manas y de su poema, en música existe también toda una tradición de cantores de fragmentos de dicho texto. Todo se acompaña con el komuz, instrumento de 3 cuerdas que se toca con los dedos, como si se tratase de una guitarra.

Una sorpresa más, que bien mirada no debería serlo tanto. La equitación. Entre los deportes más practicados en Kirguistán están todos los relacionados con los caballos. Los de carne y hueso. ¡Qué abismos culturales que podemos descubrir buscando la salida del sol!