Macao es, junto con Hong Kong, una Región Autónoma Especial perteneciente a China. Se trata de una antigua colonia que cambió de estatus en 1999, después de 400 años de soberanía portuguesa.
Si estáis en Hong Kong y vais a hacer una excursión de un día a Macao no se os puede olvidar el pasaporte, ya que oficialmente esta ex-colonia sigue teniendo hoy en día su propio departamento de inmigración y aduanas, al igual que Hong Kong. También tiene su propia moneda (las patacas), aunque no merece la pena cambiar dinero: por lo general taxis, tiendas y restaurantes no ponen ningún problema en aceptar los dólares de Hong Kong.
Para llegar a Macao lo mejor y más habitual es hacerlo en ferry desde Hong Kong. El viaje dura aproximadamente una hora y los ferries salen cada 15 minutos, las 24 horas del día. La empresa que hace el trayecto se llama Turbo Jet (turbojet.com.hk) y usa unas lanchas muy rápidas y grandes. La terminal del ferry está en el Shun Tak centre y hasta allí podréis ir en taxi o bien bajaros en la estación de metro de Sheung Wan. El viaje de ida y vuelta os costará unos 30€ al cambio. ¿Un servicio de ferry las 24 horas? Esto es debido a que la economía de Macao se basa en el turismo, principalmente el de los casinos que atraen a miles de turistas y jugadores de toda China y Hong Kong.
Macao está considerada Las Vegas asiática. En la China continental las apuestas son ilegales y en Hong Kong, quizás por su influencia británica, sólo está permitido apostar en las tradicionales carreras de caballos de Happy Valley y Sha Tin. Sin embargo el juego gusta mucho a los chinos, en especial a los acaudalados cantoneses, por lo que ir de excursión a Macao es algo muy común tanto para ellos como para los expatriados en Hong Kong.
En Macao, a menos que realmente os guste apostar, en realidad no hay mucho que ver, por lo que un día de visita es más que suficiente. Sin embargo puede que os interese saber que al pequeño aeropuerto de Macao vuela Air Asia, una compañía de bajo coste (de la que ya he comentado en artículos anteriores) que os puede comunicar fácilmente con muchos destinos interesantes del sudeste asiático por un módico precio. Cuando yo vivía en Hong Kong en el 2008 solía ir a Macao sólo para coger vuelos de Air Asia pero actualmente se pueden tomar también desde Hong Kong a Kuala Lumpur y a Bangkok.
Las principales (y casi únicas) atracciones turísticas de Macao son la plaza del Senado, cuyo suelo está decorado con adoquines formando un bonito mosaico bicolor, y la iglesia de San Pablo, de la que en realidad sólo se conserva la fachada. Esto es bastante curioso, ver un edificio histórico que aparece hueco, como flotando en el aire, como el atrezzo de un teatro...
Prácticamente las únicas actividades que se hacen en Macao son comer y apostar. ¿Ya estáis cansados de tanta comida china? ¿Os apetece un bacalao a la portuguesa, unas sardinas asadas o unas chuletas de cordero? Pues entonces Macao es vuestro sitio. Yo solía ir al restaurante Vela Latina, que está justo enfrente de la plaza del Senado, debajo de unos soportales. No sé si será el mejor restaurante portugués de Macao pero es el único que conozco y desde luego no es nada malo.
¡No dejéis de probar las tartaletas de huevo (egg tarts)! Están muy ricas, las venden por todo Macao y... en realidad son como los pasteis de Belem de Lisboa.
En cuanto a los casinos, hay muchos, muchísimos. Aunque no os guste apostar os recomiendo que como curiosidad visitéis el Venetian o el MGM (ambos están también en Las Vegas). De los dos yo prefiero el Venetian. Este es mucho más grande que el original de Las Vegas pero, con tanto espacio por llenar, las tiendas no son tan lujosas y sí es todo mucho más kitsch (si cabe) que su primo de Nevada.