Isla Saona es una isla perteneciente a la República Dominicana, con una superficie de 110 kilómetros cuadrados y, en breves palabras, podría describirse como un lugar realmente impresionante.
Concretamente, se encuentra situada al sureste del país, y es una de sus islas de mayor tamaño. Para ser más exactos, pertenece a la provincia de La Romana, y forma parte del Parque Nacional del Este.
Como en el resto del país, en Isla Saona predomina un clima tropical, con temperaturas que oscilan en torno a los 25 y los 40 grados centígrados, aunque también con abundantes lluvias, por lo general en forma de tormentas. Así que en lo referente al clima, digamos que puede pasar de todo.
Aunque diariamente pasean por ella multitud de personas, son muy pocos los habitantes que residen en ella de forma habitual. Su población es de, aproximadamente, unos 500 habitantes, los cuales residen en un conjunto de unas 70 casas, asentados en dos asentamientos permanentes, y se dedican principalmente a la pesca. Gente afortunada, desde luego que sí; pues tiene que ser maravilloso despertarse cada día en semejante lugar.
Como no podía ser de otra manera, en la actualidad, Isla Saona es un espacio protegido, ha sido declarado Parque Nacional. Razones para ello no faltan, pues alberga tres ecosistemas diferentes, como son los bosques semihúmedos, los matorrales, y los manglares; y dentro de estos, viven multitud de especies de aves, peces, reptiles, corales...; basta con decir que es una de las reservas ecológicas más importantes del país. Quizás gracias a este nombramiento, hoy en día la isla pueda seguir siendo tan bella como es.
La visita a Isla Saona, es una de las excursiones más solicitadas por todo turista que visita lo que es conocido como Punta Cana; un turista que, generalmente, contrata un todo incluido en un hotel de alta categoría y con unas hermosas playas en su entorno. Dicho esto, cualquiera puede preguntarse que, cómo teniendo todo esto, este turista decide hacer una excursión a esta isla. Una sola foto puede responder a esta pregunta: playas totalmente vírgenes, con arenas finas y blancas, aguas cristalinas, exuberantes palmeras... y, lo mejor de todo, especies de plantas y animales difíciles de encontrar en muchos otros sitios, aquí pueden llegar a verse: estrellas de mar, corales marinos, pelícanos, tortugas marinas, delfines, etc., eso sí, requiere de tiempo y paciencia, esto último no puede garantizarse; pero por todo lo demás, es una excursión irresistible.
La duración de la excursión suele ser de todo el día, y por norma general, se contrata un paquete que incluye traslados y comidas.
Lo típico es que los turistas salgan de su hotel en autobús a primera hora, hasta llegar a un embarcadero, y desde aquí son transportados a través del mar hasta la preciosa isla. A partir de aquí, la excursión puede ser de diferentes maneras: transporte en catamarán, en barca a motor...; incluyendo todo incluido o no; con alguna parada para hacer snorkel, o para bañarse en medio del mar; con un video de recuerdo, o con una botella de ron con una foto de los visitantes en la isla... Cada agencia ya pone en marcha sus estrategias, para intentar hacer la visita lo más atractiva posible; y el turista es el que decide, en función de sus gustos, y de lo que esté dispuesto a gastarse.
El resultado al final es haber disfrutado de un maravilloso e inolvidable día, deleitándote con un paisaje espectacular, y sumergiéndote en las aguas más cristalinas que, seguramente, no hayas visto jamás. Eso sí, también un día agotador; pues el viaje es largo, y tantas horas al sol terminan agotándote.
En cuanto a los servicios que ofrece la isla, obviamente, son algo escasos. No existe la posibilidad de alojarse en ella como turista, pues no hay hoteles, ni alojamientos ideados para el turista. Para visitarla, hay que estar alojado en alguno de los cientos de hoteles que hay en Punta Cana, y realizar la excursión en el día.
Tampoco es un lugar en el que se pueda ir de tiendas, a no ser que encontremos algún vendedor ambulante, será complicado llevarnos algún recuerdito de la isla. Por cierto, totalmente prohibido el llevarse de allí cualquier piedra, fósil, estrella de mar... esto es algo muy protegido, y tiene una multa de gran valor.
En definitiva, Isla Saona es una isla para ir a disfrutar de su naturaleza, su entorno y su tranquilidad. Un lugar al que merece la pena ir, pero eso sí, sin olvidarnos de un buen protector solar, unas gafas de sol y una buena isla, que aunque estemos en el Caribe, los rayos del sol allí son muy directos, y el sol hay que tomarlo con precaución.