Situado en el extremo sur de la isla de Tenerife, el municipio de Arona constituye su principal centro turístico. El nombre de Arona quizás no os resulte tan conocido como lo son sus playas: las populares Playa de las Américas y la Playa de los Cristianos son los centros turísticos, comerciales y culturales de la ciudad. Asimismo, forman parte del municipio la llamada Costa del Silencio y la Arona Rural, caracterizada por su orografía volcánica, sus suelos secos y su ambiente tranquilo. Arona cuenta con más de quince kilómetros de hermosas playas, por lo que no es de extrañar que haya convertido al turismo en su principal fuente de ingresos. Además de su población residente de 50.000 personas, el municipio oferta 60.000 plazas hoteleras, por lo que en temporada alta la ciudad duplica su población.
Con una temperatura media de 23º C y más de 28.000 horas de sol anuales, la región también se ha convertido en un importante centro agrícola dentro de la economía de la isla. Así, en las afueras de los núcleos urbanos se cultivan plátanos, frutas tropicales, tomates y flores.
Dentro de Arona, el Puerto de Los Cristianos es el punto de salida de las líneas marítimas que enlazan con las otras islas del archipiélago canario. Además, en el propio muelle se encuentra el mural más grande del mundo según el Libro Guiness de los Records. Sus 4.800 metros cuadrados tratan de la protección de las ballenas y otros cetáceos. La historia de la Playa de los Cristianos se remonta a los años 50, cuando un grupo de jóvenes suecos con problemas de reumatismo se instaló aquí en busca de un clima benigno que mejorara su salud. Ese fue el origen del turismo en lo que hasta entonces había sido un pequeño pueblo marinero. Desde entonces el turismo se ha desarrollado y, fiel a sus orígenes, la Playa de los Cristianos se caracteriza por su ausencia de barreras arquitectónicas que faciliten el acceso a las personas con movilidad reducida. El Paseo Marítimo de Los Cristianos también es famoso porque en él se instala un mercadillo los domingos por la mañana.
Por otro lado, el nombre de la Costa del Silencio resulta muy apropiado debido a sus tranquilas calas y parajes poco masificados. Sus fondos marinos son muy apreciados por aquellos que practican el buceo. Para los que no, podrán visitar la Punta de Rasca, una reserva natural de ballenas, así como Malpaís de la Rasca, un espacio natural protegido. Las Galletas es un pequeño pueblo pesquero que todavía mantiene su vida sosegada y sus costumbres marineras.
En el interior del municipio de Arona hay una serie de pequeños pueblos rurales bastante pintorescos que se conocen como Arona Rural. Esta zona cuenta con una buena red de caminos que resultan ideales para la práctica de senderismo y otros deportes al aire libre.
Como no podía ser de otra manera en una zona que vive del turismo y que goza de un clima benigno durante todo el año, Arona cuenta con una amplia oferta deportiva: dos campos de golf, cinco campos de fútbol, una pista de atletismo, una piscina olímpica y un polideportivo. Además, el municipio está lleno de actividades para niños, tales como el Camel Park, el Jungle Park, el Monkey Park y el parque acuático Siam Park.