Personas que han estado en Dinamarca

Dinamarca

Artículo escrito por: Víctor

 

Dinamarca es uno de los países que forman Escandinavia, junto a Islandia, Noruega y Suecia. De entre ellos es el país más pequeño, con la mitad de territorio que Islandia y menos de un sexto del territorio noruego o sueco, aunque su población está por debajo tan solo de Suecia, gracias a sus más de cinco millones de habitantes. El territorio danés está repartido entre Jutlandia, la península que nace de Alemania y divide los mares del Norte y Báltico, y más de 400 islas; Dinamarca ganó gran fuerza a finales del primer milenio después de Cristo gracias a sus renombrados vikingos, que llegaron incluso al Mediterráneo. Pero poco del salvajismo de este pueblo queda entre los daneses hoy en día. Dinamarca, como toda Escandinavia es símbolo claro del progreso en una sociedad. Una sociedad que se dice es la más feliz del mundo, aunque no tengo demasiado claro cómo se puede medir eso. La cultura y el orden son puntos que destacan y estarán presentes en vuestra visita al país desde vuestros primeros pasos por el aeropuerto. Pero Dinamarca tiene más que ofrecer que su sociedad. Sus paisajes son variados, con la tónica dominante de la naturaleza. El verde de los prados y el azul del agua se combinan formando un fantástico pulmón con el que respirar en vuestro recorrido por el país. Además, Dinamarca ofrece algo que sus compañeros escandinavos no pueden dar al turista. Su clima, aunque arrastre la mala fama que la palabra "norte" lleva consigo, es suave y agradable. Con veranos perfectos e inviernos fácilmente llevaderos, lejos de los dos dígitos bajo cero habituales en Noruega o Suecia. Si vuelas con una de las compañías aéreas principales, es más que probable que llegues a Dinamarca a través del aeropuerto de Copenhague, en la isla de Selandia. Es uno de los quince aeropuertos europeos con más tráfico, y está situado a tan solo 11 kilómetros del centro de la ciudad. Por contra, si lo haces con una compañía de bajo coste, puede ser que en lugar de aterrizar en Copenhague lo hagas en Billund o en Aarhus, situadas en Jutlandia.  Cuando hablamos de las ciudades de Dinamarca, hay un nombre que destaca por encima de los demás. Copenhague, su capital, se ha hecho un hueco entre las grandes ciudades europeas y su símbolo, la Sirenita de Hans Christian Andersen es codiciada por los "cazadores de monumentos" tanto como pueda ser la Torre Eiffel de París o el Big Ben de Londres. Sus preciosas casitas multicolores y la presencia constante del agua marina crean una atmósfera deliciosa en la capital. Tan deliciosa como pueda ser la comida danesa. No en vano, el Noma, restaurante que trata de innovar con la comida tradicional nórdica, ha sido elegido por segundo año consecutivo el mejor restaurante del mundo. La mezcla de pescados, carnes y verduras os hará disfrutar del país. Eso sí, a un precio, pues Dinamarca es uno de los países más caros del mundo. Tendréis que ir con ojo, o con un presupuesto alto, si queréis disfrutar de la oferta cultural y de restauración autóctona.  La mejor forma de abaratar costes durante vuestro viaje a Dinamarca, y sin duda la más satisfactoria, es aprovechar los maravillos paisajes que ofrece el país y preparar recorridos de senderimo, acampadas o rutas en bicicleta. El paisaje es llano como pocos, y tanto en la ciudad como en la carretera, tendréis muchos compañeros de viaje si decidís moveros con pedales. Si os gusta la naturaleza, y queréis experimentar lo que es la vida en un lugar con una sociedad bastante distinta a la de los países latinos sin pagar las inclemencias del tiempo, Dinamarca es sin duda vuestra mejor opción.