La preciosa villa de Comillas es una localidad situada en la costa atlántica de la comunidad de Cantabria. Su población no llega a los 3.000 habitantes, pero su importancia le viene de su valioso patrimonio cultural, con destacados edificios medievales, barrocos y modernistas.
Ya en la prehistoria fue un lugar elegido por su peculiar orografía, con abundancia de cavidades y cuevas, para ser habitada por hombres del neolítico que realizaron interesantes pinturas rupestres en diversas cuevas. Las más interesantes son la Cueva de Portillo, la Cueva del Castillo y la Cueva de la Meaza. En ellas se encontraron muchos restos de la Edad de Bronce, como hachas, puñales, puntas de flecha e instrumentos para la pesca.
Uno de los edificios más célebres de la localidad es la Villa Quijano, más reconocida por la denominación popular de El Capricho, una bellísima casa proyectada por el arquitecto catalán Antoni Gaudí en el año 1883, destinada a ser residencia veraniega de Máximo Díaz de Quijano. Es una de las pocas edificaciones de estilo modernista que se encuentran fuera de Cataluña.
El Capricho es una edificación colorista muy original, que combina la sillería, el ladrillo, el hierro y la cerámica, de formas irregulares, con una esbelta torre cilíndrica a la manera de alminar persa. Gaudí quiso realizar una casa alegre con elementos árabes, empleando cerámicas verdes, amarillas y rojas, con relieves de girasoles.
La fachada principal del cementerio municipal es otra obra modernista, proyectada por el arquitecto catalán Domenech i Montaner, en el año 1881, rehabilitando una iglesia del siglo XV. En uno de los muros de esta antigua iglesia se colocó una valiosa escultura de Josep Llimona, que representa al ángel exterminador.
La Iglesia de San Cristóbal es un interesante edificio barroco del año 1640, que posee una elegante torre rematada con un pináculo de estilo francés, y un interior con bóvedas de estilo gótico, un imponente órgano y una escultura que representa al Cristo del Amparo.
La Playa de Comillas es una enorme extensión de finas arenas doradas bañadas por frías aguas cristalinas, que tiene una larga tradición como lugar de descanso y veraneo de importantes familias de toda España. Precisamente, ante la futura llegada de la Familia Real española, en el verano de 1880, para pasar una temporada de descanso en Comillas, el primer Marqués de Comillas tuvo la iniciativa de instalar alumbrado público, siendo la primera población en España en hacerlo, ya que sólo hacía un año que Edison había perfeccionado la bombilla incandescente.
El Palacio de Sobrellano es otra importante edificación de un arquitecto catalán, Joan Martorell, levantada en el año 1888 por encargo del Marqués de Comillas, don Antonio López y López. Se trata de un grandioso edificio de estilo neogótico, con elementos de influencia veneciana, de planta rectangular y decorado con valiosos muebles de Antoni Gaudí, pinturas de Eduardo Llorens y esculturas de Juan Roig. A un lado del palacio se encuentra la preciosa Capilla Panteón de estilo gótico inglés, con muebles de Gaudí y esculturas modernistas de Josep Llimona y de Venancio vallmitjana. El la actualidad este imponente edificio es propiedad del gobierno de Cantabria y está destinado a museo y a sede de cursos de la Universidad de Comillas.
El edificio de la Universidad de Comillas es una enorme obra del arquitecto catalán Domenech i Montaner, del año 1890, creada como Seminario de San Antonio de Padua de Comillas.