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Troovelers que han estado en Groenlandia

Groenlandia

Artículo escrito por: Cristina Alfonso

La vía más rápida y cómoda de llegar a Groenlandia es la aérea. Según se aproxima el avión a la isla más grande del mundo, el blanco y azul celeste de los icebergs y placas de hielo visibles desde la ventanilla suponen un hermoso espectáculo que hace que el viajero se sienta parte de la aventura aún antes de haber pisado tierra.

En un país cruzado por el Círculo Polar Ártico, en donde el 84% de su superficie está cubierta por hielo y en el que la temperatura media en los meses de verano europeo oscila entre los 9 y 7 grados centígrados, es conveniente abrigarse en todo momento.

Groenlandia (en el idioma groenlandés kalaallisut: Kalaallit Nunaat; en danés: Grønland) es una región autónoma perteneciente al Reino de Dinamarca por lo que su moneda es la corona danesa, lo cual hace necesario cambiar divisa para comprar en el país. El idioma danés es hablado por una minoría y usado en asuntos administrativos mientras que el groenlandés es el idioma de la mayoría de los habitantes, en total hablado por unas 50.000 personas.

A pesar de ser la isla más grande del mundo, es el país con menos densidad de población. Los asentamientos están situados en las costas libres de hielo; casi toda la población se agrupa en la costa oeste con notables excepciones en la costa este. En el noreste de Groenlandia es el lugar en donde encontramos el parque nacional más grande del mundo: el Northeast Greenland National Park.

El mayor aeropuerto de la costa oeste es el Aeropuerto Kangerlussuaq y supone el centro para los desplazamientos domésticos. Los vuelos internacionales conectan principalmente con Copenhague. La compañía aérea Air Iceland comenzó a volar a Groenlandia desde Islandia en julio de 2009 y sus destinos son los aeropuertos de Kulusuk y de Ittoqqortoormiit en el este de la isla y los destinos Narsarsuaq, Ilulissat, Nuuk en el oeste de la misma. Además de estas rutas se pueden encontrar vuelos internacionales entre Narsaruaq y Copenhague. También existe una línea de ferries pertenecientes a la compañía Arctic Umiaq Line;hace un viaje de ida y vuelta cada semana que dura unas 80 horas en cada dirección.

La mejor manera de moverse dentro del país es la aérea. No hay carreteras entre las ciudades porque la costa tiene muchos fiordos que harían necesarios servicios de ferry que conectaran todas las carreteras. Los aeropuertos son pequeños, hay pocos vuelos al día, así que conviene reservar con antelación los pasajes. Con la tarjeta de crédito se puede pagar desde un billete aéreo a un tupilak.

Quien quiera un recuerdo seguramente se sienta atraído por los mencionados tupilaks, esas representaciones de monstruos originariamente realizadas con el mayor secretismo por brujos o chamanes empleando partes de animales como hueso, pelo, o piel para atacar a un rival o enemigo que eran arrojadas al mar. Cuando los exploradores europeos llegaron a Groenlandia no quedaba ni uno de esos tupilaks, pero como se mostraron interesados en verlos, los nativos comenzaron a tallarlos en hueso de cachalote para mostrárselos. En la actualidad se tallan en colmillos de narval, morsa o asta de caribú y suponen un apreciado recuerdo.

Hay zonas en las que los habitantes de Groenlandia siguen cazando y pescando, la pequeña ciudad de la costa este, Kulusuk, de 300 habitantes, más bien parece un asentamiento a pesar de tener el aeropuerto con más tráfico del este de la isla. Según se entra en Kulusuk se pasa por la reserva de agua potable, de donde los habitantes obtienen el agua que necesitan para beber y cocinar. Llama la atención que empleen una pequeña ensenada a modo de frigorífico, y no es inusual ver cuerpos de focas cazadas en días anteriores al fondo de dicha ensenada conservados por el mar. La sensación de haber retrocedido en el tiempo se agudiza al entrar en el único supermercado no lejos del cual están atados los huskys. En esta tienda hay un sorprendente porcentaje de productos dulces, y también se encuentra tanto ropa como armas de caza. La sensación de estar en el pasado se desvanece al llegar a la caja registradora y ver que, para realizar el pago, se puede emplear la tarjeta electrónica marcando el pin correspondiente.  

Desde Kulusuk puede tomarse un helicóptero y subir a la remota Tasiilaq, la ciudad más grande del este de Groenlandia (2000 habitantes).

En Islandia hay variedad de alojamientos, desde hoteles de categoría hasta albergues juveniles, los Youth Hostels.

Groenlandia es un país en el que la belleza del paisaje, la necesidad de volar -ya no en avión, sino en helicóptero- entre distintos puntos, poder surcar los lagos en lancha o kayak entre icebergs, ver la capa de hielo en constante movimiento y fragmentación, avistar ballenas, viajar en trineo con perros, escalar y subir a glaciares hacen que el viaje valga la pena.


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