Magyar Kösztarsasag. Este es el nombre oficial de lo que nosotros conocemos como República de Hungría, debido a los fundadores del país, la antigua tribu de los magiares.
La capital de Hungría es Budapest, que además es la ciudad más grande del país. Budapest se formó con la unión de dos ciudades, Buda y Pest, que estaban separadas por el río Danubio, y que en 1873 se unificaron como una sola ciudad. Nuestra parada allí es obligatoria, ya que su casco antiguo está repleto de algunos de los edificios más espectaculares de Europa central y es Patrimonio de la Humanidad. Entre ellos algunos de los más destacados son:
El Parlamento: Edificio neo-gótico que irremediablemente nos recordará al edificio en el que se inspiró su creador: el Palacio de Westminster en Londres, no sólo por su ubicación junto al río, sino por su estilo.
El castillo de Buda: Residencia histórica de la realeza húngara. Desde sus capillas o la cripta hasta las fuentes que lo rodean nos mantendrán ocupados durante horas.
La Plaza de los Héroes: Quizá es uno de los lugares más simbólicos de la ciudad. Una gran arcada coronada por enormes estatuas de los personajes más ilustres de la historia húngara y varias escenas de componente religioso rodean el gran Monumento del Milenio
La Gran Sinagoga: Es la segunda sinagoga más grande del mundo, tan sólo superada por la de Nueva York. En 1944 fue creado un gueto en Budapest, en torno a la sinagoga. Fue precisamente en 1944 cuando más de 500.000 judíos húngaros fueron deportados, mayoritariamente al campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau. Hoy podemos visitar el museo judío, el cementerio, y el Monumento “Parque Memorial Raoul Wallenberg”.Raoul Wallenberg, un diplomático sueco en Budapest, fue uno de los grandes héroes de la Segunda Guerra Mundial, y una de las primeras víctimas de la Guerra Fría. En 1944 logró salvar a la vida de miles de judíos húngaros de una muerte segura.
El Bastión de los Pescadores: Es una pequeña muralla al lado de la Iglesia se San Matías. Antiguamente la ciudad se dividía en diversos gremios, y esta edificación es la que se construyó en la zona del gremio de los pescadores para que lo defendieran.
Tanto en Budapest como en sus alrededores podemos relajarnos en alguno de los balnearios de la zona, que son de los más grandes y famosos del mundo por sus propiedades terapéuticas.
Si nos vamos por el norte de Hungría, debemos parar en Eger, una preciosa ciudad barroca en la que podremos apreciar la huella que dejaron los turcos durante su dominio. El castillo de Eger es una de las atracciones más importantes de la ciudad, que no sólo ha resistido a los mongoles y a los turcos, sino que también se ha mantenido en pie siglo tras siglo. No hay que irse de la ciudad sin catar alguno de sus magníficos vinos, especialmente los tintos.
Otro destino destacado es Hollók, una pequeña aldea completamente medieval. Más allá de su castillo o sus museos, su encanto radica en sus calles empedradas y sus pequeñas casitas que se conservan como si no hubieran pasado los últimos 5 siglos.
Más al sur está Szeged, una de las ciudades más grandes de Hungría. Que aunque hoy es conocida mundialmente por su pimentón propio, el paprika, con el que cocinan uno de los platos más típicos de Hungría: el goulash, en este caso de cerdo. También que ver antes de irse la sinagoga, la espectacular Torre del Agua, y la Plaza de la Catedral.
El Parque Nacional de Aggtelek, con sus inmensas cuevas de más de 7 kilómetros repletas de formaciones de estalactitas, nos devolverán al contacto con la naturaleza.
Aunque si lo que echamos de menos es la naturaleza, Hungría nos ofrece el mayor lago de Europa Central: El Lago Balaton. Desde la orilla nos va a parecer que estamos frente a un mar, y es imposible si vamos en verano, no resistirnos a darnos un pequeño baño, o a practicar algún deporte acuático, y es que pese a que Hungría es un país sin contacto con el mar, desde el Balaton no lo echaremos en falta.
Hungría está rodeada de varios países: Austria, Eslovaquia, Croacia, Eslovenia, Rumanía, Serbia, y Ucrania, por lo que en muchas rutas turísticas a veces se incluyen excursiones a algún país vecino.