Szentendre, población cercana a la capital húngara y cuyo nombre significa San Andrés, está ubicada a los pies de la Colina Pilis, y dada su cercanía a Budapest, apenas 20 kilómetros, es uno de los destinos para pasar el día más elegido por los visitantes.
Szentendre, considerado un pueblo de artistas por sus numerosas galerías de arte y museos, concretamente 16, no es muy grande, por lo que es fácil recorrerlo a pie y en una jornada, aunque para quien quiera quedarse más tiempo, Szentendre cuenta con una amplia red de alojamientos y servicios.
Para llegar desde Budapest, se puede llegar tanto en coche como en tren de cercanías, además de en autobús. En temporada de verano, desde el puerto de Budapest se organizan travesías en barca hasta Szentendre.
El centro de la ciudad, y un buen punto de partida para recorrer los lugares más importantes, es la Plaza Mayor, en el casco antiguo. Justo en el medio de la plaza se puede observar una cruz rodeada de una valla. La cruz, que data del siglo XVIII, se erigió como homenaje a la ciudad, que se libró de la peste.
Alrededor de la plaza hay muchos edificios antiguos, algunos reconstruidos, y que están bien conservados. Antiguamente, estos edificios pertenecían a los diferentes comerciantes de la ciudad. Hoy en día, en la plaza hay numerosos comercios y restaurantes con terrazas, por lo que es un punto de la ciudad que siempre está muy animado.
Para quien esté interesado en recorrer iglesias, Szetendre cuenta con nueve, aunque la más conocida y visitada sea la Iglesia Blagoveastenska, que es un templo griego-ortodoxo.
Como templo católico se puede visitar la Iglesia de San Pedro y San Pablo, considerada como la iglesia más grande de la ciudad.
De entre los muchos museos que hay en Szentendre, destaca el Museo del Mazapán, Somes Mazapán, donde además de admirar verdaderas obras de arte realizadas en este dulce, también es tienda donde poder adquirir sus productos.
Un museo muy curioso es el Museo Etnográfico al aire libre, que ocupa una superficie de más de 50 hectáreas, y donde se pueden ver varios edificios que muestran cómo era antiguamente el estilo de vida en ésta y en otras zonas del país. En cada una de las zonas se muestran cosas representativas y edificios pertenecientes a ellas.
Paseando por Szentendre se pueden admirar muchos edificios históricos, como la Casa del Campanero, o la Casa Palffy.
En la Oficina de Turismo, además de brindar información y dar folletos y planos, organizan diferentes rutas para conocer la ciudad, todas ellas con sitios interesantes que ver.
Szentendre es una población muy bonita, con mucho encanto, sobre todo en sus callejuelas, muchas de ellas adoquinadas. No se necesita más de un día para recorrerla, por lo que es una buena opción si se quiere conocer los alrededores de Budapest sin invertir mucho tiempo. Al no ser muy grande es una ciudad muy cómoda para recorrer a pie y conocer sus más bonitos rincones, además de las principales atracciones que ofrece al visitante.