Siena es una de las joyas de la Toscana. Edificada sobre 3 colinas, conserva intacta su fisonomía de ciudad medieval rodeada de murallas. Sus calles albergan numerosos palacios, además de importantes monumentos religiosos y civiles.
Situada a 72 Kms. de Florencia, desde donde se puede llegar en transporte público, en autobús o en tren, en poco más de una hora. Es más conveniente el desplazamiento en autobús por su menor duración y por encontrarse la estación de autobuses más próxima al casco histórico.
Por la cantidad de lugares interesantes, conviene prever una visita de 1 ó 2 días.
Breve reseña histórica
Fue colonia romana, como atestiguan las imágenes de la loba capitolina que todavía se pueden observar en algunas esquinas de calles y plazas. No obstante, su época de mayor prosperidad corresponde a los siglos XIII y XIV, de cuando provienen sus huellas más significativas: las murallas, sus callejuelas estrechas y tortuosas y los principales edificios públicos y privados.
En la contienda que dividió Italia entre güelfos y gibelinos, Siena tomó partido por estos últimos frente a la güelfa Florencia. Aunque inicialmente los florentinos fueron derrotados en la batalla de Montaperti en 1260, la posterior excomunión del Papa y el cambio al güelfismo de los ricos mercaderes sieneses para asegurarse las ganancias, produjo una pérdida de importancia de la ciudad y la derrota frente a los florentinos en 1269. Con el Concejo de los Nueve, entre 1287 y 1355, Siena alcanzó su etapa de mayor esplendor, en la que se construyeron sus monumentos más significativos: el Palacio Público, la Catedral y otros importantes edificios.
Con la peste de 1348, en la que perecieron dos terceras partes de la población, empezó la decadencia de la ciudad, que se acentuaría con las numerosas luchas entre facciones rivales. A partir de 1555 los españoles consiguieron dominar la ciudad, que fue vendida en 1559 por Felipe II a los Medicis y con ellos permaneció hasta la formación del Reino de Italia.
Visita
Los lugares imprescindibles a visitar son: La Plaza del Campo, con el Palacio Público y su conjunto de edificios, la Catedral y el recorrido por las animadas Via di Città y Via Bianchi di Sopra, con numerosos palacios de interés, que convergen en la Plaza del Campo Adicionalmente, es recomendable la visita a la Pinacoteca, donde se puede admirar la importante colección de la Escuela de Siena, que desempeñó un papel muy relevante en la evolución del arte italiano.
A continuación se presenta un itinerario que recorre los principales monumentos y que se debe realizar a pie.
Plaza del Campo.- Es una de las plazas más bellas de Europa. Trazada en forma semicircular, y con pavimentación de ladrillo, tiene una ligera pendiente para adaptarse al terreno en el que se asienta. En su lado S.E. se sitúa el Palacio Público, del que salen 8 líneas blancas que dividen la plaza en 9 zonas que recuerdan el Concejo de los Nueve, compuesto por artesanos y banqueros, etapa en la que Siena alcanzó su máximo esplendor.
En el lado opuesto se sitúa la Fuente Gaia (Alegre), construída en los S. XIV/XV por Iacopo della Quercia y cuyo nombre proviene de los grandes festejos que se realizaron por su construcción.
La construcción del Palacio Público se realizó entre 1288 y 1310, aunque posteriormente se hicieron añadidos y modificaciones. En él tuvo su sede el “Podestá” (Alcalde) y actualmente es sede del Municipio. Constituye uno de los ejemplos más claros y más elegantes del gótico toscano. En el exterior, la zona inferior es de piedra y los 2 pisos superiores están revestidos de ladrillo rojizo. El cuarto piso, sobrealzado respecto a los laterales tiene en su centro un gran disco de cobre con el nombre de Jesucristo (símbolo de S. Bernardino), uno de los santos más venerado por los sieneses.
La mayoría de los grandes pintores de la Escuela de Siena participaron en la decoración del interior del Palacio, en el que destacan las siguientes salas: Sala de los Priores; Capilla, con una excelente sillería del coro y una bonita reja de hierro forjado; la Sala del Mapamundi; y la Sala de la Paz.
Fuera del Palacio Público se hallan la Torre del Mangia (Tragón) y la Capilla de Plaza, ambas incorporadas al edificio. La Torre, situada a la izquierda del Palacio, tiene una altura de 102 m. y recibe su nombre del apodo de su primer campanero. Está casi totalmente cubierta de ladrillo salvo en su parte superior de piedra. Se puede subir a ella, desde donde se tiene una excelente vista de la ciudad con sus tejados de color rojo oscuro y de la campiña y las colinas cercanas. La Capilla, ubicada al pie de la Torre, fue edificada en forma de galería en acción de gracias tras la peste de 1348 y se reformó un siglo más tarde en estilo renacentista.
Otros interesantes palacios en la Plaza son: Palacio Picccolómini, del S. XV, actualmente sede del Archivo del Estado; Palacio Chigi-Zondadari; Palacio Sansedoni, con forma curvilínea para adaptarse a la de la Plaza y estilo parecido al del Palacio Público; y el Pórtico de la Mercancía, construido en el S. XV para la Corporación de Mercaderes.
En esta plaza se celebra dos veces al año (el 2 de Julio y el 16 de Agosto) el Palio delle Contrade, fiesta que refleja la organización medieval de la ciudad con sus 17 barrios (Contrade). De ellos, sólo 10, por sorteo, participan en el Palio, que incluye el Desfile con sus trajes tradicionales y emblemas, el Juego de la Bandera y la Carrera de Caballos. Los jinetes de los distintos barrios cabalgan a toda velocidad por la plaza y el vencedor recibe el Palio (estandarte con la imagen de la Virgen en cuyo honor se celebra la prueba.
La Catedral – Iniciada en 1229, se acabó a finales del S. XIV. Su fachada es de mármol blanco y con una ligera policromía dada por la piedra rosada de Siena y la verde oscura de Prado. Está dividida en dos zonas, la inferior de Juan Pisano, de estilo románico, con 3 grandes arcos de medio punto el central y ligeramente apuntados los laterales; y la superior de Juan di Cecco, de estilo gótico florido, que termina en tres cúspides cubiertas por mosaicos ejecutados en el S. XIX.
El Campanario es de estilo románico con una decoración de mármoles dispuestos horizontalmente en bandas blancas y negras, y con ventanas que van de la monófora abajo a la hexáfora arriba. Está rematado por una pirámide de base poligonal con otras 4 pequeñas torrecillas a los costados.
La Cúpula está apoyada en una galería de planta hexagonal, dividida por aristas y rematada por una linterna de base poligonal.
El interior, cuya parte inferior presenta alternancia de mármoles blancos y negros, está dividido en tres naves por pilares. Destaca el suelo de los S. XV y XVI, en cuyos 56 paneles de mármol trabajaron más de 40 artistas. Las figuras están grabadas o taraceadas y representan personajes y escenas del Antiguo Testamento. La sillería, de los S. XIV al XVI presenta una gran decoración. Otra de las obras maestras es el Púlpito de Incola Pisano, del S. XIII. En el brazo izquierdo del crucero se halla la portada que da acceso a la Librería Piccolómini, con frescos realizados por Pinturicchio en el S. XVI.
En el Museo dell’Opera del Duomo, instalado en los vestigios de la inmensa Catedral Nueva que no se llegó a realizar por la epidemia de peste de 1348, se exponen las esculturas originales de la fachada y diversos retablos, paneles y esculturas.
El Baptisterio, al que se accede desde la Plaza de S. Giovanni, es del S. XIV y tiene una fachada inacabada de estilo gótico. En su interior también de estilo gótico, destaca la pila bautismal realizada por Iacopo della Quercia en el S. XV, con el que colaboraron Ghiberti, Donatello y otros artistas.
Pinacoteca Nacional – Instalada en el Palacio Buonsignori, del S. XV, está dedicada fundamentalmente a la pintura sienesa desde sus comienzos en el S. XII al S. XVII. En la primera planta destacan las pinturas de Pinturicchio; en la segunda la colección de pintores Primitivos; y en la tercera está la Colección Spannocchi, con obras de las escuelas alemana, flamenca e italiana.
La Via di Città - Es una sinuosa calle del centro histórico en la que se encuentran los Palacios Patrizi (S. XIV); Chigi.Saracini (S. XI-XIV), con fachada gótica ligeramente curvada; Piccolómini delle Papesse (S. XV), con fachada almohadillada en su parte inferior; y Marsili (también del S. XV) y que discurre entre la Plaza del Campo y la Catedral.
La Via Bianchi di Sopra – Parte del Pórtico de la Mercancía, junto a la Plaza del Campo, en dirección norte y es una de las calles más activas del centro. En esta calle están los Palacios Tolomei (S. XIII), adornado con ventanas geminadas; Salimbeni (S. XIV), de estilo gótico; Spannocchi (S. XV), renacentista; y Tantucci (S. XVI), barroco.
Adicionalmente, y si se dispone de más tiempo, es interesante la visita a la Basílica de S. Domenico, gótica de los S. XIII-XV, que fue escenario de los éxtasis de Sta. Catalina. Posee un tabernáculo renacentista de mármol, en la Capilla de Sta. Catalina, donde se conserva la cabeza de la Santa.
En el Santuario Cateriniano se halla la celda donde vivió la Santa, y en la anexa Iglesia del Crucifijo está la Crucifixión del S. XIII ante la que quedó estigmatizada.
Y se pueden visitar otras muchas iglesias como S. Agustín, (S. XIII) y con interior barroco; S. Francisco (S. XIV-XV), con fachada neogótica y luminoso interior con vidriera en el ábside; el Oratorio de S. Bernardino (S. XV) con 2 plantas y elegantes estucos y frescos; Sta. María di Provenzano (finales S. XVI) de estilo barroco; y Sta. María dei Servi (S. XIII-XV), de estilo gótico y líneas renacentistas en las naves, así como varias interesantes Puertas de la muralla como la Romana, al final de la Via Roma, al sur de la ciudad.