La Valeta es la capital de Malta, se sitúa en una península en la parte oriental de esta isla. Es una de las ciudades fortificadas que mejor se conservan del mundo, cuyas murallas fueron construidas por los Caballeros de San Juan tras el asedio de 1565 y es por este motivo que una de las iglesias más importante de Malta recibe el nombre de Catedral de San Juan. A lo largo de la historia y gracias a su posición geoestratégica clave ha servido como punto de control del Mediterráneo. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1980
Si la visita la realizas desde un crucero no hace falta contratar la excursión que ellos te ofrecerán, ya que el puerto está situado al lado de la ciudad, el paseo es agradable y dura unos pocos minutos. Además Malta es una ciudad pequeña por lo que se puede ver “decentemente” en un día, recorrer la ciudad de una punta a otra lleva unos 20 minutos aproximadamente, en poco espacio se concentran muchos años de historia.
No hay que dejarse engañar por el tamaño de la ciudad y aprovechar esto para recorrer sus callejones con construcciones barrocas combinadas con edificios modernistas construidos tras la destrucción provocada por la Segunda Guerra Mundial. La influencia británica (estuvieron bajo el poder de Inglaterra desde 1814 a 1979) se refleja principalmente en que los vehículos circulan por la izquierda y tienen las típicas cabinas rojas, el inglés lo usan principalmente para hablar con los turistas pero de normal entre ellos hablan maltés. Pero bueno, siempre hace gracia sacarse la foto en la cabina.
Malta tiene tres museos importantes. El primero de ellos, el Museo Nacional de Arqueología situado en la calle de la República, guarda utensilios desde el período del neolítico maltés hasta el 2500 a.C., si tienes especial interés en la arqueología en las afueras de la ciudad hay yacimientos, uno de los más importantes es el yacimiento de Hipogeo en Paola. El segundo museo es el Nacional de Bellas Artes con colecciones de pintores malteses, cabe destacar la exposición sobre la Orden de los Caballeros de San Juan situada en el sótano. Para los interesados en la historia, el Museo Nacional de Guerra expone objetos relativos a la Primera y Segunda Guerra Mundial.
Esta ciudad tiene una gran influencia religiosa, es por esto que hay muchas iglesias, pero la más importante de todas ellas es la Catedral de San Juan. La entrada cuesta 6 euros y se realiza por la parte Norte de la catedral, es muy visitada así que es normal que haya cola. Hay ocho capillas dedicadas a los distintos lugares de los que procedían las 8 familias de caballeros (Alemania, Provenza, Italia, Francia…) y cada una de ellas a un santo distinto, están decoradas con los escudos de las familias, bustos… Todo ello en mármol y piedra. La visita acaba en el museo, donde se puede ver el famoso cuadro de Caravaggio “La decapitación de San Juan Bautista” de 1608.
el Palacio del Gran Maestre, sede del parlamento, cerca de la Catedral de San Juan y en frente de la biblioteca nacional, está totalmente decorado con los escudos de las familias de los caballeros que por ahí han pasado. Cuenta con una exposición de armas y objetos bélicos bastante buena, con un amplio periodo de tiempo entre unas y otras. La entrada es de 10 euros y de 7 con carnet joven.
Tambien se puede visitar el Fuerte de San Elmo que protegía La Valeta controlando la entrada de barcos y el puerto, uno de los más grandes del Mediterráneo
Como el clima suele acompañar por las noches hay bastante ambiente en las calles, además en verano se llena de estudiantes que van a aprender inglés y de gente de muchos países distintos, hay un gran intercambio cultural. Para salir de fiesta por la noche hay muchos bares y además puedes aprovechar a ver la ciudad de noche, que eso también es bonito.