Malta es un lugar sensacional. Allí se encuentra Vittoriosa o Birgu, una ciudad al lado del Mar con unos paisajes simplemente admirables. Ver su entorno es espectacular. Se encuentra muy cerca de otras dos ciudades: Conspicua y Senglea, y son llamadas “Las Tres Ciudades”.
Uno de los paseos para hacer es en barco por las tres islas para divisar cada una de ellas. De noche, las vistas desde allí son increíbles. En Vittoriosa se encuentra el puerto deportivo desde donde se pueden observar unos yates verdaderamente lujosos, todo el conjunto es simplemente hermoso. Algo muy curioso es la mezcla de culturas que se puede observar por sus calles. Ofrece diversidad de restaurantes como pizzerías (Italia), cabinas de teléfono (Reino Unido) y figuras típicas con sus nombres en árabe.
Vittoriosa está rodeando el puerto de Malta. Por todas sus calles se respira historia, sus calles estrechas y edificaciones así como sus plazas son muy bonitas. A quienes les guste el tema del mar, quedarán impresionados con el Museo Marítimo que queda en el Fuerte San Angelo y que ofrece diversidad de maquetas de barcos de distintos países, armas, uniformes, etc.
Para visitar, se tienen iglesias, el comercio y el Fuerte San Angelo, que es accesible casi en todas partes, excepto su parte alta. Esta construcción es imponente tanto por fuera como en su interior. Hay edificios importantes también para ver como los Auberges de los Caballeros y palacios como el Palacio del Inquisidor y el Lorenzo Gafa, simplemente impresionantes.
En cuanto a las iglesias, la más importante es la iglesia de San Lawrence o San Lorenzo, patrono de la ciudad, su estilo barroco y sus vitrales son solo algunos de sus atractivos. También están disponibles para visitar la Iglesia de Nuestra Señora de la Anunciación y la Iglesia de San Juan. Es recomendable cuando se va a estos sitios ir siempre con los hombros y rodillas cubiertos, porque de lo contrario no se puede acceder o te dan a la entrada un pañuelo para cubrirse antes de ingresar, pero es mejor ir preparados porque sobre todo en verano estos pañuelos son mojados de sudor. Hay que tener en cuenta que en Vittoriosa son muy religiosos y mantienen las costumbres de los buenos modales.
Caminar por la ciudad es muy fácil porque es muy turística, con lo cual te puedes entender fácilmente con las personas, además la mayoría de sus habitantes hablan maltés e inglés fluidamente, siendo éstos los dos idiomas oficiales del país. Por sus calles se pueden ver plantas que cuelgan de los balcones. Se nota que la gente de la ciudad se siente muy orgullosa de la ciudad y del casco antiguo que se conoce como II Collachio. Para comprar está el sector comercial denominado La ley del silencio que ofrece restaurantes, cafeterías, casinos.
Se puede visitar también los Jardines Senglea, desde donde se observan espectaculares atardeceres.
Yo recomendaría a quienes visiten Vittoriosa que los paseos se hagan tanto de día como de noche, porque ambos contrastes muestran la diversidad de la ciudad. También es importante que cuando se camine fuera del centro histórico de Vittoriosa, hay que tener especial cuidado porque los conductores de la región lo hacen a grandes velocidades.