Aunque es habitual que mucha gente asocie Suecia a cosas tan dispares como la música de Abba o a tienda de muebles que hay que montar, Suecia destaca por ser uno de los destinos turísticos preferidos por los amantes de la naturaleza.
Estocolmo, su capital, es la ciudad más poblada y la que nos ofrece más posibilidades. Es una ciudad cosmopolita, dinámica y moderna. Construida sobre 14 islas que se conectan entre sí por 57 puentes, Estocolmo nos ofrece muchas posibilidades: pasear por el único Parque Natural Urbano del mundo, subir a la torre de su ayuntamiento para obetener la mejor vista panorámica de la ciudad, perdernos por las calles de la Ciudad Vieja mientras contemplamos su palacio, o su catedral... El buque de guerra Vassa que data del siglo XVII es otra visita indispensable si visitamos la capital sueca.
Otra de las ciudades más importantes de Suecia es Gotemburgo, que con su famosa universidad y su edificio de la Ópera se ha convertido en un lugar clave para la cultura, el deporte y el ocio. Allí podremos ir de compras, visitar su espléndido Jardín Botánico (uno de los más grandes de toda Europa), disfrutar en el parque de atracciones más grande de toda Escandinavia o pasear por su reserva natural del parque de Delsjö. Situada al oeste del país, es además la puerta a las miles de islas que componen el Archipiélago sueco. Ya sea a través de un crucero turístico, o a bordo de un barco de catas de marisco, es necesario descubrir desde las aguas toda la belleza de las islas. El archipiélago también es el sitio ideal para practicar diversos deportes como el piragüismo o la pesca, o simplemente tomar el sol y darnos hasta un baño, porque al contrario de lo que se cree, el verano en Suecia es cálido, pudiendo llegar sin problema a los 25 grados.
El puerto dispone además de varios ferris que nos podrán llevar de una isla a otra.
La isla más famosa de Suecia es Gotland, una isla que nos muestra el pasado más prehistórico de Suecia. También es considerada la cuna de muchas de las tribus vikingas que posteriormente ocuparon Suecia, y de los Godos. La ciudad medieval de Visby es patrimonio cultural de la humanidad, y es visita obligada caminar por sus iglesias medievales cercadas por las impresionantes murallas de piedra que aún se conservan, o ver un partido de deportes locales como el Kubb (una especie de petanca pero con palos de madera).
Otra de las ciudades imprescindibles en nuestro recorrido por Suecia es Malmö. Siempre fue la ciudad más industrializada de toda Suecia, pero desde que en el 2000 se inauguró el puente Öresund que une la ciudad con Dinamarca, el crecimiento ha sido imparable. Además de ir de compras y comer algo en el barrio de alrededor del rascacielos Turning Torso, tomar el sol en la playa, o pasear por el majestuoso parque Pildammsparken, también podemos visitar la magnífica sinagoga de Malmö.
Si el tiempo, el clima y el bolsillo nos lo permiten, otra de las visitas recomendadas es la Laponia sueca. Podemos ir en avión desde Estocolmo, y podremos visitar varios centros de montaña. Laponia es también el hogar de los sami, los indígenas escandinavos, que también ponen a disposición del turista varios centros donde conocer mejor su cultura. Allí se encuentra uno de los primeros hoteles de hielo del mundo, aunque la gran experiencia en Laponia nos la da el Parque Nacional de Sarek, con sus 2000 kilómetros cuadrados de naturaleza es estado puro, y sus casi 100 glaciares.
Las posibilidades en Suecia son infinitas, para todas las edades y gustos, tan sólo hay que tener en cuenta el clima dependiendo de la época del año en la que decidamos viajar, y el presupuesto del que disponemos ya que, al igual que toda Escandinavia, Suecia es un país bastante caro por lo general.