El barrio o distrito Nagamachi en Kanazawa (Japón) se conoce como el lugar donde vivían los samuráis en la antigüedad. Las autoridades del lugar han conservado estos lugares del pasado con su cultura en sitios turísticos compartidos con el mundo. Si bien la moneda de Japón es el yen, los euros y dólares se aceptan en algunos sitios, pero es mejor ir a cambiar el dinero a yenes para poder adquirir en pequeñas tiendas los suvenires y tal vez tomarte un café o un refresco en una cafetería propia del lugar. La gran ventaja que se tiene en Japón es que casi todos hablan inglés, con lo cual comunicarse es fácil. Sin embargo, aprender una que otra palabra como los saludos y las gracias en japonés es de buena educación para hablar con los habitantes del lugar.
Se puede ir caminando por el barrio sin prisa para así admirar lo majestuoso del lugar. Tiene calles en piedra y casas con tejas tradicionales bien conservadas. Visitar la Casa de Samuráis Nomura es necesario porque tiene unos jardines preciosos y hay allí colgados atuendos de samuráis. Algunas de las casas son hechas de madera, otras en una especie de barro, pero lo más imponente son sus puertas, que son grandes e infunden mucha autoridad solo estar al frente.
Es indispensable ir a Nomura-ke, una residencia de los samuráis que está restaurada totalmente y que muestra cuál era su forma de vida y diversos artefactos de la época. También está el Shinise Kinenkan Museo, donde se pueden observar diversos objetos y artesanías propias de la época samurái. Así como el Maeda Rosanokami-le Shiyoka que permitía el albergue de los caballos y que hoy es un sitio lleno de jardines que invitan a la tranquilidad y al regocijo.
En el Barrio de Nagamachi hay mucho por ver. Las construcciones son bonitas por fuera y por dentro, se puede observar todo el legado que dejaron los samuráis. Por ejemplo está el Shinise Kinenkan, donde hay una serie de objetos de medicina tradicional de Japón. También hay diversidad de sitios especializados en dulces de sabores de tradición japonesa que por supuesto hay que degustar como el mochi que es una especie de caramelo.
Yo recomendaría ir en una visita con guías turísticos que expliquen los diferentes sucesos que acontecieron en la zona y temprano en la mañana para evitar las filas que hay para los autobuses turísticos, de esta manera se aprovecha mejor el tiempo para visitar más lugares. La ventaja es que hay traducción al inglés y cuando hay grupos organizados también hay al español. Indistintamente como se vaya, personalmente o con guía, hay que pagar la entrada al barrio.