La Catedral Ortodoxa Nikolai, también conocida como Catedral Halistos, está ubicada en la capital japonesa y rinde culto a San Nicolás, que fue el misionero ruso que se dedicó a divulgar la religión ortodoxa por el país nipón. Actualmente ocupa un lugar preferente en la colina donde se situaban antiguamente los bomberos del antiguo Edo, la montaña Suruga-Day en el barrio de Kanda, ya que desde este lugar podían observar toda la ciudad de Tokio.
La Catedral es un edificio que llama la atención en Tokio, ya que se construyó en un estilo bizantino y cuenta con una gran cúpula que tiene 38 metros de altura. Esta cúpula está reformada, ya que en el terremoto de 1923 la iglesia sufrió daños importantes, y se tuvo que restaurar, aunque la cúpula es un poco más pequeña que la original. La Catedral Ortodoxa Nikolai está considerada como el edificio bizantino más antiguo del país nipón.
Aunque el proyecto original de la catedral fue llevado a cabo por un arquitecto de San Petersburgo, la obra la realizó un arquitecto inglés, Condier, que construyó en la misma época más edificios en Tokio.
La catedral, que ocupa una superficie de más de 800 metros cuadrados, cuenta con una planta de cruz griega, y su construcción finalizó a finales del siglo XIX.
En el interior de la Catedral se pueden apreciar cuatro iconos bizantinos y la cúpula por dentro, que tiene forma octogonal. El interior, también reformado, es más austero y sencillo que el original. También el campanario es más pequeño que el que tuvo al principio, antes del terremoto.
Muchos domingos se celebran en el interior de la catedral diversos conciertos de coros, que son muy admirados en la ciudad, sobre todo por los estudiantes de la Escuela de Música de la ciudad.
La Catedral se puede visitar todos los días de la semana, y el oficio se celebra los domingos, siempre en japonés.
Para acceder a ella se puede llegar en tren, metro o autobús, y la parada más cercana es la de Ochanomizu.
La Catedral Ortodoxa de Nikolai es un templo que merece la pena visitar en Tokio, ya que se sale de los templos que se espera encontrar en la capital nipona.