En Amberes podemos disfrutar de muchos puntos turísticos importantes, pero uno de los más importantes de la ciudad es la Catedral de Nuestra Señora. La Catedral comenzó siendo una pequeña iglesia que fue ampliándose y modificándose en diferentes obras entre los siglos XIV y XVI. Está considerada uno de los mejores edificios del estilo gótico.
La Catedral se encuentra en pleno centro de la ciudad de Amberes, bastante cerca del río. Es una zona muy bonita de la ciudad, con mucha actividad pero con el encanto de sus edificios antiguos. Hay muchos restaurantes y bares y por la noche hay bastante movimiento. Para llegar hasta allí lo más cómodo es utilizar el tranvía y bajarnos en alguna de las paradas de la zona, como Groenplaats, Melkmarkt o Meirbrug. Desde cualquiera de ellas hay unos pocos minutos andando hasta la catedral. Hay muchos hoteles en la zona, así que si nos alojamos por allí es fácil llegar hasta la catedral con ayuda de un mapa o preguntando en la recepción del hotel.
La catedral se encuentra en una pequeña plaza, a uno de los lados tiene una zona ajardinada. El edificio de la catedral llama la atención conforme nos vamos acercando. Tiene una gran torre muy alta, y otra como de la mitad de tamaño, lo que da a la fachada principal un aspecto diferente a otras muchas catedrales. En lo alto de la torre más alta está el reloj. Es un reloj curioso, no el típico de catedrales o ayuntamientos. En lugar de tener las agujas del reloj sobre un plato, están al aire, el reloj únicamente es un aro, los números y las agujas. Al no tener plato, deja ver la piedra del edificio que tiene detrás, es muy bonito y curioso, además destaca bastante, ya que es de metal dorado.
La fachada principal en conjunto, incluidas ambas torres, tiene una decoración muy recargada, con muchas y pequeñas columnas, innumerables ventanas y vidrieras, grabados y figuras. Es muy bonita y espectacular, no en vano es el orgullo de la ciudad.
Pero si el exterior sorprende, el interior nos deja boquiabiertos. Al entrar nos encontramos en una gran sala, de techos altísimos y paredes blancas, lo que hace que parezca aún más amplia. Todas las ventanas que veíamos desde fuera, en el interior aportan mucha luz y dan un toque especial a la sala. En el centro de la sala se encuentran los bancos entre dos hileras de altísimos arcos acabados en punta. El fondo del todo está el altar. A ambos lados hay dos zonas con multitud de arcos y columnas. En las que se pueden ver pequeños altares destinados a diferentes santos o vírgenes. Es una catedral muy bonita, en la que podemos estar un largo rato paseando ajenos al resto del mundo.
El precio de la entrada es de 5€ para los adultos y 3€ para los niños. En mi opinión merece mucho la pena visitar la Catedral de Nuestra Señora si estamos en Amberes.