Por su ubicación en la cima de la colina de Fourvière, la Basílica de Notre Dame muestra su presencia permanentemente a todos los ciudadanos y visitantes de Lyon. La colina se eleva a 281 m. sobre el nivel del mar y está situada en la orilla derecha del Saona poco antes de su encuentro con el Ródano, y al oeste de la ciudad.
La colina siempre se consideró un lugar mariano y desde el S. XII existe allí un templo dedicado a la Virgen. Inicialmente fue una pequeña capilla, pero en el S. XVII las epidemias de peste incrementaron las visitas a la colina y, por lo tanto, se hizo necesario construir una iglesia más grande. En el S. XIX hubo que edificar un nuevo campanario, ya que el anterior estaba en ruinas, y se le coronó con una estatua dorada de la Virgen.
Durante la Guerra Franco-Prusiana, en 1870, el Arzobispo de Lyon hizo un voto de agrandar la iglesia si los prusianos no llegaban a Lyon. Dado que no pasaron de Dijon, encargó al arquitecto Pierre Bossan el diseño de una nueva basílica.
El proyecto se inició en 1872 y concluyó 24 años después, aunque su interior no quedó finalizado hasta 1964. Bossan se planteó dotar a la basílica de grandes efectos simbólicos: el exterior con aspecto de fortaleza mostraría la fuerza de la fé; el interior con mucha luz y riqueza ornamental representaría la gloria de la Virgen; y el contraste entre el exterior y el interior señalaría a los peregrinos el paso de la oscuridad a la luz.
Para ello, utilizó un estilo ecléctico, con mezcla de románico, gótico y bizantino, y también con gran variedad de materiales. La Basílica consta de 4 torres octogonales rematadas por sendas cruces, 2 de ellas situadas en la portada principal. Presenta un amplio atrio con 3 arcos ligeramente apuntados, sobre los que se sitúa un balcón adornado con 8 figuras de ángeles que soportan la estructura del frontón triangular superior. En el frontón, rematado por una cruz, aparece en su parte central la imagen de la Virgen. Sobre los arcos de la entrada se hallan los símbolos de los 4 Evangelistas. En el centro del atrio, y antes de subir la escalinata, se abre la entrada para la cripta, adornada con la figura de un león.
Las fachadas laterales presentan 3 amplios ventanales neogóticos para favorecer la entrada de luz a la basílica. Sobre ellos, un remate almenado para intensificar el efecto de fortaleza. El ábside, que da sobre la ciudad, es de estructura semicircular con ventanales bajo arcos ligeramente apuntados y remate almenado.
El interior es de gran riqueza decorativa, con abundancia de mosaicos que cubren las paredes, bóvedas y cúpulas. La mayor parte de los mosaicos muestran escenas relacionadas con la Virgen. En el ábside, hay una estatua de la Virgen bajo un baldaquino sostenido por 4 columnas de pórfiro rosa. Los ventanales de las paredes laterales están adornados con vidrieras de temáticas también relacionadas con la Virgen.
En la cripta, los mosaicos del suelo muestran los siete pecados capitales.
Junto a la Basílica se halla la primitiva Capilla de la Virgen, sobre la que se sitúa el campanario construido en 1851 con la gran estatua dorada de la Virgen en la parte superior. Fue con motivo de los problemas meteorológicos que tuvieron lugar en la fecha prevista para su inauguración, cuando los lioneses decidieron poner velitas e iluminar las casas y calles. A partir de entonces, cada 8 de Diciembre se hace la gran iluminación de la ciudad en conmemoración de este evento.
En su proximidad, está el Museo de Arte Religioso, que muestra obras de orfebrería de los S. XIX y XX, así como ocasionales exposiciones temporales.
Desde una terraza situada en la zona del ábside hay una espléndida vista de la ciudad, especialmente de la zona del Viejo Lyon que queda justo debajo, y en días claros pueden verse los Alpes.
La mejor manera de llegar a la Basílica es el funicular, que se toma cerca de la estación del metro de Vieux Lyon. También hay varias alternativas para subir caminando.
Cada año, más de dos millones de personas suben a la colina por motivos religiosos o turísticos. Para estos últimos, es posible realizar visitas individuales, en grupos y también las llamadas visitas temáticas como “los mosaicos”, “el simbolismo”, “las galerías” ... normalmente de 90’ de duración.
En la cercanía se encuentran las ruinas del Teatro Romano, del Odeón, así como el Museo de la Civilización Galorromana, de gran interés.