El Castillo de Bran está situado en el centro de Rumanía, en un pequeño pueblo 30 Kms. al sur de Brasov, y a 170 Kms. de Bucarest. Aunque se le conoce también por la denominación “Castillo de Drácula” no está claro que el Príncipe Vlad III Draculea (Vlad III el Empalador) de Valaquia, que vivió en el S. XV, y en el que se inspiró el escritor irlandés Bram Stoker para crear su personaje Conde Drácula, residiera allí salvo unos días, si bien estuvo habitado por los príncipes de ese territorio.
Parece que hubo una construcción anterior, realizada por encargo de los caballeros de la Orden Teutónica a principios del S. XIII, cuando a su vuelta de los Santos Lugares, tras sufrir una derrota contra los sarracenos, fueron acogidos por el Reino de Hungría. Tras la 1ª Guerra Mundial, por el Tratado de Trianon, la región de Transilvania pasó al Reino de Rumanía, por lo que ahora está en este país.
Esta pequeña fortaleza habría sido destruida en 1241 por los ataques de los tártaros y, hacia final del S. XIV, el Rey Luis I de Hungría cuyo espíritu expansionista le había llevado hasta Transilvania y a mantener diversas batallas contra los príncipes de Valaquia, se planteó construir un nuevo castillo para proteger la Garganta de Bran, entre las cordilleras Bucegi y Piatra Craiului, y cortar el paso a Valaquia. Se edificó entre 1377 y 1382, sobre una roca de 60 m. de altura por parte de los habitantes de Brasov, que a cambio recibieron los derechos sobre trece ferias de la zona, mientras que el castillo fue propiedad real.
Durante varios siglos la Garganta de Bran fue testigo de numerosas contiendas entre Transilvania y Valaquia, y entre ambos principados y los otomanos. A partir del S. XV fue puesto de aduana y se cobraba el derecho de paso. En el S. XVI se lo quedaron los mercaderes de Brasov debido a las necesidades de financiación de los Príncipes. En esa etapa se restauró, se aumentó el tamaño de la Torre Este, se elevaron los muros interiores y se cambió la cubierta de los edificios.
En el S. XVII Transilvania pasó a dominio de los Habsburgo. En el S. XVIII el castillo perdió su importancia militar y se convirtió en residencia. Durante un tiempo estuvo a cargo del Servicio Forestal de Brasov; y, en 1916, se lo regalaron las autoridades de Brasov al Emperador Carlos I de Austria-Hungría con motivo de su coronación como Carlos IV de Hungría. A partir de 1920, tras una restauración, fue residencia de verano de la familia real rumana hasta que fue incautado por el Gobierno rumano en 1947. En 2006 fue devuelto a los herederos (familia Von Habsburg) que siguen siendo los propietarios, a pesar de un intento fallido de venta en 2007.
Fue restaurado en la década de los 80 y desde 1989 pasó a ser uno de los primeros destinos turísticos de Rumanía.
El Castillo tiene un aspecto exterior imponente con sus blancos muros y sus rojos tejados, a lo que se une un aire de cuento con las torres y sus tejadillos cónicos. Tiene 5 pisos (planta baja y cuatro alturas).
El interior fue muy restaurado en la época de la Reina María de Rumanía, cuando se decidió convertirlo en residencia de verano. Todavía se conservan muchos de los muebles de esa época, muy sobrios, en línea con la austeridad de los muros encalados y sin decoración; sólo algunos techos de madera tienen ornamentación. Se pueden ver una serie de dormitorios, de la Reina María, del Rey Fernando y del Príncipe Nicolás, así como el comedor y varios salones, entre los que destaca la biblioteca y la sala de música de la Reina. En el último piso hay una terraza desde la que hay una bonita vista de los bosques y montañas de alrededor.
El Castillo está abierto de 09.00 a 18.00 en verano (de 12.00 a 18.00 los lunes) y de 09.00 a 16.00 en invierno (de 12.00 a 16.00 los lunes).