Frente a la plaza Metwali, la Puerta Zuwaila, también llamada Puerta el-Metwalli es la puerta principal de las tres que dan acceso a la ciudad de El Cairo. Su nombre, Bab Zuwayla, proviene de la época otomana, cuando era controlada por la tribu bereber Zuwayla, que vivían muy cerca de ella. Con origen fatimí, la construcción original data del año 696 aunque en el 1092 se hicieron algunos cambios significativos como la construcción de la tercera puerta o el cambio del suelo y la rampa que antecede a la puerta, utilizando bloques robados de edificios faraónicos. El pavimento, que data de entre los años 1218 y 1238, fue construido expresamente por los resbalones que sufrían los caballos en la rampa original.
Por esta puerta se entra a la zona medieval de El Cairo, por la calle Mu’iz a través de la muralla defensiva que rodeaba inicialmente la ciudad y que hoy día se mantiene en gran parte. Tanto la muralla como dos de las puertas fue construida por el ministro Badr el-Gamaly, aunque esto es algo que no se conoce con seguridad. La puerta tiene dos minaretes sobre sí, dos torres bizantinas de estilo redondeado, a las que se puede acceder por la parte inferior. En sus orígenes, las alturas de ésta eran tan funcionales como prácticas, siendo usadas tanto como torres de vigía de ataques enemigos como para que el propio sultán pudiera ver el comienzo de la peregrinación musulmana.
En la plataforma sobre la que se levanta la puerta se realizaron ajusticiamientos durante algún tiempo, la puerta era punto de reunión para la decapitación pública de criminales, cuyas cabezas eran colgadas en las jambas de la puerta y en las zonas altas de la muralla como escarmiento y aviso a los ciudadanos. Afortunadamente, esto dejó de practicarse en 1811 tras la llamada “masacre de la ciudadela”. Integrada con la muralla que rodea Bab Zuwayla y anexionada a su puerta, está la mezquita al-Sheij Muayyad, con dos minaretes de piedra caliza del siglo XV. Su cercanía con la puerta principal no es casualidad, sino que ésta era usada como cárcel en donde esperaban los condenados que iban a ser colgados. Una de las más importantes fue la del gobernador Tumambay en el siglo XVI, por el sultán otomano Selim “el cruel”. Tanto los minaretes de la mezquita como la puerta tuvieron que ser restauradas en 2001.