Tanto la necrópolis de El-Asasif , como la necrópolis del Khokka están ubicadas en el llamado Valle de los Nobles, en la antigua ciudad de Tebas, junto a otros importantes complejos como el Valle de las Reinas y el de los Reyes. Aquí se enterraron al parecer numerosas personas relacionadas con el faraón, ya sea por su condición de sacerdotes, administradores u otros cargos importantes. Se trata de tumbas pertenecientes fundamentalmente a las dinastías XXV y XXVI y aunque también aparece alguna de la XVIII, se trata de tumbas del llamado Imperio Nuevo y del Tercer periodo Intermedio. Las tumbas reales dejan de construir pirámides para utilizar más las excavaciones en la roca mientras que en el caso de las de los nobles, a la mayoría se accede por una escalera que desciende hasta un gran patio, donde aparecen pinturas y bajorrelieves que relatan momentos especiales en la vida del difunto, y tras una serie de cámaras y pasillos, desembocan en la cámara final.
En la necrópolis de El-Khokkaa destacamos las tumbas de Puyemre, Mose, Amenemhat, Neferrenpet, Neferhotep, Nebamon y Anjor, mientras que en la de El-Asasif situaríamos las de Samut, Parennefer, Jeruef, Pabasa Jar y Monthemhat. Es especialmente reseñable esta última tumba, de grandes dimensiones y numerosas salas, donde se encontraron 18 momias anónimas, magníficamente conservadas, en un almacén olvidado y que han sido estudiadas por un equipo internacional multidisciplinar. Los resultados han sido presentados por el Museo de Arqueología de Cataluña. Se trata de 12 mujeres y 6 hombres, de dos generaciones y aproximadamente del siglo VIII antes de Cristo.
Las entradas, al igual que en otros complejos arqueológicos de Egipto, permiten acceder a grupos o parejas de tumbas y el horario suele estar establecido entre las 6 de la mañana y las 17.00 h. Es importante recordar que la posibilidad de sacar fotos en todos estos complejos arqueológicos está lógicamente muy limitadas con el objetivo de preservar su conservación, por lo que se sugiere renunciar a ello y simplemente comprar a los inevitables vendedores de los alrededores cualquiera de los libros o colección de postales que seguro os ofrecerán.