Introducción

Introducción:

Arte y cultura: Arquitectura
Son numerosas las edificaciones de la arquitectura brasileña que han sido proclamadas por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad. Probablemente la ciudad de Olinda, en el Estado de Pernambuco, sea el mejor ejemplo de la arquitectura colonial, sin olvidar el Centro Histórico de Salvador de Bahía, considerado como uno de los más finos ejemplos de la arquitectura portuguesa de la época colonial.
Por otro lado, en Minas Gerais, en Ouro Preto, se encuentra la pieza maestra del arquitecto Antonio Francisco Lisboa, conocido como “Aleijadinho”, en la Iglesia del Buen Jesús, siendo el mejor exponente de la época dorada del barroco brasileño. Los restos de las misiones jesuitas del siglo XVII en Río Grande do Sul, en las fronteras entre Brasil, Argentina y Paraguay son un notable ejemplo del trabajo en madera, mientras que el centro urbano de Brasilia ha sido considerado por la UNESCO como una de las mejores muestras de la arquitectura moderna brasileña.
En cuanto a la arquitectura en la zona del Amazonas, la riqueza que proporcionó la explotación del caucho, provocó la construcción de edificios de influencia europea. En Manaus, no en vano llamada el “París de los Trópicos”, sobresalen el Teatro Amazonas, el Complejo Flotante del Muelle, el Palacio de Justicia, de influencia francesa o la Secretaría de Seguridad en la Plaza de la Saudade, todos ellos ejemplos de aquel boyante período.

Pintura y Escultura
Los primeros pintores de la época colonial fueron los misioneros jesuitas y benedictinos, quienes pintaron iglesias, claustros y objetos sagrados bajo la influencia del estilo barroco europeo. El arte barroco brasileño tiene su cúlmen en el siglo XVIII, cuando la abundancia de oro atrajo a numerosos artistas que mostraron su talento creando bellos trabajos.
En los siglos XIX y XX los artistas brasileños siguieron las tendencias internacionales del neoclasicismo, romanticismo, impresionismo Funchal García,Vicente Leite, academicismo y modernismo Emiliano di Cavalcanti o Cándido Portinari. En cuanto a pintores de estilo autóctono, destacan las obras de Victor Meirelles y Rodolfo Amoedo.
De la escultura contemporánea se distinguen los trabajos de María Martins, Bruno Giorgi y Victor Brecheret, que han alcanzado renombre mundial.
En cuanto a las diferentes piezas e instrumentos del arte indígena, éstas tenían, en sus orígenes, finalidades religiosas o utilitarias. Sin embargo, después de los primeros contactos con los extranjeros, los indígenas fueron transformando sus creaciones de acuerdo a la demanda de los comerciantes, quienes percibían en su artesanía un cierto valor para vender en las principales ciudades. Desgraciadamente hoy en día la mayoría de los indígenas producen su artesanía para venderla a los turistas. Destacan los trabajos realizados con las plumas de diferentes aves, la cerámica, como la de los indios Marajó o Carajás o la cestería de los Kaxinawá.

Música
Brasil es sinónimo de ritmo. Donde quiera que vaya encontrará gente escuchando música, cantando o bailando. Tal vez el origen se encuentre en las profundas raíces africanas, donde la música es un acto colectivo, una celebración y una fiesta.
Los ritmos brasileños presentan una gran diversidad, gracias a la influencia ejercida por los tres continentes. Influencias que se han mezclado y que han provocado nuevos ritmos. Destaca la Samba, una mezcla de ritmos boleros con ritmos africanos especialmente los procedentes del tam-tam de Angola. Es el ritmo más popular de Brasil que hizo su aparición, por primera vez, en el Carnaval de Río en el año de 1917. Los años 30 fueron los años dorados de este ritmo, quien tuvo en Carmen Miranda, a su mejor representante.
Otro de los ritmos mundialmente conocidos es la Bossa Nova, que tiene sus orígenes en los años 50.Más que un estilo musical se trata de un movimiento con carácter de intelectualidad y con un nuevo planteamiento en la forma de cantar y de tocar los instrumentos. Su fundador fue Joao Gilberto, seguido de Jobim, el compositor de la famosa pieza “La Mujer de Ipanema”.
El Tropicalismo, surgido al final de los años 60, provocó una especie de indulto para todas las tradiciones musicales del pasado. En este ritmo se mezclan todos los ritmos.
La Música Popular Brasileira, paralela a todas estas propuestas musicales, es difícil de clasificar dada la variedad de influencias recibidas. Sus máximos exponentes son Chico Buarque, quien mezcla los tradicionales ritmos de samba con ritmos modernos, Paulinho da Viola o Milton Nascimiento. En cuanto a la Música Regional esta es muy diversa y variada. Destaca, en el noreste, el forró, una extraña mezcla de ritmos mexicanos y ritmos locales que incorpora el acordeón europeo, la armónica y la zabumba de origen africano; el “trío eléctrico” o “frevo baiano”; el carimbó, la música del Amazonas; el Afoxé, ritmo negro de origen religioso y muy cercano al Candomblé o la Lambada, entre los ritmos más recientes.

Cine
El cine brasileño ha sido tradicionalmente un reflejo de los múltiples problemas sociales que se dan en el país. El crisol cultural, el folclore, la pobreza son temas recurrentes en la filmografía brasileña, que se ha desarrollado de la mano de directores como Marcel Camus, Glauber Rocha, Hector Babenco, Bruno Barreto o Walter Salles.



Introduccion: Brasil no sólo es un país, es una inmensidad, un mosaico de culturas creado delicadamente por numerosas etnias. Una realidad cercana a las dimensiones de un universo.
Los términos que se emplean para definir Brasil van desde las expresiones del “país con exuberante naturaleza”, “el país más auténtico”, “el país que ha padecido a lo largo de la historia la fiebre del oro, del caucho y del café” o bien, como “el país de la Amazonía”. Expresiones, todas ellas ciertas, pero, quizás, ninguna capaz de definirlo certeramente.
Álvar Núñez Cabeza de Vaca, quien descubriera las impresionantes Barrancas del Cobre, en el norte de México, descubriría, más tarde, las Cataratas del Iguazú. Desembarcó involuntariamente en América, en la Península de Miami, después de sufrir un naufragio. Desde entonces dedicaría su vida a encontrar el reino y los tesoros de Sibila. Movido por aquel extraño deseo, recorrería incansablemente gran parte del Nuevo Mundo, hasta llegar al Brasil.
Quizás en Brasil se encuentre alguna de las entradas al paraíso, al tan ansiado tesoro de Cabeza de Vaca, al Reino de Sibila. Tal vez se acceda a ellas, en el equilibrado encuentro con la naturaleza, en el ritmo de sus danzas, en los ritos del Candomblé, en los cantos en yoruba, en sus exóticos sabores, en el frenesí del Carnaval, o tal vez, en sus magnificas costas y playas, donde la luz y el color dominan el ambiente. Paraíso de cultura popular que constituye el mayor de sus atractivos, siendo la hospitalidad, la pasión, la espontaneidad y la alegría de sus gentes la principal razón de que todo el que pasa por Brasil vuelva.
En nuestros viajes por estas tierras hemos descubierto verdaderas maravillas y hemos constatado, además, que Brasil guarda celosamente, con el Amazonas, la continuidad de la existencia. Si desaparece el Amazonas, importante pulmón del planeta, desaparecerá con toda seguridad la vida misma. Que no suceda, es tarea de todos.

Situacion Y Geografia: Brasil ocupa aproximadamente la mitad de la América meridional, siendo el país más extenso del Cono Sur y el quinto en el mundo después de Rusia, China, Canadá y Estados Unidos. Tiene fronteras al Norte con Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam y Guyana Francesa; al Noreste con el océano Atlántico; al sur con Uruguay, Argentina y Paraguay y al Oeste con Paraguay, Bolivia y Perú. Es decir, tiene fronteras con todos los países que conforman el Cono Sur, a excepción de Chile y Ecuador. La longitud total de sus líneas fronterizas es de 16.400 kilómetros y su superficie total es de 8.511.965 kilómetros cuadrados. Para darse una idea de este vasto territorio hay que decir que entre el punto más septentrional y el más meridional hay una distancia aproximada de 4.300 kilómetros y otros tantos, entre los extremos Este y Oeste.
Brasil es esencialmente una meseta de escasa altitud, carente de cordilleras como las que se pueden ver en el resto de países suramericanos. La costa atlántica carece de grandes accidentes siguiendo una línea más bien ondulante, donde se suceden varias islas de pequeño tamaño. Destaca la isla Bananal, en el río Araguaia afluente del Tucantis, siendo la mayor isla fluvial del mundo. Lejos de las costas se encuentra el grupo de Islas Fernando Noronha.
La Meseta Planalto Brasileiro ocupa toda la porción central, representando cerca del 45 del territorio nacional. Limita al oeste con las cordilleras andinas y al norte con las tierras altas de las Guyanas, donde se encuentra una larga y densa sierra con picos que alcanzan los 2.000 metros de altura de los que el Roraima con 2.800 metros es el punto más elevado. El borde meridional de la meseta, accidentado por una sucesión de tierras altas -Meseta de Mato Grosso- tiene fronteras muy imprecisas, debido a las aguas pluviales que corren algunas veces hacia el Amazonas y otras hacia el sur al sistema fluvial del río de la Plata. Los límites orientales de la meseta central, frente al Océano Atlántico, son conocidos como Sistema Marítimo Oriental o Atlántico, formado por una serie de sierras que se suceden por varios kilómetros.
Las tierras mesetarias de suelo arenoso, comprendidas entre las diversas alienaciones montañosas, se denominan chapadas. Por otro lado, la falta de líneas divisorias bien acusadas de las aguas, debido a la casi absoluta horizontalidad del suelo en extensas zonas, es la causa de que queden cubiertas por las aguas durante gran parte del año. A esta zona se le conoce como El Pantanal.
El Nordeste del país se caracteriza por albergar las llamadas “catingas”, zonas semidesérticas, que padecen importantes períodos de sequía, mientras que el Este posee tierras fértiles, ricas en minerales.
En Brasil se encuentra la mayor parte de la llamada Amazonia, la vasta región 7 millones de kilómetros cuadrados que se caracteriza por sus abundantes precipitaciones, elevadas temperaturas y altos valores de humedad, que propician una rica y variada flora y fauna. La Amazonia se extiende a Colombia, Perú, Venezuela y Bolivia.
El sistema fluvial de Brasil es uno de los más extensos de la tierra. Las principales cuencas son, además del Amazonas, la del Río de la Plata y la Cuenca del Sur, constituida por varios ríos. El río Amazonas es el más caudaloso y el segundo mayor río del mundo. Tiene su origen en los ríos Marañón y Ucayali, en Perú y que al entrar a Brasil toma el nombre de Solimoes, para cambiarlo después, por el de Amazonas en el momento de confluir con el Río Negro. Con sus numerosos afluentes Napo, Putumayo, Japurá, Río Branco, Juara, Purus, Madeira, Tapajos, Xingú, etc., conforma una importante red de navegación. Su longitud es de 6.000 kilómetros se estiman cerca de 1.100 ríos tributarios y sus aguas avanzan lentamente, ya que su desnivel es de tan sólo 20 milímetros por cada kilómetro. Su anchura oscila entre los 6 y los 25 kilómetros mientras que su profundidad puede alcanzar los 80 metros en algunos tramos.
Brasil está dividido políticamente en un Distrito Federal Brasilia y 26 Estados Acre, Alagoas, Amapá, Amazonas, Bahia, Ceara, Espíritu Santo, Goias, Maranhao, Mato Grosso, Minas Gerais, Mato Grosso do Sul, Pará, Paraibá, Paraná, Sao Paulo, Pernambuco, Piauí, Roraima, Rondonia, Rio Grande do Norte, Rio Grande so Sul, Rio de Janeiro, Sao Santa Catarina, Sergipe, Tocantis.

Fauna y flora: La riqueza y diversidad de la fauna y flora de Brasil ostentan uno de los primeros lugares en el mundo en cuanto al número de especies de primates, anfibios y plantas, el tercero, en aves y el cuarto en especies de mariposas y reptiles. En este breve apartado intentaremos realizar una rápida mirada a la extraordinaria diversidad de plantas y animales que posee Brasil.
El Pantanal, la región localizada en el centro del país entre los estados de Mato Grosso y Mato Grosso del Sur, destaca por su especial riqueza. Rodeado de tierras altas, al este por las montañas de la Sierra de Maracaju, al sur por la Sierra da Bodoquena, al oeste por el Chaco de Paraguay y Bolivia y al norte por la Sierra dos Parecis y do Roncador, el Pantanal recibe las corrientes provocadas por las lluvias que se suceden en las zonas altas, por lo que, en tiempo de lluvias, entre los meses de octubre y marzo, los ríos inundan gran parte de la zona, formando las “cordilheiras”, parcelas de tierra seca donde los animales permanecen juntos. En esta temporada, hasta que el agua remite, a principios de febrero, las incursiones son muy difíciles. Sin embargo, esta situación proporciona una enorme riqueza de alimentos para los animales que pastan en una tierra muy fértil. En la temporada de “secas”, el verde que florece en la sabana la vegetación del pantanal incluye la sabana y los bosques, es la nota predominante. La abundancia y diversidad de alimentos sostiene un impresionante universo de aves, que basan su alimentación en insectos, caracoles y peces. Entre las más de 600 especies, destacan los halcones, cardinales, garzas y garcetas, pájaros carpinteros, guacamayas, ibises, cigüeñas, tucanes y el “tuiuiu” la cigüeña de color negro, símbolo del Pantanal. A pesar de que las aves son los animales salvajes más comunes, la zona es también un importante santuario de mamíferos y reptiles como anacondas, iguanas, jaguares, ocelotes, monos, osos hormigueros, tapires o capybaras, el roedor más grande del mundo. El ganado vive extraña y armoniosamente entre los diferentes animales salvajes.
El Amazonas es el bosque ecuatorial más grande del mundo ocupando aproximadamente el 45 de la extensión total de Brasil. El ecosistema se clasifica en cuatro estratos, siendo el de mayor actividad el estrato más alto, entre los 20 y 40 metros de altura donde las plantas compiten por los rayos del sol y donde habitan la mayoría de aves y monos. La densidad de la selva y el toldo del estrato más alto impide el acceso de los rayos solares al estrato más bajo, lo que posibilita un importante ecosistema. El estrato más bajo está compuesto por plantas que requieren de muy poca luz, así como por una infinidad de hormigas, termitas e innumerables insectos.
La selva es uniforme y las especies varían de un lugar a otro. Se estiman aproximadamente 15.000 especies entre miles de aves, cientos de mamíferos y de peces y numerosas plantas sin clasificar. Sobresalen los jaguares, tapires, pecaríes, capybaras, monos araña, armadillos, caimanes, delfines de río, tortugas, serpientes como la boa y anaconda, tucanes, halcones, miles de insectos, más de 200 especies de mariposas y mosquitos, pirañas y anguilas eléctricas. La deforestación en el Amazonas no significa otra cosa que la pérdida de todo un importante ecosistema de vida salvaje.
La región conocida como la Mata Atlántica se reduce a las plantaciones de caña de azúcar y de café. Separada del Amazonas por terrenos más secos, esta zona alberga especies endémicas como el mono araña, más de 115 especies de aves, de las que 94 son únicas, mientras que la vegetación se distingue por sus maderas como la “madera de Brasil”.
La zona de Mata de Araucaria, en la región montañosa del suroeste, estuvo poblada tiempo atrás por altos árboles de araucarias. Desgraciadamente la explotación irracional ha transformado de forma irreversible el paisaje.
En los años setenta Brasil fue víctima del llamado Plan de Integración Nacional ideado por los militares, creando cientos de caminos que provocaron una importante deforestación. En los años 80 los gobiernos recurrieron a la explotación de los recursos forestales para pagar la deuda externa, incrementando la deforestación. En los años 90 Brasil ha pasado a tener una gran importancia, al tomar conciencia de que los daños causados en el Pantanal y en el Amazonas son muy serios, sobre todo por que aquí se encuentra cerca del 10 de las especies de plantas y animales de todo el mundo y porque la zona produce el 20 del oxígeno y el 20 de agua fresca del total de la tierra. En estos momentos el país cuenta con 350 Parques Nacionales y Estaciones Ecológicas, que representan aproximadamente 300.000 kilómetros cuadrados.

Historia: Antes de la llegada de los portugueses el actual Brasil estaba habitado por cerca de tres millones de indígenas que conformaban diversos grupos tribales. No constituían un conjunto cohesionado o definido, mucho menos centralizado, como sucedía en otras regiones de América Latina, desplazándose periódicamente en busca de tierras más ricas razón por la que no dejaron importantes reliquias arqueológicas. Los indios brasileños vivían en pequeños grupos dispersos por toda la selva y sus principales actividades eran la caza, pesca y recolección de frutos. La música, la danza, las pocas pertenencias, debido a su nomadismo, y la cosmovisión de la existencia desde un punto de vista del disfrute, así como una estructura social en equilibrio con el ecosistema, son los rasgos que caracterizaron a los antiguos indios brasileños.

La Colonia y la Independencia
Brasil fue descubierto por Pedro Álvarez Cabral, quien había partido de Lisboa con trece barcos y 1.200 hombres en busca una ruta comercial hacia las Indias, desembarcando el 22 de abril del año 1500 en el actual Porto Seguro. Recibido por los indios Tupiguaraní, Álvarez llamó a aquella tierra “Tierra de Vera Cruz”. Permaneció tan solo nueve días partiendo con sus hombres y algunos troncos de “pau-Brasil” palo de Brasil, madera que producía un tinte de color rojo. Este sería el único producto exportable durante el siglo XVI, ya que las siguientes expediciones portuguesas quedarían defraudadas por lo encontrado en aquellas tierras.
Brasil fue un virreinato portugués hasta el año de 1822 cuando se proclamó su independencia. El primer asentamiento de europeos tuvo lugar en el actual Puerto do Santos en Sao Paulo en el año de 1531, por orden del Rey Joao III de Portugal, quien, posteriormente dividiría la costa en 12 capitanías. El primer gobernador de Brasil fue Tomé de Sousa, en el año de 1549, quien centralizó la autoridad, haciendo perdurar las capitanías.
Durante el período colonial Brasil estuvo dominado bajo la influencia de varios ciclos económicos, de acuerdo a los productos de exportación. El primero de ellos se basó en la comercialización del “pau-Brasil”, una madera muy utilizada para la producción de tintas y pinturas. En el siglo XVII el país se convirtió en el principal productor de azúcar, siendo este período cuando se produjo la gran importación de esclavos procedentes de África, para trabajar en las plantaciones. Tiempo después, la caña de azúcar sería sustituida por la explotación del oro y los diamantes. La abolición de la esclavitud en Brasil tendría lugar hasta finales del siglo XIX, después de numerosas insurrecciones, entre las que destaca la de Cabanagem, en el estado de Pará.
En el año de 1807 Napoleón invade Portugal, por lo que el rey Joao VI traslada su corte a Río de Janeiro, en Brasil, desde donde continuaría reinando. Se abren los puertos al comercio internacional y la colonia se va consolidando poco a poco. Sin embargo, la caída de Napoleón obliga al rey Joao VI a regresar a Portugal para aplacar las convulsiones revolucionarias, nombrando a su hijo Pedro I como emperador de Brasil. Este pronto lograría la independencia, dotando al recién nacido país de una constitución. Sin embargo, diversos tratos en favor de los portugueses le obligarían a abdicar en favor de su hijo Pedro II en el año de 1831. Este último reinaría hasta el año 1889 cuando fue depuesto por los republicanos. Durante este tiempo Pedro II alimentó un sistema parlamentario, entró en guerra con Paraguay, interfirió en asuntos argentinos y uruguayos, alentó la inmigración masiva, abolió la esclavitud y forjó una nación que se deshizo para siempre de la monarquía. En 1889 los republicanos, aprovechando el desconcierto en el país provocado por el brote de una epidemia de fiebre amarilla, preparan la conspiración contra Pedro II, quien se hallaba en Petrópolis a salvo de la enfermedad, dando un certero golpe militar y derrocando al emperador.

Después de la Independencia
Durante la segunda mitad del siglo XIX, la exportación de café era la principal actividad económica, actividad que se vería resentida por el “boom” del caucho, que provocó prosperidad y desarrollo en las regiones del norte. El mariscal Deodoro de Fonseca, quien proclamó la república, diseña una nueva constitución. Sin embargo, la agitación revolucionaria haría que los gobiernos fueran depuestos según eran nombrados.
Entre los años de 1906 y 1908 el presidente Moreira sentó las bases del desarrollo con la construcción de líneas de ferrocarril, con el diseño de puertos y con la gran exposición de 1908. Su muerte truncó sus futuros proyectos y hasta el año de 1930 los gobiernos siguieron sucediéndose, sin que ningún presidente lograra mantenerse por más de cuatro años en el poder. Es en este año cuando Getúlio Vargas, jefe de los liberales brasileños, aprovechando la crisis mundial logra hacerse con el poder, después de asestar un golpe de estado, modificando la constitución en sentido autoritario. Durante la II Guerra Mundial Brasil se alineó con las potencias democráticas. Al finalizar la guerra, las autoridades militares le obligaron a dimitir pero, en 1951, volvería a ser presidente. Fue en el año de 1954 cuando fue depuesto por la oposición, suicidándose en ese mismo año.

Las Dictaduras Militares
A Vargas le sucedió del año 1954 a 1955 J. Cafe Filho. En 1955 Kubitschek fue elegido presidente y durante su mandato construyó Brasilia, la nueva capital. Sin embargo, los militares se desembarazaron de él en el año de 1960. Le siguieron J. Kuadros 1960-61 y J. Oao Gulart 1961-64. En 1964 el poder fue asumido por el mariscal Castelo Branco quien modificaría profundamente la constitución instaurando un régimen dictatorial. Le sucedieron el Mariscal Silva y el General Garrastazú.

La Historia Reciente: Hacia la Democracia
Después del período de dictaduras, Brasil se encaminaría hacia una prudente democracia con los generales Geisel y Figeirero, en el cargo hasta 1979. En 1985 se celebrarían unas elecciones presidenciales en las que saldrá victorioso Tancredo Neves, que moriría un mes después dejando el país en manos de su vicepresidente electo, José Sarney, quien se mantuvo en el poder hasta el año de 1990. Celebradas las primeras elecciones presidenciales por voto popular, después de casi 30 años, 82 millones de votantes eligieron a Fernando Collor de Mello, que terminaría siendo cesado por corrupción.
En el año de 1994 Fernando Henrique Cardoso obtiene la victoria. Realiza importantes reformas en temas constitucionales y económicos, principalmente potenciando el Mercosur. En el año de 1998 es reelegido presidente (derrotando a Lula). Sin emabrago, la crisis financiera, la devaluación y la corrupción hacen de nueva vez su aparición.

Lula da Silva
En el año de 2002, es elegido presidente Ignácio Lula da Silva, antiguo líder popular y socialista. Hoy día, tras muchos problemas salvados, Brasil se presenta al mundo como un país abierto, concebido por y para el visitante. La vitalidad que desprende este pueblo, tras haber sufrido infinidad de injusticias, es la que les permite hacer una apuesta hacia el futuro. Brasil deberá encarar la modernidad y los nuevos retos tecnológicos en base a políticas sociales que eliminen para siempre la injusticia que sufre la gran mayoría.

Gente Y Costumbres: Brasil cuenta con una población cercana a los 182 millones de habitantes, ocupando el sexto lugar en la lista de los países más poblados del mundo. Tiene también, una de las tasas de crecimiento demográfico más elevadas y que en los últimos 45 años se ha ido incrementando considerablemente. Si a finales del siglo XIX eran tan sólo 14 millones de brasileños, en 1930 eran 30 millones y en 1960, 71 millones. A pesar de este fuerte crecimiento, Brasil es uno de los países con menos densidad de población, tan solo 15 habitantes por kilómetro cuadrado. Sin embargo, la población se concentra, sobre todo, en la costa del Atlántico y en las principales ciudades. Así, tres de cada cuatro brasileños viven en las zonas urbanas, es decir, dos terceras partes viven en las nueve áreas urbanas más importantes del país: Sao Paulo, Río de Janeiro, Belo Horizonte, Porto Alegre, Salvador de Bahía, Recife, Fortaleza, Brasilia y Belém. El área metropolitana de Sao Paulo tiene más de 18 millones de habitantes, mientras que Río de Janeiro cuenta con cerca de 11 millones. En Salvador de Bahía la población es de tres millones aproximadamente. Cabe destacar que la población brasileña es mayoritariamente joven ya que cerca de la mitad tiene menos de 20 años de edad.
El rasgo más distintivo de la población brasileña es el mestizaje, uno de los más ricos del mundo. A pesar de que fue una importante colonia portuguesa la presencia de esclavos negros procedentes del Africa la mayoría de origen Yoruba y Quimbundú, de numerosas tribus nativas y de diferentes razas de emigrantes, como la de holandeses, franceses, alemanes, italianos, polacos o japoneses, se fueron mezclando entre sí, provocando un impresionante mosaico de razas, colores y costumbres. La mayoría de los brasileños tienen alguna mezcla de sangre europea, africana, amerindia y asiática, haciendo de Brasil el país con mayor mezcla de razas de Suramérica.
En cuanto a los indígenas existen diferentes grupos con más de 175 lenguas y dialectos diferentes, donde las costumbres y las creencias varían considerablemente de un grupo a otro. Con la destrucción del Amazonas la desaparición de comunidades indígenas ha aumentado y entre las causas principales se encuentra los terribles procesos de aculturización a los que se ve sometido el indígena. Hoy en día la población se calcula en unos 200 mil indígenas, concentrados principalmente en el Amazonas. Y aunque pueda parecer inverosímil, se estima que alrededor de unas 40 tribus no han tenido contacto alguno con occidente.
En cuanto a la religión, oficialmente Brasil es un país católico, sentencia difícil de mantener, ya que las creencias populares, nacidas de un fuerte y sólido sincretismo, están presentes por todos los sitios. Estas creencias tienen sus orígenes en el animismo indígena, en el catolicismo y en los cultos africanos traídos por los negros durante el período de la esclavitud. Entre estas creencias hay que destacar los cultos de origen afro-brasileño: el Candomblé y el Umbanda.
El Candomblé es el culto de origen africano más ortodoxo y recibe diferentes nombres en Brasil, así en Río es conocido como Macumba, en el Amazonas y en Pará como Babassue, mientras que en Alagoas como Xango. Los rituales son practicados en la llamada “casa de santo” o “terreiro”, presidida por un “pai” o “mae de santo” quien inicia a los novicios y dirige el ritual en Yoruba. En el candomblé no existen doctrinas bien definidas, por el contrario, si se dan algunas pautas generales que están presentes en todas las ceremonias. El candomblé tiene su base en la creencia de cada persona tiene un “orixá” dios, desde el día de su nacimiento y que éste cuidará de su protegido durante toda la vida. El orixá de cada persona es identificado por el pai, después de lanzar numerosas veces las pequeñas conchas buzios.La posición de las conchas es utilizada para interpretar la suerte, el futuro y las relaciones del pasado con los dioses de cada persona. Al igual que la mitología griega, cada orixá tiene su personalidad y su particular historia, pueden ser masculinos o femeninos o bien, de los dos sexos en determinados períodos. Para mantener a los dioses fuertes y saludables es necesario ofrecerles comida, cigarrillos o perfumes, entre otras cosas, de acuerdo a las preferencias de cada orixá.
El Umbanda, llamado también magia blanca, es una mezcla entre el candomblé y las creencias espiritistas. Sus orígenes se encuentran en diversas influencias, pero las más importantes proceden de las creencias nativas y de la religión africana Bantú. Las ceremonias son conducidas en portugués y en ella se incorporan figuras de todas las creencias. A diferencia del candomblé, el umbanda es menos organizado y cada pai modifica la religión de acuerdo a sus criterios personales.
Por otro lado, algunos ritos y creencias indígenas se han popularizado recientemente. Este es el caso de la llamada Uniao da Vegetal en Sao Paulo y del Santo Daime en Rondonia y Acre, que tienen como centro de sus ritos la ayahuasca, una bebida alucinógena que se obtiene de las raíces de dos plantas: cipo jagube y folha chacrona, utilizada por los indígenas desde tiempo atrás. Para muchos, la ayahuasca ofrece moral y fortalece el espíritu. El culto del Santo Daime fue fundado en el año de 1930 en Rio Branco por Raimundo Irineu Serra, cuenta con más de 10.000 fieles y con más de 10 iglesias y comunidades en Brasil. Las dos más importantes se encuentran en Ceú da Mapiá en el Amazonas y la Colonia Cinco Mil en Rio Branco.
Salvando las distancias, dado el gran mosaico de culturas y de razas, puede decirse que los brasileños son gente con buen sentido del humor, alegres, cordiales, gentiles y hospitalarios. La sensualidad, la sensibilidad y la intuición son otros de los rasgos que los distinguen. Le invitamos a que se deje llevar por los sentidos para vivir la experiencia de encuentro con los brasileños. Descubrirá, en sus costumbres y conductas supersticiosas, trazos de magia y un gusto por los amuletos, como invocación a la felicidad, la salud o a la fertilidad. Brasil es el punto de encuentro de pueblos jóvenes, de leyendas y mitos ancestrales. Brasil es en definitiva un país, casi un continente, de gran riqueza folclórica, de profundas tradiciones y de gente que, a pesar de todo, siempre sonríe.

Gastronomia: Brasil es un paraíso para los amantes de la buena cocina. y a pesar de que los ingredientes básicos son el arroz, el feijao judías pintas y el farofel harina de mandioca o yuca, la gastronomía del país no se reduce sólo a ellos, ya que incursiona por todo un mundo de posibilidades. Le invitamos a que descubra este sorprendente universo de sabores.
A los desayunos en Brasil se les conoce como “café da manha”. Consiste en una buena taza de café, fruta, panecillos y, en algunas ocasiones, rebanadas de jamón y queso, acompañado de yoghurt.
La comida es el plato principal del día y la lista para elegir es infinita. Si se encuentra en la región del sur no deje de probar las parrilladas de carne, acompañadas de polenta, el pescado de alto mar, preparado al horno en brasas, mocotó, es decir, manos de ternera o bien, el barreado, una carne cocida a fuego lento durante horas en una olla de barro. En Río de Janeiro las especialidades son igualmente infinitas. Si se decide por los pescados pregunte por la carapabeba, peces fritos de una especial forma que son una delicia. En esta zona encontrará el plato nacional, la feijoada. Sus orígenes datan de la época de la colonia y consiste en una caldo a base de frijol negro condimentado con ajo, hojas de laurel y cebolla, al que se le agrega oreja y lengua de puerco, carne seca, salchichón, chorizos variados, costillas, tocino y trasero y pecho de oveja. Todo ello acompañado de col deshilada, farofa, masa de harina de mandioca con manteca y tocino, naranja picadita y un poco de salsa de pimienta malagueta. Es, sin dudas, un plato para paladares exigentes y para fuertes estómagos. A pesar de la cantidad de ingredientes estamos seguros de que quedará fascinado por el sabor.
En Espíritu Santo le aconsejamos que se decante por las tortas capixabas, guisados de camarón o de cangrejo, acompañados de pirao y harina de mandioca hervida en agua. Si aún le queda apetito, en la región del nordeste pruebe los acarajés, plato de judías o las abarás, a base de especias y aceite de palma. Si en este momento ya no puede más, le quedan los entremeses, el vatapá, típico plato de mariscos preparado con una espesa salsa de pasta de mandioca, coco y aceite dendé. Es el más famoso de los platos afrobrasileños y suelen prepararlo la mayoría de restaurantes. Si entre todas estas recomendaciones no encuentra una de su agrado, puede elegir entre los guisados de pescado, camarón, ostras o las frigideiras, una especie de pastel de sabor suave a base de cangrejo. Tripas a la sergipana, xinxim de gallina, guisado con sal, cebolla y ajo rallado, sarapatel, guisado de hígado de cerdo, sangre y riñones o la ensalada de palmitos en Sao Paulo, son otras de las posibilidades.
En la zona del Amazonas el pescado es la base de la alimentación. Con más de dos mil especies de peces, la gastronomía de la región ofrece una rica variedad de platos de influencias portuguesas, africanas y francesas. No olvide probar los pescados piraracu, el tucunaré y el dorado. Muchos de ellos son aderezados con tucupi, una salsa extraída de la mandioca de sabor fuerte y ácido. El tacacá, una especie de caldo espeso de mandioca, pudín de pez maranhense, acompañado de arroz de cuxá y salsa hecha con hojas de jengibre es una delicia. La gallina en salsa verde, el tutú, comida preparada a base de habichuelas cocidas y harina de mandioca, frijoles y col y el pollo con vaina son otra de las especialidades de la región.
Para cerrar la comida, un sabroso postre. Los dulces hechos a base de huevo, como las ambrosías, los papos de anjo o de frutas, en forma de jaleas cristalizadas son una buena alternativa. Las cocadas, los sorbetes y los refrescos preparados con frutas como el cajá mango ciruelo, cajá mirim ciruelo pequeño, capazú, graviola, piguayo, aguaje, castaña o pitayas, para los más golosos. El dulce de papaya, de limón, de naranja, patata morada, o el queso de Minas,son un buen antecedente para beber un caliente café minero, colado en tela.

Bebidas.
Es muy recomendable beber agua embotellada y evitar el agua de grifo. Las alternativas son varias y estamos convencidos de que quedará enamorado de los zumos de frutas. Se sirven generalmente con azúcar, agua y hielo, mientras que los preparados con leche se les conoce como Vitamina. Los hay de casi todos los frutos, de aguacate, plátano, naranja, papaya, zanahoria, mango, pitaya, maracuya, guayaba, etc. En algunas regiones se acostumbra beber caldo de cana, que no es otra cosa que el jugo extraído de la caña de azúcar.
En cuanto a refrescos y bebidas embotelladas los encontrará en casi todos los sitios. El más común es el Guaraná, preparado con la fruta amazónica del mismo nombre. Las cervezas como la Antártica, seguida de la Brahma, Skol, Kaiser y Malt 90 se presentan en botellines de 600 ml. El café cafezinho se sirve muy cargado, muy caliente, sin leche y con azúcar, mientras que los tés o chá no son muy frecuentes, a excepción de la zona de Río Grande do Soul, donde los gauchos beben mate igual al que beben los argentinos y uruguayos.
El cachaca, la pinga o aguardiente son los licores nacionales. Existen más de 100 marcas diferentes que varían de sabor y calidad. La caipirinha, bebida por excelencia, se prepara con cachaca, lima, azúcar, hielo y un toque especial que sólo los brasileños son capaces de dar.

Compras - Artesania: Dada la gran riqueza y variedad de artículos que se pueden encontrar en Brasil, realizar las compras constituye toda una aventura. Los recuerdos típicos, como llaveros, camisetas o bisutería abundan por todos los sitios y muy especialmente en los centros turísticos.
La mayoría de los productos artesanales que produce Brasil se pueden encontrar en Río de Janeiro y en Sao Paulo, considerados los centros de compra por excelencia. Eso sí los precios son más elevados, a excepción de la famosa Feria de Ipanema, un mercadillo de artesanía muy típico que se celebra todos los domingos en la Plaza General Osorio. En este bazar, inaugurado en el año de 1975 y que ahora es “menos hippie”, podrá adquirir artículos de piel, piedras semipreciosas, pinturas, grabados o artículos de cuero. En uno de sus puestos más populares se venden instrumentos de percusión. No puede abandonar Brasil sin al menos una cinta de música regional, popular o nacional. Las mejores tiendas de discos las encontrará en Sao Paulo.
Los artículos brasileños en piel, a precios muy competitivos, gozan de muy buena reputación. Zapatos, cintos, bolsos de viaje y de mano los encontrará en Ipanema y Copacabana. Las pinturas, libros, videos de carnaval, polvo de guaraná según algunos un afrodisíaco, litografías, tangas, bikinis, amuletos, incienso, figuras de estilo afrobrasileño, son algunas de las gangas que podrá comprar en Brasil. En cuanto a los artículos eléctricos los precios son muy similares a los de Europa, por lo que desaconsejamos su adquisición
En las tiendas oficiales llamadas Funai, presentes en las principales ciudades, se pueden adquirir la mayoría de los productos elaborados por los indígenas. Los precios son más elevados, pero la calidad es satisfactoria. Fuera de las grandes ciudades lo mejor es acercarse a las ferias artesanales y a las tiendas de las cooperativas, que ofrecen una variada mercancía a buenos precios. Otra posibilidad, sobre todo para la compra de litografías e impresiones de arte regional, son las tiendas que suelen encontrarse en casi todos los museos.
Salvador y Cachoeria, en el Estado de Bahía, son notables por sus trabajos en madera. En esta zona la influencia portuguesa se deja sentir en sus ricos y variados productos como son los blancos encajes artesanales elaborados en hilo zizal, cigarros, trabajos en metal, orfebrería en oro y plata y la cerámica cocida en miniatura. Las figuras de la Carranca, mascarones de proa típica utilizados por las antiguas embarcaciones que navegaban sobre el Río San Francisco, son muy populares, así como los trabajos de cuero, antigüedades, pinturas “naif” y las cintas para las muñecas del “Senhor do Bomfim”, para la buena suerte. En Bahía, los amuletos y las piezas de magia y superstición abundan en todos los escaparates.
Los artesanos de Ceara destacan por los preciosos encajes de laberinto, una técnica de hilar que consiste en colocar el tejido en un gran armazón en el que las artesanas, pacientemente, dan una punzada tras otra creando delicadas mantelerías, blusas o toallas. Sobresalen, además, los encajes de bolillo, las hamacas bordadas a mano, figuras multicolores de cerámica de personajes realizando actividades cotidianas, los sombreros, bolsos, mochilas, esteras o zapatillas elaboradas con carnaúba, un árbol parecido a la palmera. Cachaca y rapaduras, bebidas nacionales, elaboradas artesanalmente en alambiques tradicionales, se pueden encontrar en algunos mercados como en los que hay en la ciudad de Fortaleza.
En el interior, en Pernambuco y particularmente en Caruaru, destaca la amplia y vasta gama de cerámica, así como los trabajos realizados en piel.
El Estado de Minas Gerais es el mejor sitio para adquirir piedras preciosas. En los mercados al aire libre, sobre todo el que se realiza en la Plaza Libertade, encontrará numerosos sitios que ofrecen antigüedades, gran variedad de piedras preciosas, arte y diversa artesanía. Sin embargo, le aconsejamos realizar las compras de gemas y piedras preciosas en las grandes ciudades y en establecimientos reconocidos, que ofrezcan todas las garantías. Si se encuentra en esta zona, no deje de dar un paseo por el mercado de las flores y el de comidas, todo un espectáculo de colores, olores y sonidos.
En la región del Amazonas, la variedad y la riqueza de la cultura indígena son los componentes de la artesanía de la zona. Destacan la cestería y textiles de trazados geométricos, los trabajos hechos con plumas, las hamacas, las armas de caza y guerra como la de los Tukano, Baniwa y Dessana o los collares de los indios Sateré-Mawé. La población ribereña confecciona objetos con la masa del guaraná fruta típica de la región.
En Porto Alegre se pueden adquirir buenas artículos de piel, ropas, joyas, trabajos en madera y plata, vidrio, cuero, tejidos, macramé y textiles. Los objetos típicos de Argentina y Paraguay procedentes de Iguazú, le permitirán contemplar un auténtico y rico muestrario de artesanía suramericana. Figuras de fósiles, tallas y cuadros grabados en madera invitan a adentrarse en un arte autóctono, natural y fascinante.
En Brasilia, la capital del país, se pueden adquirir los trabajos realizados por los indios Xavante, artículos de paja y mimbre, tapicerías y diversas tallas.
Río de Janeiro es el centro por excelencia para realizar cualquier clase de compra. La ciudad brinda al visitante una extensa gama de artículos característicos de cada zona. Quienes deseen adquirir piedras preciosas y semipreciosas como amatistas, topacios, jaspes, ojos de gato, granates o aguamarinas tienen una parada obligada en las prestigiosas joyerías H. Stern. La Casa del Folklore ofrece la mejor colección de artesanías de Río, mientras que en la Feria de Sebastiao o Feriarte II es famosa por su gran selección de antigüedades, monedas y sellos. En la Plaza Marechal Ancoray encontrará porcelanas, plata,alfombras persas, libros raros e incluso discos viejos. Las tiendas más prestigiosas están presentes en el Centro Comercial Río Sul Rua Laura Müller, 116. Copacabana. Este lujoso espacio cuenta con la mayor oferta de la ciudad incluida una completa selección de boutiques y tiendas de ropa de primera clase. Dispone de 400 tiendas, además de cines, restaurantes y un estacionamiento para 1.000 coches.

Idioma: La lengua oficial es el portugués. Existen, sin embargo, numerosas expresiones locales y regionales, lo que provoca un especial idioma que varia de un sitio a otro. Por otro lado, existen zonas en la selva en donde las tribus indígenas hablan su propio dialecto. En las principales poblaciones, ciudades fronterizas y centros turísticos, es fácil entenderse en castellano.

Breve Diccionario
Lunes = Segunda feira.
Martes = Terça feira.
Miércoles = Quarta feira.
Jueves = Quinta feira.
Viernes = Sexta feira.
Hoy = Joje.
Ayer = Ontem.
Mañana = Amanhá.

Buenos días = Bom dia.
Buenas tardes = Boa tarde.
Buenas noches = Boa noite.
Bien = Legal.
Gracias = Obrigado.

¿Tiene usted? = Você tem?
¿Dónde queda? = Onde fica?
Tienda = Loja.
Puedo = Posso.
Coger = Pegar.
No hablo portugués = Nao falo portugues.
Me llamo... = Meu nome é....
Baño = O banheiro (O sanitario).

Desayuno = Café da manhá.
Cenar = Jantar.
Munú del día = Prato feito.
Cuchara = Colher.
Cuchillo = Faca.
Tenedor = Garfo.
Salsa 0 Molho.
Postre = Sobremesa.
Aperitivo = Tiragosto.

Estación de Autobús = Rodoviaria.
Autobús = Onibus.

Clima: En Brasil el clima predominante es el tropical, por lo que las estaciones no se diferencian entre sí. El país cuenta con temperaturas medias casi todo el año. El verano, entre los meses de octubre a marzo, es más húmedo y caluroso que el invierno, entre abril y octubre. En la zona de selvas las lluvias, cortas y abundantes, pueden aparecer de improviso. La Cuenca del Amazonas está sometida a un clima tropical húmedo, en tanto que en la meseta central, el clima dominante es de tipo subtropical. La porción septentrional de la estrecha faja costera presenta un clima tropical cuyas características se modifican conforme se avanza hacia el sur, en donde reina un clima más templado. En las tierras interiores del sur del país, en los Estados de Río Grande do Sul y Paraná, el invierno es fresco.

Religion: La mayoría de la población es católica, sin embargo, existen otras creencias como la protestante, judía y otras de origen africano como macumba, candomblé o umbanda ver el apartado de Gente y Costumbres.

Diferencia horaria: La diferencia horaria es de cinco horas menos en los meses de verano (o de cuatro, dependiendo de la fecha del cambio de horario); y de tres horas en los meses de invierno con respecto a España.

Entretenimiento: En Brasil no tendrá tiempo para el aburrimiento, ni siquiera para el descanso. Las posibilidades para el disfrute son casi infinitas. Y como bien se dice en algunos folletos promocionales, Brasil es más que Fútbol, Carnaval o Amazonia, Brasil es sinónimo de diversión y las propuestas son tan variadas y diversas que pueden hacerse interminables.
Para los amantes de los espacios abiertos y de la naturaleza, Brasil ofrece excelentes lugares para la práctica del senderismo, excursiones, trekking y ascensiones, especialmente en los Parques Nacionales entre los meses de abril y octubre. Existen numerosos lugares para las escaladas, ya sea para principiantes o experimentados. Por citar un ejemplo, en Río, capital de las escaladas, existen más de 350 lugares que se encuentran a menos de 40 minutos de la ciudad. Si está interesado, puede entrar en contacto con las asociaciones de excursionistas, que disponen de oficinas en las principales ciudades del país.
Continuando con las actividades ecoturísticas, Brasil es un privilegiado lugar para la observación de fauna y flora, lugares como El Pantanal, Amazonas, Cataratas de Iguazú o los Parques Nacionales como el de Aparados da Serra para disfrutar del Cañón Itaimbezinho, Parque Nacional da Chapada dos Guimaraes, Parque Nacional de Caparao, Parque Nacional da Chapada Diamantina, Parque Nacional dos Lencois Maranhenses, o el Parque Nacional Marinho de Fernando de Noronha, son algunos de los sitios indicados para las actividades alternativas.
Si le gusta la pesca, lo aconsejable viajar al interior del país. Entre los lugares más recomendados se encuentra el río Araguaia en Tocantis y los abundantes ríos de la zona del Pantanal, como el Taquari, Coxim, Aquidauana, Cuiabá y Paraguay.
Impresionantes y bellas playas con temperaturas promedio de 28 grados centígrados como Copacabana, Arpoador, Pepino y Barra en Río de Janeiro, Puerto da Barra en Salvador de Bahía, Prainha en Rio Grande do Norte, Tambaba en Paraíba, Prejuicas en Lencois, Morro de Sao Paulo en Bahia, Jericoacoara en Céara, Parati en el Estado de Rio, Joaquina en Florianópolis o la Ilha do Mel en Paraná, son algunos de los nombres más relevantes.
Los amantes de las playas, además de tomar el sol y descansar, pueden practicar la mayoría de los deportes náuticos. El surfing, popular a lo largo de toda la costa, especialmente en el sur, tiene sus mejores zonas en las playas de Santa Catarina, cerca de Florianópolis, Saquarema en Rio o Búzios e Itacoatiara en Niterói. Para quienes gustan del windsurf, nada mejor que Rio, Sao Paulo, Porto Seguro, Salvador y Belem, entre otros sitios.
Como es de esperarse en un país con una extensa franja litoral, aquí pueden practicarse otros deportes como la vela y submarinismo, especialmente en Angra dos Reis en Río, Porto Seguro en Bahia, Brasma en Recife o Maceió en el Estado de Algoas, a dos kilómetros de la costa y a 15 minutos de la Bahía de Pajucara, una piscina natural caprichosamente formada por bancos de coral.
Si busca algo diferente, recuerde que en Brasil puede asistir y vivir nuevas experiencias religiosas como el Candomblé en Bahia, Colonia Cinco Mil en Rio Branco o Vale de Amanecer en Brasilia; espectáculos deportivos, para aquellos que se conformen con ser meros espectadores, en Río hallará el legendario, imponente y popular Estadio Maracaná, el mayor campo de fútbol del mundo. Todos los domingos rebosa de entusiastas multitudes que se entregan en cuerpo y alma a sus equipos. A poca distancia del estadio se encuentran las pistas de atletismo y el Maracanzinho, un auditorio dedicado a espectáculos musicales y circenses entre otros. El béisbol y el softball un tipo de béisbol jugado en un campo más pequeño y sobre un terreno más blando se practican en toda la comunidad americana de Río. Las carreras de caballos tienen lugar lunes y jueves por la noche, y sábados y domingos por la tarde. Entre los espectáculos marítimos cabe destacar las dos regatas anuales que se celebran en febrero de Río de Janeiro a Buenos Aires (Argentina) y en noviembre de Río a Santos, respectivamente. En el Yacht Club de Río de Janeiro le proporcionarán toda la información que necesite.
Y cuando el día termina y la noche avanza inexorablemente, Brasil se transforma en una perpetua fiesta. No hay que olvidar que la vida nocturna de Brasil goza de merecida fama. El ritmo y el sabor de la samba, presente a lo largo de todo el día, cobra espacios reales a partir de la medianoche, prolongándose hasta altas horas de la madrugada. La samba crea un ambiente que exhala bullicio, diversión y ritmo.

Aduana_y_documentacion: Para los ciudadanos miembros de la Comunidad Económica Europea, así como para la mayoría de ciudadanos procedentes de Iberoamérica, sólo es necesario presentar el pasaporte en vigor con una validez de al menos 6 meses. Hay que cumplimentar la hoja de inmigración que se compone de dos piezas: entrada y salida, ésta última hay que conservarla ya que nos la requerirán a la hora de abandonar el país.
Después de pasar los trámites de inmigración hay que pasar por la Aduana donde el visitante decide si declara o no los artículos que se importan en exceso de los permitidos. A las personas que declaran sus importaciones se les revisan sus artículos para el cobro de los impuestos correspondientes. Aquellos que no declaren se les solicita presionar el botón de un pequeño semáforo. Si la luz es verde, se puede pasar sin mayor trámite y si es roja, pasará un control para verificar si su declaración es correcta el semáforo funciona de forma aleatoria. En caso de que se encuentren artículos que no hayan sido declarados, se impondrá una fuerte multa. Se pueden introducir libre de impuestos artículos personales, libros y revistas, medicinas de uso personal, 400 cigarrillos o 250 gr. de tabaco si es mayor de 18 años, una radio, tocacintas, máquina de escribir, cámara de video y fotografía y una computadora personal. Es aconsejable evitar alimentos de origen animal, plantas o semillas, en cuyo caso habrá que declarar.
Está prohibido sacar alimentos frescos del país, a excepción de los que se adquieren en las tiendas libres de impuestos que se encuentran en las salas de las salidas internacionales.

Notas del Ministerio de Asuntos Exteriores
Zonas de riesgo (deben ser evitadas): Barrios marginales ("favelas") de todas las grandes ciudades, especialmente Rio de Janeiro, Salvador y San Pablo y Brasilia. Se aconseja no conducir en carreteras por la noche por el alto riesgo de tránsito y por el mal estado de las mismas y carencia de iluminación.

Equipo del viajero: Se recomienda llevar prendas ligeras de algodón de colores claros, sombrero y calzado cómodo. Las gafas de sol, protectores solares y un repelente contra los insectos son indispensables. Siempre viene bien una prenda de abrigo ligera ya que en algunos sitios el aire acondicionado es muy fuerte.
El chubasquero si se viaja hacia las zonas de selva o en la temporada de lluvias no viene nada mal. Algunos centros nocturnos y restaurantes exigen ropa formal.

Moneda y cambio de divisas: La moneda desde el año de 1994 es el Real antes cruzeiro igual a 100 centavos. Existen monedas de 1, 5, 10, 25 y 50 centavos y de un real. Billetes de 1, 2, 5, 10, 50 y 100 reales (reais). Los billetes se diferencian fácilmente por su color: verde el de 1 real; azul claro el de 2 reales; púrpura el de 5 reales; rojo el de 10 reales; marrón para el de 50 reales y azul el de 100 reales. En cuanto a las monedas, recientemente se han introducido cambios en las mismas.
Los cambios se pueden realizar en las numerosas casas de cambio que se encuentran por todos los sitios. Los Bancos suelen ofrecer tasas de cambio bastante bajas.
Lo más recomendable es llevar euros que tienen plena aceptación en todo el país. En cuanto a los cambios de cheques de viaje, tienen un recargo, además del inconveniente de que no todos los bancos los admiten y, aunque esta limitación apenas le afectará en las principales ciudades, debe preverla si viaja a otras zonas del país. La mayoría de las tarjetas de crédito sobre todo Visa, American Express y Mastercard son aceptadas en las grandes ciudades en los hoteles de lujo, restaurantes e importantes tiendas.
Existen cajeros automáticos en los que se puede obtener dinero en efectivo (las tasas de cambio varían). Como en otros muchos países del mundo nunca hay que dejar nuestra tarjeta desaparezca de nuestra vista, para evitar fraudes. En caso de pérdida puede llamarse a estos teléfonos:

Visa: 0008-1119-33-55-89.
American Express: 0800-78-50-50.
Mastercard: 0008-118-87-05-53.
Diners Club: 0800-13-13-66.

Correos y telefonos: El servicio de correos en Brasil es muy eficiente. Las oficinas están abiertas de lunes a viernes de 9.00 a 18.00 h. Sábados de 9.00 a 12.00 h. Los domingos están cerradas. Existen buzones en las principales ciudades pero lo mejor es acudir a las misma oficinas.
Brasil dispone de un amplio servicio de telefonía. Las llamadas pueden realizarse en las oficinas de teléfonos, donde se pueden adquirir fichas especie de moneda y tarjetas telefónicas, o bien en las cabinas de teléfonos públicos (orelhaos). Para realizar una llamada en una cabina pública es necesario adquirir las tarjetas.
Para realizar una llamada directa de Brasil al extranjero es necesario marcar el 00, seguido del prefijo del país, seguido del prefijo provincial y del número de abonado. A cobro revertido desde Brasil con el servicio España Directo hay que marcar el 0800-890-34-11. Para llamar desde España a Brasil ha de marcarse 00-55 seguido del indicativo interurbano, más el número deseado. Indicativo de algunas poblaciones: Brasilia: 61, Río de Janeiro 21, Sao Paulo 11, Salvador de Bahía 71, Recife 81, Manaus 92, Belém: 91.

Propinas: En la mayoría de los restaurantes el servicio está incluido. La propina es facultativa y recomendamos darla si se está satisfecho con el servicio recibido, sugiriendo entre un 10 y 15 en los hoteles. No se acostumbra dejar propina a los taxistas. Para maleteros el equivalente a 1.00 dólar norteamericano es lo correcto.

Fotografia: Los precios de la película para fotografía son bastante más elevados que en Europa, por lo que es aconsejable viajar con una buena provisión de carretes y cintas de vídeo. La calidad de revelado de los laboratorios con procesados de una hora es aceptable, pero es recomendable hacerlo al regreso de su viaje. En la zona de las playas la humedad puede dañar algunos films, por lo que es conveniente guardarlos en lugares secos y frescos. Dada la diversidad de paisajes y de zonas, la luz es muy cambiante, por lo que será necesario disponer de películas de diferente sensibilidad y adaptarlas a las condiciones de cada caso. Para las cámaras de vídeo es necesario un convertidor de clavija.

Tasas e impuestos: Por regla general, las tasas de aeropuerto están incluidas en el precio del billete.

Horario comercial: Las oficinas y los bancos abren de lunes a viernes de 10.00 a 16.00 h. Las tiendas abren generalmente de 9.00 a 18.00 h de lunes a sábados, a excepción de los grandes centros comerciales que suelen cerrar a las 22.00 h. Los domingos suelen estar cerrados. Los restaurantes abren sus puertas a las 11.00 h y cierran a las 24.00 ó 2.00 h.

Aeropuertos y siglas IATA: Brasilia – BSB: a 11 kilómetros de la capital.
Sao Paulo – SAO: Aeropuerto Guarulhos, a 14 kilómetros de la ciudad.
Río de Janeiro – RIO: a 21 kilómetros de la ciudad.
Salvador de Bahía – SSA: a 36 kilómetros de la ciudad.
Recife – REC: a 11 kilómetros de la capital.

Emergencias - Salud - Policia: Las autoridades brasileñas emiten cada dos meses un comunicado donde se informa de los requisitos sanitarios de entrada. Es indispensable informarse previamente sobre estos requerimientos, ya que, si en el momento de su arribo existe alguna exigencia, le será negada la entrada. Independientemente de los comunicados, son recomendables la profilaxis, y en algunos casos, la quimioprofilaxis contra la malaria (para las zonas del Amazonas, o del Pantanal -Mato Grosso-), es conveniente seguir la profilaxis antipalúdica, así como demás precauciones relativas a zonas tropicales o subtropicales (tétanos, tifus, hepatitis, etc.). Aconsejamos acercarse a su Centro de Vacunación Internacional más cercano.
Es obligatoria la vacuna contra la fiebre amarilla para los viajeros procedentes de Angola, Bolivia, Benin, Colombia, Burkina Faso, Ecuador, Camerun, Guyana Francesa, Congo, Peru, Gabon, Venezuela, Gambia, Chana, Guinea, Liberia, Nigeria, Sierra Leona y Sudan. Y muy recomendable para los viajeros que visiten los siguientes estados: Acre, Amapa, Amazonas, Bahia, Distrito Federal, Goias, Maranhao, Mato Grosson Mato Grosso Do Sul, Minas Gerais, Para, Rondonia, Roraima, Sao Paulo y Tocantins.
Es recomendable viajar con un seguro médico.
En Brasil existe un buen número de farmacias, sobre todo en las principales poblaciones. Al comprar un medicamento llamado “remedio” cerciórese de la fecha de caducidad del mismo. El número de emergencias es el 190 y para ambulancias el 192.
En caso de pérdida o robo de sus documentos de identidad acuda a la policía y póngase en contacto con su consulado.
Centro de Seguridad y Control en Río, Tel. 221-20-20.
En Salvador de Bahía al número 197 de la policía civil.
Para cualquier consulta médica acuda a la Organización Río Health Collective.
Policía: 190.
Ambulancias: 193.

Lineas aereas: * VARIG RG, Líneas Aéreas Brasileñas
Gran Vía No. 88, Edificio España, 28013 Madrid. Tel. 91-542-02-08 y 91-542-72-72. Fax 91-559-13-10.
En Barcelona, Consell de Cent No. 357-359, 08007. Tel. 93-215-34-24. Fax 93-215-58-30.
En Bilbao, Gran Vía No. 17, 5º. 48001. Tel. 94-415-43-35 y 94-415-43-37. Fax 94-415-91-25.
En Valencia, Moratín No. 14, 8º. 46002. Tel. 96-351-73-92. Fax 96-351-12-11.
En Vigo, Ave. García Barbón No. 22, 36201. Tel. 986-44-71-01. Fax 986-44-7098.

* VASP Brasil Airlines VP:
Tel. 900-35-31-23 para toda España.
Gran Vía No. 86, 28013, Madrid.
Tel. 91-548-98-30. Fax 91-548-98-35.
En Barcelona, Paseo de Gracia No. 44, 1º. 08007. Tel. 93-370-00-61. Fax 93-487-11-38.
Durante todo el año Brasil es una tierra en constante fiesta. Estamos seguros de que en su viaje coincidirá con alguna festividad o celebración, y le invitamos a que disfrute al máximo la oportunidad de descubrir otro de los rasgos más significativos que caracterizan a este pueblo.
El año comienza con gran júbilo el 1 de enero, Día de Año Nuevo, cuando todo el mundo sale a la calle a ritmo de sambas, salsas o tropicalismos. El día 6, se celebra la Epifanía.
Las fiestas nacionales días feriados son: 1 de enero Año Nuevo, Carnaval febrero o marzo, Pascua marzo o abril, 21 de abril Tiradentes, 1 de mayo Día del Trabajo, Corpus Christi junio, 7 de septiembre Día de la Independencia, 12 de octubre Nuestra Señora de Aparecida, 2 de noviembre Día de Difuntos, 15 de noviembre Proclamación de la República, 25 de diciembre Navidad.

Direcciones utiles: Embajada de Brasil
Fernando El Santo, 6.
28010 Madrid.
Tel. 91-308-04.59 y 91-308-04-66.
Fax: 91-308-04-65.

Embajada de España en Brasilia
SES Av. das Nações, Q. 811, Lt. 44.
70429-900 Brasilia, D.F.
Teléfono: 244 21 21, 244 20 23, 244 27 76 y 244 21 45.
Móvil Emergencia Consular: 9961 0583.
Fax.: 242 17 81 y 244 23 81.
Email: embespbr@correo.mae.es

Consulado de España en Porto Alegre
Rua Eng.º Ildefonso Simões Lopes, 85.
91330-180 Porto Alegre (RS).
Teléfono: 3338 13 00, 3338 16 67 y 3338 46 57.
Fax.: 3338 14 44.
Email:cgesppalegre@correo.mae.es

Consulado de España en Rio de Janeiro
Lauro Müller, 116. Salas 1601/2. Torre Río Sul.
Botafogo. 22290-160 Río de Janeiro (RJ).
Teléfono: 2543 32 00.
Fax.: 2543 30 96.
Email:cgespriojan@correo.mae.es

Consulado de España en Salvador de Bahía
Rua Marechal Floriano, 21.
Canela. 40110-010 Salva-dor-Bahía (BA).
Teléfono: 336 90 55 y 336 19 37.
Fax.: 336 02 66.
Email:consesp.sbahia@correo.mae.es

Consulado de España en Sao Paulo
Av. Bernardino de Campos, 98, 1.º andar.
04004-040 São Paulo (SP).
Teléfono: centralita: 3059 1800.
Fax.: 3889 8412.

Taxi: En las principales ciudades de Brasil los taxis disponen de taxímetro. Pero, frecuentemente, la tarifa está sujeta a recientes precios por lo que le mostrarán una hoja donde figuran las “tablas” para actualizar el precio. Es recomendable cerciorarse de que se trata de un original y no de una fotocopia, así como de verificar que se ha activado el taxímetro a la hora de abordar el taxi. En las salidas de las estaciones de autobuses y aeropuertos suele haber una central de taxis, donde se pueden adquirir los billetes para el trayecto. Generalmente la tarifa 1 regular se aplica de las 6.00 a las 22.00 h. y la tarifa 2, fuera de estas horas. En los taxis que no cuentan con taxímetro es necesario pactar el precio antes de abordar. No se acostumbra dejar propina.

Avion: Las principales ciudades y capitales así como numerosas poblaciones de Brasil están conectadas por vía aérea. Las compañías con mayor presencia son VARIG, VASP, TransBrasil que cubren la mayor parte del territorio nacional. Existen, además, diversas líneas aéreas medianas y pequeñas, además de las empresas de aéreo-taxi que operan sobre todo en las zonas del Amazonas y El Pantanal. Es necesario señalar que la mayoría de los vuelos realizan escalas y en muchos casos es necesario cambiar de avión. No es imprescindible comprar billete de ida y vuelta ya que el precio es fijo por el trayecto que se realice. Las principales líneas aéreas, especialmente VARIG, ofrecen interesantes “Air-Pass”, con los que se pueden realizar diversos trayectos a precios, que en ocasiones pueden ser muy ventajosos. El Air pass suele constar de 5 cupones con una validez máxima de 21 días. Le aconsejamos que si piensa utilizar este medio de transporte, haga reserva con antelación, ya que en la temporada alta es difícil conseguir plazas. Por otro lado, es imprescindible confirmar y reconfirmar los vuelos para evitar sorpresas.
El Aeropuerto Internacional Dois de Julho se encuentra a 30 kilómetros de Salvador de Bahía, mientras que Río de Janeiro cuenta con el Aeropuerto Internacional Santos Dumont, en el centro de la ciudad, muy cerca de la bahía y el Aeropuerto Internacional Galeao, en Ilha do Governador, 15 kilómetros al norte del centro de la ciudad. Sao Paulo tiene tres aeropuertos: Aeropuerto Congonhas para vuelos nacionales, a 14 kilómetros al sur de la ciudad; Aeropuerto Internacional de Sao Paulo-Guarulhos, 30 kilómetros al este de la ciudad y el Aeropuerto Viracopos, a 97 kilómetros de la capital del estado.

Automovil: Este medio de transporte no es muy recomendable, sobre todo, por el mal estado de la mayoría de carreteras y por la forma anárquica de conducir de los brasileños.
Las principales empresas de alquiler de vehículos internacionales tienen oficinas en las ciudades más importantes de Brasil. Para alquilar un coche, es necesario poseer un permiso de conducir internacional, acompañado del permiso nacional.

Autobus: Este es, sin dudas, el medio más económico, más utilizado y más popular en todo Brasil a excepción de la zona de la Cuenca del Amazonas. Existen dos clases de servicios: el “comum” y que como su nombre lo indica es el más frecuente y el “executivo”, donde los asientos y espacios son más cómodos. Los autocares son nuevos, limpios, confortables, con vídeo y servicio sanitario. La mayoría realizan paradas a lo largo del trayecto para tomar alimentos y descansar. Le recomendamos que viaje en el servicio ejecutivo ya que el precio es muy económico. Existen numerosas y frecuentes salidas que conectan las principales ciudades, pero en los sitios más alejados, las frecuencias son más escasas. Los billetes se pueden adquirir en las centrales y terminales de autobuses (rodoviária), muchas de ellas equipadas con restaurantes, teléfonos, salas de espera y tiendas, o bien, en algunas agencias de viaje.
La terminal de Autobuses en Rio de Janeiro Novo Rio Rodoviária se encuentra en la Avenida Francisco Bicalho en Sao Cristovao, a 20 minutos hacia el norte del centro de la ciudad, mientras que la estación de Autobuses en Salvador de Bahía se encuentra a unos 5 kilómetros del centro de la ciudad. Existen líneas urbanas que van a la misma y que se anuncian con el nombre de Rodovária.

Transportes publicos: Autobús Urbano
El servicio de autobuses urbanos en Brasil es bastante bueno. Circulan con frecuencia, cubriendo las principales rutas. En la mayoría de las ciudades se sube por la parte trasera, donde se encuentra un cobrador y se baja por el frente.
Río de Janeiro cuenta con más de seis mil autobuses que recorren sus calles. Hay más de 270 líneas y, desgraciadamente, no existen mapas donde se indiquen los trayectos. Los hay climatizados, que enlazan las zonas de playa con el centro, y que se detienen en todas las paradas de autobuses.

Metro: Existen dos líneas de metro que funcionan de 6.00 a 23.00 h. de lunes a sábados.

Tren: Existen muy pocos trenes de pasajeros en Brasil. Los más de 30.000 kilómetros de vías férreas son utilizadas principalmente por los trenes de mercancías. Sin embargo existen trayectos muy interesantes como son el de Curitiba-Paranaguá, Sao Paulo-Santos, Sao Joao del Rei-Tiradentes, Joinville-Isla de Sao Francisco do Sul o el trayecto Sao Paulo-Corumbá, en la frontera con Bolivia.

Barco: En la zona del Amazonas los desplazamientos en barco o en pequeñas lanchas son muy frecuentes y en algunos casos, el único medio de transporte, especialmente en la temporada de lluvias cuando los caminos se vuelven intransitables. Existen, en los principales ríos de la Cuenca Amazónica, numerosos atracaderos desde donde parten toda clase de embarcaciones.

Electricidad: La corriente eléctrica de 125 voltios. En algunos establecimientos es posible encontrar corriente a 220 voltios como en Europa.