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Descripción general:
Estado de Oceanía, al SE de Australia y que comprende el archipiélago homónimo, integrado por la Isla del Norte y la Isla del Sur, y varias pequeñas islas adyacentes. La Isla del Norte es de contornos recortados y contiene volcanes de actividad reciente. La Isla del Sur, más maciza y montañosa, posee alturas de más de 3.000 m. y en ella son frecuentes los fenómenos de glaciación. El río más caudaloso es el Waikato, en la Isla del Norte. El clima es oceánico húmedo.

Conviene saber:
En Nueva Zelanda, se circula por la izquierda. La lengua usual es el inglés, aunque el maorí se enseña en las escuelas, y es empleado en los servicios religiosos y mantenido por una viva actividad artística, principalmente en la isla del Norte. Cantos, danzas y tradiciones son piadosamente conservadas y transmitidas. Montañosa en el Sur, muy oreada en el Norte, en gran parte rural, Nueva Zelanda invita a vivir al aire libre, a las excursiones, a todos los deportes. Reina una gran libertad, en cuanto a los vestidos, unido a una meticulosa limpieza. Según la región y el programa, se adopta pantalón corto y sandalias o anorak y botas de marcha. Los zapatos se exigen en algunos bares y restaurantes. La población neozelandesa está dispersa, pero buenas conexiones aéreas, excelentes carreteras, servicios de autocares confortables, permiten circular cómodamente (salvo en el extreme Sudoeste, región de los Fiordos, que sigue siendo de difícil acceso). Los neozelandeses, que comen todo el día, raramente están gordos (salvo las mujeres maoríes, para quienes el estar gordas es casi una coquetería), ya que hacen muco deporte, por todas partes y en toda estación. Aunque sólo sea por la jardinería que practican intensamente, todo el mundo, o casi todo el mundo, que vive en una casa individual con céspedes y árboles de flores. Las grandes ciudades suelen ser puertos, por lo que tienen playas y se prestan a todos los deportes acuáticos. A cualquier edad, la gente es un buen caminante y escalador, si no un auténtico alpinista. El golf, el cricket, el croquet se practican hasta en los mínimos pueblecillos. El fútbol y el rugby apasionan a las multitudes, así como las carreras de caballos.

Idiomas:
Inglés (oficial), maorí

Compras:
Las tiendas de regalos y recuerdos son numerosas en las ciudades, lugares turísticos y cualquier paraje de autocar. Allí se encuentran los mismos objetos menudos en piedra verde (joyas de fantasía, ceniceros y fetiches «tiki»; en nácar azul (conchas, puzzles, muñecos). El «kimi», pájaro-emblema de Nueva Zelanda, se presenta bajo todas las formas (madera, piedra, impresión sobre tela, joyas, etc.). Las maderas talladas maoríes, cuya fabricación es severamente controlada, suelen ser muy bellas. El mismo caso en cuanto a los tejidos en lino de Nueva Zelanda («flax»), especie de rafia con la que se hacen manteles, y también los vestidos tradicionales maoríes: una banda en la cabeza, un corsé y falda de rayas («piupiu») que acompañan las bolas que las bailarinas de «poi» hacen girar tan magníficamente. Uno puede maravillarse por el elevado precio de los jerseys: son hechos a mano y de pura lana, es decir, de la mayor calidad. La lana en madeja se vende prácticamente a preciode exportación. Las alfombras y mantas en piel de cordero son soberbias y ventajosas, pero engorrosas. Con las mismas pieles se hacen vestdos, capas, gorros, guantes y botas forradas para los deportes de montaña. Los vestidos de piel vuelta de cordero son bellos, pero costosos cuando están bien cortados. Los amantes del chamarileo encuentran para regatear en numerosas tiendas que proponen objetos y utensilios que datan de la época de los pioneros o de la fiebre del oro: lámparasde petróleo, viejos discos, viejas planchas, grabados, carteles y fotos enternecedoras. En las librerías muchísimos y bellísimos álbumes: Los paisajes neozelandeses y los tatuajes maoríes son especialmente fotogénicos. Bellas presentaciones de series filatélicas corrientes. Chocolates finos y vinos de calidad, que asombrarán por su sabor a quienes todavía creen que sólo Europa sabe lo que es una buena bodega.