Introducción

Introducción:

Introduccion: Mito y Naturaleza
Los mitos son el producto de la razón que busca explicar algún evento. Son también, quizás, producto de la imaginación, del deseo o muy probablemente, del esfuerzo por imprimir un matiz de fábula a nuestro pasado.
Si se viaja a los Estados Unidos de América (no importa si se hace a la bella zona de la Costa Este o a la impresionante y cautivadora región del Oeste) movido por el afán de descifrar sus mitos, seguramente la frustración aparecerá muy pronto. Y no es por que sea imposible deleitarse en las fabulosas narraciones o leyendas del pasado de este país, historias que se perciben en sus construcciones, mansiones y casas de los siglos XVIII y XIX. Lo que sucede es que los mitos en los Estados Unidos parecen ser el fruto de un artificio, de un escenario al estilo de Hollywood, de algo muy bien montado, como de una emoción en la que no caben los términos medios: o se es grandioso o se es desconocido. Pareciera como si de un gran parque de atracciones se tratara.
Además del interés y de la belleza de muchos de sus monumentos o atractivos, como el Capitolio de Washington, el Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York, el Golden Gate de San Francisco, las Antiguas Misiones Españolas de California, la lúdica Florida o el cautivador ritmo de Nueva Orleans, el verdadero tesoro de los Estados Unidos es su majestuosa naturaleza, probablemente el mayor espectáculo del mundo. Una naturaleza inmensa, que busca pacientemente su sitio entre los mitos contemporáneos en el país de los sueños y las posibilidades. Sin duda, la gran olvidada por los viajeros, un tesoro escondido a la espera de ser descubierto. Los espacios naturales no se reducen a Yosemite, Yellowstone o al Gran Cañón, sino a un fantástico tesoro, como pueden ser los alrededores del monte McKinley en Alaska, el Grand Teton en Wyoming, el Bryce Canyon en Utah o el Parque Nacional el Glacier en Montana. Son éstas, algunas de las joyas de la gran potencia, un abanico de posibilidades, un fascinante catálogo de atractivos naturales que desconciertan la razón, hacen vibrar la imaginación y congelan los deseos y el afán por descifrar mitos.
Le invitamos a que se hunda en este mosaico de posibilidades, de sueños, de alternativas, de historia, de mitos y de una naturaleza contemporánea, que supera con creces el pasado de los Estados Unidos de América.

Situacion Y Geografia: Estados Unidos es el tercer país más extenso del mundo. Sus 50 estados, y un distrito federal, configuran una extensión de más de 9 millones de kilómetros cuadrados. Estados Unidos tiene fronteras al norte con Canadá, al sur con México, al oeste con el Océano Pacífico y al este con el Atlántico. Son 48 los estados que se encuentran en América del Norte y dos (creados y agregados en 1959) separados de los continentales por Canadá, en el caso de Alaska y por el Pacífico, en el caso de Hawai.
Más de 260 millones de habitantes viven en el país, en el que se aprecia una impresionante geografía y orografía. Al este y bordeando la costa Atlántica se encuentran los Montes Apalaches, de modesta altitud, que conservan aún evidencias de la glaciación cuaternaria. Al oeste, sin embargo, existen mesetas y cordilleras importantes como las Montañas Rocosas, Sierra Nevada y Cascade Range. Esta zona se caracteriza por combinar alturas de 3.300 metros de los Montes Baker, los 4.300 del Rainier en la cadena de las Cascadas o los 1.300 a 1.500 de la altiplanicie de la Gran Cuenca. Esta última se caracteriza por las profundas depresiones como la del Gran Valle de la Muerte con 86 metros bajo el nivel del mar, por los lagos salados como el Gran Lago Salado o por el Desierto del Colorado.
Entre ambas cadenas montañosas se emplazan las Grandes Llanuras de unos 2.500 kilómetros de anchura. Tierras muy fértiles en las que el agua se hace imprescindible.
La red fluvial estadounidense está formada por numerosos ríos de breve curso pero abundante caudal, sin embargo, el Mississippi rompe con esta norma ya que posee una cuenca de 3.328.000 kilómetros cuadrados y una longitud de 3.778 kilómetros, convirtiéndose en uno de los ríos más grandes del mundo. El Mississippi y su red son navegables y suponen un medio de transporte tanto comercial como para pasajeros. Sus afluentes, Missouri, Ohio y Arckansas, además de los ríos Hudson, Michigan y Colorado son también importantes en el país. Esta red fluvial se comunica a través de canales con los Grandes Lagos ampliando la comunicación también con Canadá ya que estos cinco lagos de origen glaciar (Superior, Michigan, Hurón, Erie y Ontario) están compartidos por ambos países.
Las costas tienen propia entidad dentro del país. Las atlánticas son altas y sus ensenadas, como la del estuario del río Hudson o la de la Bahía de Baltimore, se extienden hasta el Cabo Hateras transformándose hacia el sur en costas bajas con dunas de arenas finas. La Península de Florida tiene el tipo de costa arenosa y cuenta con islotes coralinos (Florida Keys), mientras que la costa del Golfo de México es pantanosa y tiene como lugar característico el amplio Delta del río Mississippi.
Por supuesto, y hablando de costas, mar y playas, Hawai merece mención aparte. Este edén, compuesto por más de 3.000 kilómetros de islas de origen volcánico, tiene además de playas paradisíacas, cuatro volcanes en activo en la isla de Hawai y dos extinguidos en Maui. Destaca también Oahu, la isla más importante, donde se emplaza la capital, Honolulu.
Y de las costas soleadas Hawaianas a las frías y heladas costas de Alaska. 1.530.700 kilómetros cuadrados ocupan esta península noroccidental del continente americano. Sus costas son altas y escarpadas. El Yukón y sus afluentes recorren el centro de la península. En el sur se encuentran largas cadenas montañosas que cuentan con el pico más alto del país (Monte MacKinley con 6.194 metros). También en la zona ártica existen grandes macizos montañosos como la Cadena de Brooks. Al sur y oeste de la península destacan agrupamientos de islas conocidas como Las Aleutianas.

Estados Continentales
Los estados continentales de Estados Unidos son: Alabama, Arizona, Arkansas, California, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Colorado, Connnecticut, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Delaware, Distrito de Columbia, Florida, Georgia, Idaho, Illinois, Indiana, Iowa, Kansas, Kentucky, Louisiana, Maine, Maryland, Massachusetts, Michigan, Minnesota, Mississippi, Missouri, Montana, Nebraska, Nevada, New Hampshire, New Jersey, New York, Nuevo México, Ohio, Oklahoma, Oregon, Pennsylvania, Rhode Island, Tennessee, Texas, Utah, Vermont, Virginia, Virgnia Occidental, Washington, Wisconsin, Wyoming.

Fauna y flora: Estados Unidos es un país de contrastes y en su fauna y su flora también se percibe esta característica. Se pueden ver impresionantes bosques de coníferas en la Región de las Montañas Rocosas, estepas y praderas en los Apalaches, secuoyas de más de 100 metros de altura y de 15 a 20 metros de circunferencia en California, vastos campos de algodón en la zona del Golfo de México, vegetación ártica en las cimas más altas y todo tipo de cactus y plantas xerófilas en las zonas desérticas.
A lo largo y ancho del territorio se puede aspirar el aroma balsámico de los bosques de abetos en las zonas aledañas al río Hudson, realizar paseos entre arces, robles, olmos, nogales, castaños, hayas y tilos en la zona occidental, arroparse bajo una alta secuoya mientras se admiran los chaparrales en California, contemplar un amanecer entre los abetos rojos de Washington o caminar entre artemisas, pinos, enebros y robles en el Estado de Oregon.
El desierto ofrece su belleza particular y las plantas que allí se encuentran recogen la escasa agua que la lluvia proporciona para sobrevivir todo el año. Si se visita durante la época seca se tendrá la impresión de que, a parte de los grandes cactus, es imposible que allí exista otro tipo de vida vegetal. Sin embargo, si se visita durante la breve temporada de lluvias el paisaje será tan diferente, ya que las semillas ocultas bajo el terreno han esperado durante meses las gotas que les permitirán florecer para emerger en una explosión de belleza y color difícil de olvidar.

Fauna
La fauna es también muy variada. En la zona oriental se pueden ver ciervos y alces, sin embargo, es en la zona occidental donde se encuentra una mayor variedad de animales tan representativos como los coyotes, bisontes, linces, ratas - canguros, lobos azules, osos o venados. Se pueden encontrar también numerosas aves acuáticas tanto en la zona de los Grandes Lagos como en los numerosos ríos y a lo largo de las costas. Las rapaces como lechuzas, halcones y águilas conviven con diferentes reptiles. Merecen una mención especial los caimanes y las serpientes. En los desiertos se pueden encontrar especialmente reptiles e insectos como la serpiente de cascabel, que reciben su nombre por las placas córneas que lleva en la cola y que emiten un sonido muy parecido al del un cascabel.
Es imprescindible la visita al Parque Nacional de Yellowstone, donde la naturaleza se muestra en su estado más salvaje y puro: géisers, volcanes de barro, bosques petrificados, lagos, cursos de agua y cascadas. Allí se encuentra también la mayor reserva de bisontes americanos, animales que se caracterizan por el fuerte desarrollo de la parte anterior del tronco, con una giba en la parte superior de su cuello y cuernos insertados un poco por encima de las órbitas. Los bisontes americanos son un símbolo de libertad y de fuerza que han encontrado en las zonas del Parque Yellowstone la posibilidad de perpetuarse.

Historia: El descubrimiento de América en 1492 permitió que los europeos vieran la posibilidad de comenzar una nueva vida en un territorio virgen y absolutamente inexplorado. Mientras que la conquista de América del Sur fue capitaneada por nobles que reprodujeron el sistema clasista existente en las metrópolis, y cuyo fin primordial era volver a ella con una gran fortuna personal, América del Norte supuso una nueva oportunidad para personas de toda condición, sobre todo aquellos considerados como desgraciados en su país de origen y que no podían volver. Es por eso que consideraron desde un principio este territorio como su nuevo lugar de residencia.

Colonización Europea e Independencia
Los primeros conquistadores de América del Norte llegaron en el siglo XVI. Las tribus indias, únicos habitantes hasta ese momento, vieron aparecer paulatinamente españoles en Florida y California, franceses desde el Golfo de México hasta los Grandes Lagos, holandeses en el Valle del Hudson, e ingleses por todas partes, siendo estos últimos los vencedores de esta carrera por ocupar nuevas tierras. En 1607 se crea en Virginia la primera colonia británica expandiéndose rápidamente al resto del territorio. Este tipo de organización en colonias favoreció la creación de las bases de una nueva economía que con el paso de los años fue floreciendo hasta ser tan importante que, las relaciones con Gran Bretaña, más que favorecerlos, les perjudicaban. Los habitantes de las 13 colonias se sentían independientes y la subida de las tasas y las nuevas restricciones económicas que Gran Bretaña intentó imponerles tras la guerra franco-inglesa concluida en 1763, no hicieron más que empeorar la situación. El problema fue madurando y en 1774 los colonos se reunieron en el Congreso de Filadelfia para afirmar su poder exclusivo para llevar los asuntos de las colonias. Esta decisión provocó los primeros conflictos armados entre ingleses y norteamericanos siendo nombrado Washington como comandante del ejército colonial. Dos años después y tras la batalla de Bunker Hill y la Ocupación de Boston, el Congreso, conformado por representantes de las 13 colonias, adopta el 4 de julio de 1776 la Declaración de Independencia. Siete años tuvieron que pasar para que el Reino Unido decidiera firmar la Paz de Versalles en la que renunciaba a los territorios comprendidos entre los Allegheny y el Mississippi, mientras conservaba Canadá. Las trece colonias habían triunfado aunque un período de incertidumbre política comenzaba. Sin embargo, la Convención de Filadelfia de mayo de 1787 con la proclamación de la Constitución sentaba las bases para que, en 1789, nacieran los Estados Unidos de América bajo la presidencia de George Washington, poniendo fin a todos los temores.

Liberales y Conservadores
Las décadas posteriores sirvieron para consolidar tanto el recién estrenado poder político como la incipiente economía. Asimismo, los estadounidenses tomaron conciencia de que podían ocupar un lugar propio en las relaciones internacionales, la compra de Luoisiana a Napoleón en 1803 es una buena muestra de ello. En 1845 se admite a Texas como estado y tras la guerra contra México (1846-48), se incorporan California y Nuevo México.
Mientras la Unión Americana va creciendo también lo va haciendo la economía, aunque con desigualdades fundamentales entre los diferentes estados. Los del Norte desarrollan poco a poco una industria importante, mientras que los del Sur se dedican fundamentalmente a la agricultura basada en la mano de obra gratuita y esencial que proporcionaban los esclavos negros. Las diferencias también se van acrecentando en el terreno político. Los del Sur se manifiestan conservadores, mientras que los del Norte se muestran como liberales, apoyando la abolición de la esclavitud. Estas diferencias se van acentuando sobre todo cuando los estados abolicionistas, bajo la presidencia de Lincoln, se niegan a devolver a los esclavos que han conseguido escapar al Norte. Así, en febrero de 1861, los siete estados sureños constituyen bajo la presidencia de J. Davis los Estados Confederados del Sur provocando el estallido de la Guerra Civil. Lee y Jackson al mando de las tropas sureñas consiguen, en los primeros años de la contienda, avances importantes, pero el General Grant logra detenerlos en Gettysburg (1863) y, finalmente derrotarles un año después en Appomattox.
La Guerra Civil Norteamericana tuvo importantes repercusiones. El Sur vio divididos sus enormes latifundios en pequeñas parcelas al estilo del Norte, dando origen al Ku Klux Klan, ya que las diferencias entre esclavistas y abolicionistas no se superaron del todo. El Norte, gracias a las medidas de apoyo del Gobierno, consigue un gran despegue económico.
Desde todos los estados se potencia la conquista del Oeste sin tener en cuenta a los primeros pobladores de estos territorios, los indios, derrotados definitivamente en 1890 (los supervivientes fueron confinados en reservas). Desaparecido el último problema, los estadounidenses se dedican a crecer económicamente, tanto que alrededor de 1894, el mercado interior se les queda pequeño y se plantea la necesidad de salir al exterior. También en estos años irrumpen los primeros conflictos obreros llegándose incluso al derramamiento de sangre en una manifestación en Chicago.

El Siglo XX
El despegue internacional no se hace esperar y ya a finales del siglo XIX Estados Unidos tiene bajo su área de influencia a Puerto Rico, Cuba, Filipinas, Guam, Hawai y Samoa. Roosevelt en el año de 1901 consigue, uniendo la diplomacia y el apoyo económico, el predominio estadounidense sobre América Latina. En cuanto a las medidas interiores se consigue moderar el inmenso poder de los llamadas “Trust” y de las asociaciones obreras, reducir los impuestos proteccionistas y favorecer a los agricultores. Al estallar la I Guerra Mundial Estados Unidos se convierte en el principal proveedor de armas y alimentos para Inglaterra y Francia, pero su neutralidad desaparece debido a la guerra submarina mantenida por los alemanes que torpedeaban cualquier barco que encontraban en aguas internacionales. Así, en 1917 Estados Unidos interviene activamente en la guerra siendo un factor decisivo para la victoria un año después.

Después de la II Guerra Mundial
La economía norteamericana sufre un grave revés con el famoso Crack de 1929 que provoca la caída de los precios, se dispara el índice de desempleo y, según cuenta la leyenda, miles de suicidios. Franklin D. Roosevelt fue el encargado de poner medidas a la situación después de su elección en 1933. También Roosevelt tuvo que enfrentarse con la II Guerra Mundial y, aunque al principio prefirió mantenerse neutral, el ataque japonés a Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941, obligó a los norteamericanos a implicarse activamente en esta guerra que tiene como desgraciada efeméride la utilización de la bomba atómica por primera vez en la historia. Hiroshima y Nagasaki vieron el 6 de agosto de 1945 como todo desaparecía bajo la gran bola de fuego, lanzada por los americanos.
La posguerra se caracterizó por la lucha contra el bloque comunista con la utilización de las armas atómicas como velada amenaza usada por las dos partes, dando origen a la llamada “Guerra Fría”.

Ultimos Tiempos
La sociedad estadounidense se ve conmocionada en 1963 por el asesinato del Presidente con más carisma del siglo XX, J. F. Kennedy. Los años posteriores estarán marcados por la Guerra del Vietnam y por el Watergate que provocaría la dimisión del Presidente Nixon que, a pesar de este escándalo, tuvo la habilidad suficiente como para encontrar una solución para el conflicto vietnamita. Siguiendo la línea diplomática Jimmy Carter, su sucesor en el cargo, consigue por primera vez que Egipto e Israel se den la mano en la firma de los Tratados de Camp David en 1979. Ese año es también el año de la invasión rusa en Afganistán, empeorando aun más la ya deteriorada Guerra Fría. Este período tenso entre el bloque comunista y el capitalista finaliza con la caída del muro de Berlín y con la apertura de los Países del Este. La Guerra del Golfo, la Guerra Civil en la antigua Yugoslavia y los problemas en los Balcanes han enturbiado el panorama internacional. Sin embargo, una vez más, Estados Unidos ha tenido un papel básico en la resolución de estos conflictos.
En el año de 1992 Bill Clinton gana las elecciones presidenciales al candidato republicano George Bush. Esto significó que los demócratas recuperaban el poder (1976), un cambio en la dirección política de los Estados Unidos y una sospecha de que las cosas podrían mejorar. En el año de 1996 Clinton es reelegido presidente con cerca del 49% de los votos. La popularidad de Clinton desciende notablemente durante su segunda legislatura, debido a diversos escándalos sexuales y económicos. En las siguientes elecciones sale vencedor el republicano George W. Bush, hijo George Bush.

Arte y cultura: La variedad de culturas que existen en Estados Unidos, debido a la fuerte inmigración que ha sufrido desde sus orígenes, ha servido para enriquecer enormemente su arte y aunque cada cultura tiene sus propias características, los estadounidenses han sabido aglutinarlas consiguiendo un estilo propio.

Arquitectura
El estilo Colonial (del año 1624 a 1776) fue introducido por Cristopher Wren, con fuerte influencia inglesa. Se distingue por su simetría y sus balanceadas proporciones. La Boardman House en madera es un buen exponente de este estilo. Como construcción en mampostería destaca la Iglesia de Santa Lucía en Virginia. Se percibe un aumento en el interés por la orfebrería y el mobiliario. En Manhattan quedan sólo 4 construcciones: St. Paul Chapel, Dyckman House, Frances Tavern y Jumel Mansion. Los materiales que se emplearon fueron madera, ladrillo y piedra.
De los años 1776 a 1825 prevaleció el estilo Federal, que se puede apreciar en el edificio del Ayuntamiento y en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. Los materiales básicos fueron la madera, ladrillo y mármol.
A lo largo del siglo XVIII se construyeron iglesias siguiendo los patrones establecidos por los arquitectos neoclásicos y neogóticos ingleses y, en algunas construcciones, se pueden apreciar detalles de los maestros italianos y franceses. El estilo Gótico que se dio entre los años 1825 a 1850, puede apreciarse únicamente en edificios religiosos, como la Trinity Church, St. Patrick's Cathedral o en Grace Church (todos ellos en Nueva York).
El estilo Republicano supone un alejamiento del sobrio estilo inglés para acusar fuertes influencias francesas decorativas, como se puede ver en los muebles de D. Phyfe. También se aprecia el despegue de la arquitectura propiamente norteamericana, gracias fundamentalmente a la profesión de Thomas Jefferson, que era arquitecto. Este despegue se combina con el neoclasicismo europeo.
El estilo Clásico - Renacimiento (1850-1930), fue adoptado en diversas poblaciones del país a principios del año 1900. La Estatua de la Libertad corresponde a este periodo.
Finalmente el estilo Sucesional o Moderno, que tiene sus inicios en 1930, supone una ruptura con todos los estilos anteriores.
Gradualmente se ha producido una evolución en el estilo de los edificios, así en los últimos 15 años, el acero y el hormigón han dejado paso al aluminio y el cristal, cuya fría apariencia trata de contrarrestarse a base de espacios libres dedicados a patios y jardines.
La Escuela de Chicago consigue distanciarse de la influencia europea, provocando el lanzamiento de una arquitectura propiamente norteamericana. F. L. Wright, el más importante representante de la arquitectura contemporánea mundial, es quién formula la necesidad de que las construcciones se integren en el ambiente cultural en el que va a desarrollarse el proyecto. Destacan, además, las obras de Neutra, Gropius, Mies van der Rohe, Saarinen, y Le Corbusier.

Pintura y Escultura
La escultura sólo consigue desarrollarse como autóctona e importante en este siglo y siempre con escultores vanguardistas como D. Smith, S. Lipton, Louise Nevelson
A mediados de ese siglo comienzan a aparecer pintores con buena fama aunque en un principio fuertemente influenciados por la tendencia clasicista europea. Con la Escuela de Hudson se dan los primeros trazos originales que se ven reforzados por J. S. Sargent y J. Whistler. Los grandes movimientos europeos como el impresionismo, cubismo, expresionismo y dadaísmo tienen gran influencia de nuevo en la pintura norteamericana, pero J. Marín consigue romper esta línea con su propio estilo puro y de gran fuerza lírica. Durante la posguerra la pintura estadounidense comienza a tener peso específico y a influir en Europa. J. Pollock, con una pintura informal de gran fuerza y Hans Hoffman con un extraño expresionismo abstracto, son sus máximos exponentes.
A partir de 1955 se posiciona el llamado pop-art que ofrece las bases para el hiperrealismo. No podemos olvidar los móviles de A. Calder, mezcla de pintura y escultura, dinámicos y perfectos para los espacios abiertos. Lo último, el arte conceptual del Body Art y el Land Art.
Si tiene oportunidad no deje de visitar los numerosos museos del país. Estados Unidos tiene una gran muestra de arte, en su más amplio sentido y le aconsejamos que visite todos aquellos que le resulten interesantes. Entre muchos otros destacamos el Museo de Historia Natural de Denver, el Museo del Holocausto de Washington y el Museo de Arte Metropolitano en Nueva York. No podemos dejar de mencionar, por otro lado, el Museo de la Ciencia en Chicago.

Literatura
A partir de la Independencia, la literatura norteamericana comienza a vivir un periodo de creación propia. La estética que Edgar Alan Poe pone al escribir sus aventuras se une a la fe y la desesperación de Melville y Whitman. La Cabaña del Tío Tom de Beecher Stowe tiene un lugar propio en la literatura estadounidense como un claro exponente contra la esclavitud. También tiene un lugar propio la poesía de Emilia Dickinson.
Destacan en el siglo XIX figuras tan reconocidas internacionalmente como Mark Twain, autor de “Las Aventuras de Tom Sawyer” o “Las Aventuras de Huckleberry Finn”, quien fue un gran narrador descriptivo de la vida a orillas del Mississippi. Otro autor importante de esta época es George Washington Cable, sin olvidarnos de Kate Chopin.
Ya en la primera mitad de este siglo escritores tan dispares como Jack London, T. S. Eliot, Scott Fitzgerald, John Dos Passos y como no Hemingway, Steinbeck o Faulkner (quien a comienzos de su carrera permaneció en Nueva Orleans con su contemporáneo William Spratling), junto con otros muchos, consiguen que la literatura americana comience a ser la preferida por millones de lectores en todo el mundo. Línea que han sabido mantener después de la Segunda Guerra Mundial, Truman Capote, Paul Bowles, W. Burrougs, Henry Miller, Francis Parkinson Keyes y el dos veces Premio Pulitzer Robert Penn Warren, retrató la vida política de Louisiana con gran éxito, entre otros muchos.
El famoso dramaturgo Tennessee Williams consiguió un Pulitzer por su obra “Un Tranvía llamado Deseo”, genialmente llevada al cine por Elia Kazan. Es extraordinaria su descripción de Blanche Dubois como descendiente de una familia de la clase alta que se va a vivir con su hermana y su cuñado en el Barrio Francés en el ambiente más decadente de la ciudad de Nueva Orleans. Del mismo modo este ambiente se ve reflejado en su obra “Subvitamente el Ultimo Verano”.
En los últimos años best-sellers como “Love Story” de E. Segal, “El Padrino” de Mario Puzzo o “Raíces” de A. H. Haley han tenido gran éxito ya que su paso al cine o como series de televisión han aumentado notablemente su popularidad.

Escritores de Florida
Son del estado de Florida el escritor Hernest Hemingway, que vivió en Key West y donde escribió gran parte de su obra, incluida su novela “Adios a las Armas”. Destaca asimismo la escritora Marjorie Kinnan Rawlings, cuya obra más notable es “The Yearling”, otras novelas son Cross Creek y Jacob´s Ladder. Son famosas sus descripciones sobre la vida rural en Florida. Otra escritora de renombre es Zora Neale Hurston, conocida por “Their Eyes Were Watching God”. Entre los poetas destacan Jefferey Knapp y Adrian Castro, Campell McGrath, Michael Hettich, John Balaban y Ricardo Pau-Llosa. Los temas literarios que predominan son los de misterio y policiacos. Los escritores de suspense son muy numerosos en el sur de Florida, entre ellos se encuentran Carl Hiassen, Edna Buchanan, Paul Levine, Charles Willeford, Dan Wakefield, sin olvidarnos de Elmore Leonard. En la comedia destaca el humorista Dave Barry.

Teatro y Cine
El teatro norteamericano comienza a desarrollarse a partir de 1920 con autores de la talla de O'Neill, C. Odets, R. Sherwood, G. S. Kaufman y J. Barth o D. Barthleme en parodia experimental, y como no, Tennessee Williams y más actuales como Sam Sephard y Edward Alby.
Broadway, en Nueva York, es conocida por contener en su avenida más de 80 teatros y aunque actualmente la producción y la calidad han descendido notablemente, todavía se siguen representando obras conocidas mundialmente como “Cats” o “Los Miserables” que posteriormente se adaptan y se ponen en escena en las principales capitales europeas.
El conocido como el “Séptimo Arte”, el Cine, merece un lugar especial dentro de este apartado. Las producciones cinematográficas estadounidenses pueden verse en cualquier lugar del mundo. Desde el cine mudo de Charles Chaplin o Harold Lloyds, verdaderas joyas que continúan haciendo las delicias de los amantes de este arte, pasando por el blanco y negro. Quién no recuerda “Casablanca” o el “Halcón Maltés”, hasta las grandes superproducciones en color como “Cleopatra”, la “Trilogía de la Guerra de las Galaxias” o “Apocalipsis Now”.
No cabe duda de que Estados Unidos ha creado escuela en cine y sus grandes estudios como la Paramount o la Universal han sabido trasladar los sueños de todos los habitantes del planeta, por remotos e insospechados que fueran, en imágenes a través del celuloide. Los niños de todo el mundo saben quien es Mickey Mouse o Pocahontas y el responsable de ello es Walt Disney que tuvo el don de dar vida a los dibujos animados consiguiendo que, ratones, patos o perros dejaran de ser simples animales para convertirse en seres con personalidad propia. La Ceremonia de los Oscars se ha convertido en un acontecimiento mundial visto por millones de personas.

Gente Y Costumbres: Estados Unidos tiene una población cercana a los 266 millones de habitantes, siendo el país más poblado del continente americano y el tercero en el mundo.
Nacido de una de las más relevantes inmigraciones de la historia de la humanidad, las diferentes culturas se han adaptado, sobre todo en las principales ciudades de las costas, de forma casi fantástica. Desde las primeras inmigraciones, como si de un gran campo de concentración se tratara, Estados Unidos fue acogiendo sin reparo, a todos los que llegaron con intención de quedarse. Son ellos, los extranjeros, los que han ido construyendo el gran país, la primera potencia del mundo, una fruta que a veces se antoja apetitosa y otras, de un sabor desagradable.
Esta amalgama de historias diversas y variadas culturas, de tiempos pasados, ha confluido en costumbres, hábitos y estilos de vida que hoy son definidos como “típicamente norteamericanos”. Quizá uno de ellos, el más relevante y más distinguido, sea el pragmatismo con el que los ciudadanos de los Estados Unidos conducen su existencia. Es la cultura del pragmatismo, de las cosas fáciles, en fin, de la comodidad y el consumismo. Los norteamericanos agradecen y se esmeran por que las cosas, las situaciones y los hechos sean resueltos de una manera fácil y rápida. Aquella frase de “que el tiempo es oro”, resume una actitud vital y muy difícil de desentrañar. Baste un ejemplo: muy probablemente en los Estados Unidos existan seres que realizan la mayor parte de sus actividades dentro de un automóvil. Es posible desplazarse, llamar por teléfono, ordenar en algún “drive in” el desayuno, la comida y la cena, ver una película en un “car-movie” o bien, retirar dinero desde la ventanilla de un banco, sin bajarse del coche. El hecho de que se desarrollen tantas actividades con él, se debe principalmente a que es el medio de transporte más utilizado. Los motivos atienden a razones como que el carnet de conducir se puede obtener a los 16 años, que su precio no es tan elevado como en determinados países de Europa, de que la mayoría de las viviendas están tan distanciadas unas de otras que se hace imprescindible el coche para algo tan simple como hacer la compra, ir al colegio, visitar a los amigos o bien, salir a divertirse. Esta dependencia ha originado una generalizada falta de interés por los paseos en la mayoría de los estadounidenses, a excepción de los habitantes de las grandes ciudades que no tienen otro remedio que caminar para llegar a sus puestos de trabajo.
Tal vez esta curiosa inamovilidad ha provocado que muchos norteamericanos padezcan obesidad y que muchas comidas se preparen de distintas formas. El leer detenidamente la etiqueta de cualquier producto alimenticio antes de comprarlo se ha convertido en una costumbre. Es posible adquirir alimentos normales, ligeros, ultraligeros, completos o bajos en colesterol.
Sin embargo, a los norteamericanos les gusta y les fascina la comodidad y tal vez, sin proponérselo han ido imponiendo ese estilo de vida en casi todo el mundo. No existe ya ningún país del planeta que no haya claudicado a una concesión norteamericana.
Los norteamericanos son gente muy hospitalaria con muy buen humor y de ideas simples y sencillas. Las expresiones afectivas son muy diferentes a las de Europa. La costumbre de saludar con dos besos es sustituida en Estados Unidos por el apretón de manos, que tampoco suele ser tan efusivo como en otros países.
El sentimiento patriótico de muchos norteamericanos hace que se entreguen a los visitantes con esmero, deseosos de mostrarles las costumbres y los lugares de interés de su país. Es por eso que puede decirse que son gente abierta y amable, especialmente a la hora de presumir de su bandera, que se encuentra por todos los sitios.
Por otro lado, los norteamericanos suelen seguir las modas con afán y dedicación, la base que posibilita el consumismo desmedido que caracteriza a este país. Esta actitud propicia, además, las grandes batallas comerciales y publicitarias, donde la comunicación juega un papel primordial. Es común ver como se desviven por reunir los cupones de descuento que aparecen en todo tipo de publicaciones. Ahorrar un poquito es avanzar un paso más en una sociedad en la que las clases están más bien ocultas.
Además de la actitud pragmática de los norteamericanos, el trabajo representa para ellos una devoción. Viven consagrados a su labor y consideran ejemplar a aquel que vive prácticamente para el trabajo, que parte muy temprano de casa, que compra el desayuno en la cafetería situada en la planta baja del edificio, que come apresuradamente un sandwich a las 12.00 horas y después de finalizar la jornada, hace unas horas extras más. Es por eso que, los fines de semana, se busca cualquier entretenimiento para relajar el espíritu.
Otra de las características más llamativas de la sociedad norteamericana es el alto grado de limpieza (a excepción de algunas zonas de las principales urbes) y el estricto cumplimiento de las normas. Así, por ejemplo, fumar está prohibido en casi todos los sitios y si usted intenta encender un cigarrillo en un centro comercial, sentirá en sus espaldas la mirada de desaprobación de cuantos le rodean. Para finalizar, hay que destacar la funcionalidad de las cosas, razón por la que Estados Unidos se encuentra al frente de los países que más facilidades ofrece a los disminuidos físicos.

Gastronomia: En la gastronomía norteamericana también es posible percibir la mezcla étnica que prevalece en el país. En las grandes ciudades la cocina rápida o “fast food” es la nota predominante. Se vive apresuradamente por lo que el desayuno y la cena se convierten en las comidas principales del día, mientras que el almuerzo es más ligero. Huevos con bacon, tostadas, zumo, frutas y café se acostumbran al comenzar el día de modo que pueda aguantarse el duro ritmo laboral. El almuerzo, sin embargo, consistirá en una ensalada, un sandwich, una hamburguesa o un perrito caliente acompañado de cualquier bebida con gas. Y es que los estadounidenses urbanos tienen poco tiempo para comer por lo que se trata de reponer mínimamente las fuerzas para aguantar la jornada vespertina. Es típica la imagen de los puestos callejeros de perritos calientes a los que cualquier persona, desde ejecutivos hasta amas de casa, se acerca incesantemente al llegar el mediodía. También las cadenas de restaurantes de comida rápida, como hamburgueserías, bocadillerías o pizzerías se llenan a rebosar durante el almuerzo. Al llegar a casa por la tarde las cosas cambian. La cena es la comida más fuerte del día y suele consistir en un primer plato a base de ensalada o pasta, de segundo, carne o pescado y un dulce de postre acompañado de un enorme vaso de leche. Los fines de semana estas costumbres se modifican ligeramente ya que al levantarse más tarde que de costumbre, los norteamericanos unen el desayuno con el almuerzo creando lo que ellos llaman “brunch”. Consiste en crepas, tortitas de nata agria y salmón con crema de queso, entre otras alternativas.
Pero no hay que desanimarse ante este panorama ya que no se tiene la obligación de seguir este régimen de comidas. Numerosos restaurantes, la mayoría tienen horario continuado, abren sus puertas para ofrecer todo aquello que estimule el apetito. Cocina italiana, griega, francesa, alemana, china, india, japonesa, rusa y en algunos lugares, también española. Se puede comer cualquier tipo de pasta italiana acompañada del mejor café expreso, las mejores setas chinas con bambú; salchichas de Munich acompañadas de la mejor cerveza, o el delicioso caviar rojo traído directamente de Rusia. Incluso si se busca un poco más, seguro que se puede degustar una deliciosa paella preparada con el mejor aceite de oliva. En cuanto a precios, como la misma comida, son muy variados y van desde los 6 dólares hasta los 100 dólares por persona. En muchos establecimientos es recomendable hacer reserva con anticipación.

La Cocina de la Zona Este
En la Zona Este, las posibilidades son infinitas, pero prevalece el marisco, sobre todo en la zona costera, muy fresco y que preparan exquisitamente. En esta región podrá encontrar cualquier especialidad latina como, por ejemplo, comida cubana, lechón asado o cangrejos moros. Los restaurantes con espectáculo están muy de moda y hay una buena variedad.

Platos de la Costa Oeste
En la zona del oeste de Estados Unidos se pueden comer deliciosa carnes. Extensos pastos para el ganado hacen que la calidad de la carne sea de primera calidad aunque la variedad en la cocina no es muy rica. Las costillas barbacoa han comenzado a exportarse ya como receta a otros países. Consiste en costillas con un aderezo especial y asadas lentamente en barbacoa como su propio nombre indica. Pero, además, se pueden paladear excelentes bistecs, entrecots o filets mignon siempre acompañados de patatas cocidas, fritas o con distintas salsas. El pollo a la cazuela es delicioso y si tiene oportunidad no deje de probar el pastel con crema agria recubierto de merengue.
Otras de las especialidades de la cocina del Oeste son la carne adobada, cerdo aderezado con salsa; el pollo frito, delgadas rodajas de pollo con harina salteada (forma parte de la tradición americana, sobre todo las alitas de pollo fritas); los chiles rellenos, pimientos verdes rellenos con carne y queso, rociados y dorados a la sartén con huevo; y los perritos calientes, típicos de la comida americana.
Pero también podrá degustar los “jerkys”, filetes de ternera en su punto; el menudo, callos estofados y presentados con cereales; y la “sopaipilla”, miel mojada en pan y servida caliente.
La costa del Pacífico, particularmente la de California, cuenta con una gran riqueza de especialidades marinas: cangrejos, salmón, anchoas, halibut, atún y un largo etcétera, todos ellos servidos en rodajas, dorados al grill. Aquí también se pueden paladear almejas, navajas, ostras y los mejores y más selectos productos del Océano Pacífico.
Si usted es de los que prefieren las verduras y las frutas, en el oeste americano podrá elegir entre un gran abanico de excelente calidad: higos en el Valle de San Joaquín, tomates en el Valle de Sacramento, uvas en Sonoma y los Valles Napa, aguacates en el Valle de San Diego, dátiles en el Valle de Coachella o lechugas y melones en el Valle Imperial.
Otras de las especialidades del oeste del país son la sopa de alcachofas (California); el salmón a la barbacoa, salmón fresco cocinado sobre carbón caliente o madera quemada; y la ensalada Cesar, lechuga romana, huevo, anchoas y queso parmesano.
En la parte sur de Estados Unidos, limítrofe con México, la influencia de la comida de este país se deja sentir bajo la denominación de comida “Tex-Mex”. El chile, verdaderamente picante, acompaña muy bien a las carnes rojas. Pruebe los tacos, tortillas de maíz rellenas de todo lo que usted pueda imaginar, como carne, pimientos, tomate, cebolla, queso derretido, etc., acompañados de distintas salsas. Son una delicia y recuerde que deben comerse con las manos. Pruebe también los frijoles, judías cocidas y fritas con abundante chile. La comida mexicana suele ser muy picante así que tenga siempre a mano un buen margarita, tequila y zumo de limón muy frío y con el borde del vaso untado de sal.

Compras - Artesania: Si lo suyo son las compras, Estados Unidos es el lugar en el que usted se sentirá como en el cielo. Podrá encontrar todo lo que se le ocurra a cualquier precio, solo tiene que buscarlo.
Los grandes centros comerciales son indispensables en un país como éste. Son inmensos y en su interior se puede encontrar de todo: moda, joyas, juguetes, electrodomésticos, electrónica, zapatos, etc., así como zonas de ocio. Son lugares tan habituales para los norteamericanos y es común que pasen mucho tiempo en ellos.
No se quede sólo en los grandes centros comerciales, callejee, pasee y entre en cualquier lugar que le llame la atención. Podrá sorprenderse con lo que le van a ofrecer y no sólo por los artículos y los precios que encontrará, sino también por las decoraciones de las tiendas. Encontrará ropa de diseño y prendas a muy buen precio, sin olvidar la ropa de segunda mano. Se sorprenderá del gran abanico de posibilidades: obras de arte, antigüedades, cerámica, bisutería, joyas, electrónica, relojes, sombreros, libros (desde la última edición del más actual al más antiguo), muñecos, juguetes, discos o material fotográfico de muy buena calidad. También productos indios, saris, budas, piezas artesanales indígenas, sillas de montar, etc.
Los mercadillos callejeros son otra fuente inagotable para hacer las compras. Artesanía, muebles usados, comida, bebidas frescas, etc., unidos por el bullicio que les es propio. La calidad desciende, pero a la vez, los precios también.

Consejos para Comprar
Si se piensa adquirir productos electrónicos o fotográficos, que en Estados Unidos son de excelente calidad, es conveniente hacerlo en tiendas donde extiendan factura y asegurarse de que la garantía tiene cobertura fuera del país ya que en muchos de ellos solo cubre averías o reparaciones dentro de los Estados Unidos. Si se compran joyas de valor es aconsejable exigir el certificado de calidad. Si se adquieren productos en tiendas donde la factura no es necesaria o en mercadillos callejeros, es recomendable cerciorarse de que no está pagando más y de que la calidad del producto es correcta. Recuerde que no podrá devolver la compra en caso de que no le convenza. En estos establecimientos el regateo es indispensable. No hay que olvidar que el regateo es un arte y una manera de comunicarse con otra persona. El vendedor espera más del trato personal y de la confianza que el cliente demuestra en sí mismo que del verdadero precio del producto. No hay que llegar a un acuerdo demasiado pronto, hay que tomárselo con calma.
Estados Unidos es un paraíso de las compras, relájese y deje que su buen criterio le ayude a elegir lo que más le guste. Después de todo, comprar es un auténtico placer.

Entretenimiento: Piense usted en aquello en lo que quiere llenar su tiempo libre y a continuación decídase, sea cual fuere su decisión Estados Unidos cuenta con ello.
Si prefiere actividades al aire libre puede elegir entre playa, montaña, o desierto. En la playa puede simplemente bañarse y tomar el sol, hacer submarinismo o surfing. Magníficas playas le esperan con un ambiente delicioso.
Si prefiere la montaña podrá hacer marcha, escalada, esquí o pasear por bellos entornos. Los parques naturales son ideales para disfrutar de la naturaleza. También tendrá la oportunidad de observar a los animales en su propio hábitat y accidentes geológicos de gran espectacularidad y belleza como son los géisers. La mayoría de los Parques Nacionales disponen de sitios para acampar, además de ofrecer todas las facilidades para el visitante.
Si el riesgo es lo suyo puede optar por los llamados “Viajes de Aventura”. La oferta es muy amplia: descensos en canoa por ríos caudalosos, rutas en caballos por las praderas, vuelos en ala delta, “puenting”, vehículos todo terreno, saltos en paracaídas o vuelos en ultraligeros, etc.
Si el desierto es lo que más le llama la atención existen algunas precacuciones que hay que tener en cuenta. Conviene hacer ruta por la mañana muy temprano y descansar en un lugar protegido cuando aprieta más el calor y cuando las temperaturas nocturnas descienden rápidamente. Es conveniente llevar abundantes bebidas no gaseosas y comida, no olvidar dejar el itinerario previsto a algún familiar por si se extravía y tener cuidado con los animales venenosos.
Si se prefiere la caza o la pesca, tanto la zona de la Costa Este como la Costa Oeste cuentan con innumerables sitios. Es necesario solicitar los permisos adecuados.
Los deportes ocupan un lugar predominante dentro de los Estados Unidos y así como el fútbol desencadena las más encendidas pasiones entre los europeos, las ligas de béisbol, fútbol americano y la NBA en baloncesto, son seguidos por millones de personas. El golf es uno de los deportes que se puede practicar en las cientos de campos de golf que existen por todo el país.
Otra alternativa son los Parques de Atracciones. No hay que olvidar que las montañas rusas norteamericanas son conocidas y reproducidas en el mundo entero. Las atracciones más insospechadas y las más clásicas, las mejores atracciones de realidad virtual y los tiovivos, son solo algunas de las propuestas. En cuanto a Zoológicos, nada mejor que los de los Estados Unidos: animales de todas las especies y de todas las zonas del planeta.
El ambiente de los rodeos, especialmente en la zona de la Costa Oeste, hará que sus emociones se disparen. Los vaqueros demuestran su habilidad con las reses y los caballos envueltos entre nubes de polvo, sudor, valentía y destreza. Si tiene oportunidad, disfrute también de las celebraciones indias que en determinadas épocas del año representan los indígenas norteamericanos.
Si por el contrario se prefieren entretenimientos en espacios menos relacionados con la naturaleza, la oferta es asimismo inigualable: teatro, danza, espectáculos musicales, óperas, o recitales.
Estados Unidos cuenta con habitantes procedentes de todos los lugares del mundo. Estas comunidades de inmigrantes no han renunciado a sus orígenes y allí, en la tierra que los acogió, han importado sus tradiciones y festividades. Italianos, griegos, puertorriqueños, mexicanos, rusos, irlandeses, ucranianos o chinos convierten a diferentes ciudades del país en un gran salón de fiestas, en un perpetuo calendario de celebraciones, a las que se suman las propias de los Estados Unidos. Los norteamericanos suelen celebrar estos acontecimientos en las calles y éstas les devuelven la confianza, convirtiéndose en verdaderas explosiones de color, ritmo y calor humano.

Enero
La primera festividad del año, el Día de Año Nuevo, tiene carácter privado y únicamente los jóvenes salen hasta altas horas de la madrugada. Los estadounidenses esperan el día para celebrarlo con sus parientes y amigos más allegados. En Nueva York el año se recibe con todo el entusiasmo. Es Time Square para los neoyorquinos, lo que es la Puerta del Sol para los madrileños o el Zócalo para los mexicanos: punto de encuentro y de fiesta.
El tercer lunes del mes se conmemora el Natalicio de Martín Luther King, quien tanto hiciera por los derechos de los negros y fuera asesinado el 4 de abril de 1968. Y cuando todo parece tranquilizarse, de nueva vez a celebrar otro año, el Año Nuevo Chino. Las calles de los diferentes Chinatwon que hay en el país se convierten en un gran alboroto, fuegos artificiales y tracas, acompañan en los desfiles a los populares dragones.
Destaca, además, el Carnaval de Nueva Orleans, un largo periodo que empieza el 6 de enero y que acaba con el Mardi Gras, el único día en que está permitido llevar disfraces y máscaras en la calle.

Febrero
Febrero acoge dos festividades muy emotivas, el President's Day que se celebra entre el día 12 y el 22. Es un homenaje público de los estadounidenses a dos de sus presidentes más respetados y queridos: Abraham Lincoln y George Washington. El día 14 se celebra el Día de los Enamorados. Es muy típico regalar un osito blanco de peluche con un corazón rojo en el que se pueden leer distintos mensajes de amor.

Marzo
El mes está copado por las fiestas de los irlandeses y griegos. El 17 de marzo se celebra el Día de San Patricio (Patrón de Irlanda) con un interesante espectáculo en la Quinta Avenida, y el día 25 por los griegos (el Sirtaki), conmemorando su independencia y otra vez, la Quinta Avenida recibe el desfile entre soulakis y música.
No puede olvidarse el Martes de Carnaval (Mardi Gras), especialmente en Miami o en Nueva Orleans, donde tiene fin la música y la alegría que tuvo su inicio en enero, sin olvidar el Black Heritage Festival, con actuaciones de gospell y jazz.

Abril
Las procesiones de Semana Santa son sustituidas en los Estados Unidos de América por coloridos desfiles. Sin tradición, no hay historia. Lo más destacado es el Desfile de Pascua Florida, que parte de la Catedral de San Patricio y discurre por la Quinta Avenida (Nueva York). Es una buena ocasión para ver lo mejor y lo peor de la moda estadounidense.
En Nueva Orleans se distinguen el French Quarter Festival, con actuaciones callejeras y el New Orleans Jazz and Heritage Festival, con los mejores músicos del momento.

Mayo
En mayo se celebra el Día de los Caídos (Memorial Day). Otras festividades a destacar son el Día de la Madre, el primer domingo del mes y el Día del Padre, el segundo domingo del mes.

Junio
A principios de junio se inicia la temporada más musical y alegre que vive Nueva York, el mes del jazz. El Newport Jazz Festival, una serie de conciertos en las calles y en algunos teatros y el Music for a City Evening, con numerosos cantantes por la zona del Rockefeller Center. Para música clásica, el Central Park, donde la Metropolitan Opera Company, en medio de un picnic, ejecuta las obras de los grandes clásicos. Mientras, los italianos de Nueva York, Los Angeles o Miami, se pierden entre la pasta y las pizzas para celebrar el Día de San Antonio de Padua. El mes lo cierran los puertorriqueños con música del Caribe. En este mes tiene lugar una serie de acontecimientos marítimos y deportivos como el South Street Seaport, el Stars and Stripes Regatta y la Liberty Cup, una regata de yates (todos ellos en Nueva York).

Julio y Agosto
El 4 de Julio es la fiesta mayor en todos los Estados Unidos. Se celebra el Día de la Independencia Americana de Gran Bretaña y desde las grandes avenidas hasta las pequeñas calles del pueblo más remoto se engalanan con banderas para asistir a los desfiles conmemorativos que tienen como colofón los fuegos artificiales. A partir de las 21.00 horas en River Side Park (Nueva York), se encienden todos los fuegos artificiales para celebrar por lo alto el Día de la Independencia.
En agosto podrán disfrutar de distintos y variados festivales de música, desde la clásica de más calidad hasta el sonido más puro y cálido del jazz. Se distinguen los Conciertos Sommepier, la New York Philarmonic en el Central Park o el Washington Square Music Festival, todos ellos de música clásica en Nueva York. Para los que les guste el jazz, en agosto se organiza el Greenwich Village Jazz Festival (Nueva York), además de la célebre La Fete, un delicioso festival de gastronomía que se organiza en Nueva Orleans.

Septiembre y Octubre
Con los últimos calores del verano y como queriendo continuar la fiesta, en Brooklyn Nueva York, el primer domingo de septiembre sus habitantes saltan a las calles envueltos en una Carnaval Caribeño. El lunes siguientes se celebra el Labor Day (Día del Trabajo) con un desfile por la Quinta Ave. Y en los diferentes Little Italy durante diez días los napolitanos vuelven a las fiestas para conmemorar a San Genaro, paseando su imagen adornada con dólares, entre comida y diversiones por todas las calles de las “pequeñas Italias”.
El día 12 de octubre se celebra el Día de la Raza o Día de las Américas o, como los italianos la llaman, el Columbus Day. El mes termina con el Maratón de Nueva York donde participan miles de corredores que parten de Staten Island para finalizar en Central Park.

Noviembre y Diciembre
Antes del día de Todos los Santos, Estados Unidos celebra la noche del Halloween, donde los niños disfrazados de la forma más tétrica recorren las calles pidiendo dulces. En los escaparates de las tiendas las calabazas y las brujas completan el decorado.
El Thanksgiving Day (Día de Acción de Gracias) es la festividad más importante de noviembre. Se trata de la conmemoración del fin de la Guerra Civil. En Nueva York se realiza un impresionante desfile por Broadway.
En diciembre las Christmas (Navidades) llenan el corazón de los norteamericanos de buenos deseos y paz. Las calles se colorean con innumerables luces de colores, Papá Noel está en todas las esquinas con su campana y los abetos adornan todas las casas.

Aduana_y_documentacion: Para los ciudadanos españoles es necesario presentar el pasaporte vigente, billete de ida y vuelta y rellenar un formulario de entrada. Si la duración de su estancia es superior a 90 días, se deberá poseer un visado. Para los visitantes procedentes de algunos países no miembros de la Comunidad Europea, Africa e Iberoamérica, es necesario poseer un visado. Todas las personas deben cumplimentar una declaración de aduana. Si la cantidad que piensa introducir excede los 10.000 dólares ha de declararse para evitar problemas. Puede introducirse, libre de impuestos 200 cigarrillos, 100 puros y un litro de vino o licor, mientras que está estrictamente prohibido introducir alimentos frescos, determinados artículos procedentes de Vietnam, Corea del Norte o Cuba, publicaciones pornográficas, licor de cacao y piezas precolombinas.

Clima: El clima de los Estados Unidos ofrece importantes contrastes a lo largo y ancho del país. En los estados comprendidos en la Costa Este, el clima es de tipo continental, con veranos muy calurosos e inviernos fríos, a las que hay que sumar la humedad. En el norte de la Costa Oeste las temperaturas tienden a ser bajas y las estaciones son muy cortas, mientras que en el sur, como en los estados de California, Arizona y Nuevo México, los veranos son calientes y los inviernos fríos. En el centro del país las temperaturas varían de una zona a otra, dependiendo de la altitud del territorio. Puede decirse que las temperaturas son moderadas, con inviernos muy fríos.
Nueva York cuenta con un clima muy inestable. Los veranos suelen ser calurosos y con altos porcentajes de humedad. Los inviernos son muy fríos, húmedos y con algunas nevadas. En primavera y otoño la ciudad tiene el mejor clima. Sin embargo, puede visitar Nueva York en cualquier época del año, pues el aire acondicionado y la calefacción central funcionan en casi todas las partes.
En el norte de Florida el clima es más bien templado. Viajando hacia el sur se observa el cambio a temperaturas subtropicales y la humedad y el calor aumentan. La diferencia entre las temperaturas en la costa y el interior varía por las brisas marinas, que suavizan las temperaturas.
El clima en Nueva Orleans es húmedo y subtropical. Durante el verano las temperaturas se mantienen cerca de los 28 grados centígrados. En primavera predominan los 19 grados, mientras que en invierno no bajan más de 9 grados. Las lluvias son frecuentes.

Equipo del viajero: Si se viaja en primavera o en otoño es aconsejable llevar alguna prenda de abrigo ligera y chubasquero. En los meses de verano, en algunas zonas, hace mucho calor y la humedad puede ser sofocante. No olvide llevar una chaqueta debido a las bajas temperaturas de los aires acondicionados. Las prendas de algodón y zapatos cómodos es lo adecuado. En los meses de invierno las temperaturas son bajas, por lo que hay que ir bien abrigado.

Diferencia horaria: Estados Unidos cubre cuatro zonas horarias, sin contar la zona horaria de Alaska y Hawai. La región del este, comprendida desde la costa hasta los Grandes Lagos y los Montes Apalaches (incluyendo Nueva York, Florida y Nueva Orleans) es de 5 horas menos con respecto al Meridiano de Greenwich (GMT). La región central, desde Illinois hasta la frontera con México es de 6 horas menos con respecto al GMT. La zona de montaña, que se extiende por la Montañas Rocosas y los estados del sureste es de 7 horas menos, mientras que la región del Pacífico, que comprende los 3 estados costeros y Nevada es de 8 horas menos. En Alaska y Hawai es de 9 y 10 horas menos, respectivamente. Al igual que en España suele haber un cambio de horario para el ahorro de energía.

Idioma: En los Estados Unidos el idioma oficial es el inglés, sin embargo, no tendrá problemas de comunicación dada la cantidad de personas que hablan español, sobretodo en Nueva York, Chicago, Orlando, Miami, en los en los estados fronterizos con México y en ciudades como Los Angeles o San Francisco. En Nueva York son también comunes el italiano y el chino.

Religion: Debido a la gran inmigración, en Estados Unidos están presentes la mayoría de las religiones. Sólo piense que Nueva York cuenta con más de tres mil lugares de culto. Sin embargo, la mayoría de la población es cristiana protestante o católica.

Electricidad: El voltaje en todo los Estados Unidos es de 110-115v. AC, 60 ciclos (Hz). Los enchufes son de dos clavijas planas, distintos a los europeos. Es necesario un transformador y adaptador para los aparatos eléctricos europeos.

PESOS Y MEDIDAS
En Estados Unidos no se utiliza el sistema métrico decimal. Equivalencias: 1 galón = 3,8 litros; 1 libra = 453 gr; 1 onza = 28 gr.

Moneda y cambio de divisas: La moneda es el Dólar Norteamericano, igual a 100 centavos. Existen monedas de 1 centavo (pennies), 5 (nickel), 10 (dime) y 25 (quarter) centavos. Todavía suelen encontrarse monedas de 50 centavos (half dolar) y de un dólar. En billetes la denominación es de 1, 5, 10, 20, 50 y 100 dólares. Todos los billetes son del mismo color y tamaño.
En los aeropuertos internacionales existen bancos y oficinas de cambio (algunos abiertos las 24 horas). Los bancos suelen estar abiertos de lunes a jueves de 10.00 a 16.00 h., los viernes hasta las 18.00 h. Sábados y domingos cierran, por lo que es aconsejable comprar dólares antes de emprender el viaje a los Estados Unidos o bien, en el momento de su llegada, en el aeropuerto.
La mayoría de las tarjetas de crédito (Visa, Mastercard, American Express, etc.), sí como los cheques de viaje, son aceptadas en casi todos los sitios. Existen, además, numerosos cajeros automáticos a lo largo y ancho del país, donde se puede disponer de dinero en efectivo.

Emergencias - Salud - Policia: No se requiere de ningún certificado de vacunas para entrar a estados Unidos. El número telefónico de emergencia es el 911 para llamar a la policía, los bomberos o para pedir una ambulancia. La llamada es gratuita. Si se trata de pequeñas ciudades, el responsable de velar por las emergencias es el sheriff, cuyo número de teléfono se encuentra en las guías de teléfono de cada localidad.
En casos de urgencias médicas puede acercarse a uno de los innumerables hospitales de urgencia. Es recomendable viajar con un seguro médico, ya que la asistencia sanitaria suele ser costosa.
Existen numerosas farmacias por todo el territorio nacional, generalmente abiertas de 9.00 a 18.00 h. y otras las 24 horas. En caso de pérdida o robo de sus documentos de identidad, acuda a la policía y póngase en contacto con su consulado.

Correos y telefonos: El servicio de correos es muy eficiente. Las oficinas están abiertas de lunes a viernes de 8.00 a 17.00 h. Sábados de 9.00 a 13.00 h. Los domingos están cerradas. En algunas ciudades las oficinas centrales permanecen abiertas las 24 horas. Los sellos pueden adquirirse en las oficinas de correos y en máquinas expendedoras automáticas esparcidas por numerosos sitios.
La mayoría de los teléfonos públicos funcionan con monedas. La cantidad mínima para llamadas locales es de 25 centavos. Los teléfonos aceptan monedas de 5, 10 y 25 centavos. Si desea hacer una llamada internacional puede marcar el 0 (operadora), donde le indicarán el importe que ha de depositar por los primeros tres minutos. Para efectuar una llamada directa a España a cobro revertido puede utilizar el servicio España Directo y marcar el número 18-002 477-246, si se desea el servicio de ATT, el 18-009-377-262 para MCI, el 18-006-764-003 para SPRINT y el 18-007-465-020 para WROLDCOM). Para mayor información marque el 0 y solicite una operadora en español. Para llamar a los Estados Unidos desde España ha de marcarse el 00, esperar tono, seguido del 1 y del prefijo de la ciudad.
Todos los números de Manhattan y el Bronx tienen el código 212. En Brooklyn, Queens y Staten Island es el 718. Para llamar fuera de Manhattan es necesario marcar el uno, antes del código telefónico.

Fotografia: En Estados Unidos no existe ninguna complicación para conseguir material fotográfico de todo tipo. Los precios, en cuanto a película y revelado, son muy similares a los de Europa.

Horario comercial: Los comercios suelen estar abiertos de las 10.00 a las 19.00 h. sin interrupción. Algunos abren, incluso, los fines de semana. El horario de oficinas es de 9.00 a 17.00 h. Los museos y las galerías suelen cerrar los lunes.

Propinas: En los bares y restaurantes el servicio no está incluido de forma que el camarero esperará una propina de aproximadamente un 15% sobre el total de la factura.. A los taxistas se les suele dar entre un 10 y un 15%. Para los maleteros del hotel un dólar, a los del aeropuerto, 50 centavos por una maleta pequeña y un dólar por una grande. En general los norteamericanos siguen esta costumbre, un hábito que se cumple de forma regular.

Tasas e impuestos: El IVA (Impuesto sobre el valor añadido) grava la mayoría de artículos y servicios. No existen tasas de salida en aeropuertos, ya que están incluidas en el precio del billete.

Direcciones utiles: Embajada de Estados Unidos en España
Calle Serrano 75.
28006 Madrid.
Tel. 91-587-22-00.
Fax. 91-587-23-03.

Consulado de Estados Unidos en Madrid
Tel. 91-577-40-00/587-22-48.
Información de Visados: 807-488-472
Fax. 91-587-22-66.

Consulado de Estados Unidos en Barcelona
Paseo Reina Elisenda de Montcada, 23.
08003 Barcelona.
Tel. 93-280-22-27.
Fax. 93-205-52-06.

Embajada de España en Washington
2375 Pennsylvania Ave., N.W.
Washington, D.C. 20037.
Teléfonos: 452-0100 y 728-2340.
Fax: 833-5670.
Télex: ESPANA 64125.

Consulado General de España en Boston
545 Boylston St., Suite 803.
Boston. Mass. 02116.
Teléfonos: 536-2506 y 536-2527.
Fax: 536-8512.

Consulado General de España en Chicago
180 North Michigan Ave., Suite 1500.
Chicago. Illinois 60601.
Teléfonos: 782-4588 y 782-4589.
Fax: 782-1635.

Consulado General de España en Houston
1800 Bering Drive, Suite 660.
Houston. Texas 77057.- 3129.
Teléfono: 783-6200.
Fax: 783-6166.
Télex: 0790369 CONG SPAIN HOU.

Consulado General de España en Los Angeles
5055 Wilshire Blvd., Suite 960.
Los Angeles. California 90036.
Teléfonos: 938-0158 y 938-0166.
Fax: 938-2502.

Consulado General de España en Miami
2655 Le Jeune Road, Suite 203, Coral Gables.
Miami-Florida 33134.
Teléfonos: 446-5511, 446-5512 y 446-5513.
Fax: 446-0585 y 446-5431.
Télex: 4972468 CONSUSPAIN MIA.

Consulado General de España en Nueva Orleans
2102 World Trade Center, 2 Canal St.
New Orleans. Lousiana 70130.
Teléfonos: 525-4951 y 525-7920.
Fax: 525-4955.

Consulado General de España en Nueva York
150 East 58th St., 30th Floor.
New York, N.Y. 10155.
Dirección telegráfica: CONGESPAN, NEW YORK.
Teléfonos: 355-4080/4081/4082/4085/4086/4090/4091.
Internet: http://www.spainconsul-ny.org/.

Consulado General de España en San Francisco
1405 Sutter St.
San Francisco. California 94109.
Teléfonos: 922-2995/2996 y 922-0170.
Fax: 931-9706.

Consulado General de España en San Juan de Puerto Rico
Edificio Mercantil Plaza, piso 11, oficina 1101. Av. Ponce de León s/n.
Hato Rey.- Puerto Rico 00918.

Apartado Postal: 9243, Santurce.
Puerto Rico 00908.
Teléfonos: 758 60 90, 758 61 42 y 758 62 79.
Fax: 763 01 90.
Teléfonos: 781 12 94 y 781 36 24.

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St. Louis. Missouri 63110.
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Fax: 781-1507.

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Albuquerque. Nuevo Méjico 87105.
Teléfono: 873-2078.

Consulado Honorario de España en Corpus Christi
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Corpus Chisti. Texas 78413.
Teléfono: 994-7517.

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5499 Glen Lakes Dr. n.º 209.
Dallas. Texas 75231.
Teléfono: 373-1200.

Consulado Honorario de España en El Paso
420 Golden Springs.
El Paso. Texas 79912-4139.
Teléfono: 534-0677.

Consulado Honorario de España en San Antonio
8350 Delphian.
Universal City. Texas 78148.
Teléfono: 658-7957.

Consulado Honorario de España en San Diego
10922 Anja Way.
Lakeside, CA, 92040-2717.
Teléfono:(619) 448 7282.

Viceconsulado Honorario de España en Atlanta
1010 Huntcliff, Suite 2315.
Atlanta, GA 30350.
Teléfono: 993-4883.

Viceconsulado Honorario en Jacksonville
2505 Riverside Ave.
Jacksonville-Florida 32204.
Teléfono: 387-7000.

Viceconsulado Honorario de España en Pensacola
100 Ingalls Drive.
Pensacola-Florida 32506.
Teléfono: 455-5360. Fax: 455-9283.

Viceconsulado Honorario de España en Tampa
One Tampa City Center, suite 235. 201 N Franklin St.
Tampa-Florida 33602.
Teléfono: 223-2378 y 223-5594.
Fax: 223-2478.

Viceconsulado Honorario de España en Filadelfia
3410 Warden Drive.
Philadelphia, Pennsylvania 19129.
Teléfono: 848-6180.
Fax: (609) 662-0798.

Viceconsulado Honorario de España en Newark
con jurisdicción en el Estado de New Jersey: Rutgers University, 249 University Av.
7102.
Teléfonos: (908) 273-1191 y 273-1494.
Fax: (908) 654-1474.

Viceconsulado Honorario de España en Seattle
4655, 138th. Ave.
S.E. Bellevue, WA 98006.
Teléfono: 747-6230.
Fax: 228-6239.

Viceconsulado Honorario de España en Baltimore
8117 Forest Hill Drive.
Ellicott City. Maryland 21043.
Teléfonos: 362-3335 y 465-5115.
Fax: 362-3047.

Avion: La mayoría de las ciudades y pueblos de los Estados Unidos están conectados por vía aérea. Importantes líneas como Continental Airlines, USAir, United Airlines, American Airlines o Delta Airlines, entre otras, conectan las principales ciudades del país. Desde ellas, se pueden realizar los trayectos hacia las poblaciones de menor importancia. La mayoría de líneas aéreas ofrecen ofertas muy atractivas a precios ventajosos. Recuerde que en el país el avión es uno de los transportes más utilizados dado sus bajas tarifas. Es conveniente reservar con anticipación, sobre todo, en los trayectos que presentan más demanda.
Los aeropuertos norteamericanos disponen de todas las facilidades y servicios: restaurantes, cafeterías, alquiler de automóviles o salas de espera están presente en todos ellos. Generalmente los aeropuertos cuentan con el servicio de transporte público hacia el centro de la ciudad, aunque en algunos casos habrá que esperar, por su corta frecuencia y en otros, será un verdadero problema. Siempre se puede recurrir a los taxis.
En ningún aeropuerto de los Estados Unidos está permitido fumar, ni siquiera existen las salas para fumadores, además de estar prohibido en todos los vuelos nacionales e internacionales.

Tren: La red ferroviaria en los Estados Unidos es bastante aceptable. Sin embargo, debido a la fuerte competencia de las compañías aéreas en cuanto a precios, los trayectos en tren son cada vez menos frecuentes, sobre todo en lo que se refiere a largas distancias. Amtrak es la empresa nacional que conecta la mayor parte del territorio nacional. Los trenes van equipados con coches cama, coches panorámicos, snack bar, restaurante y un vagón para el entretenimiento. Amtrak ofrece, para los turistas extranjeros, pases de tren con una duración de 45 días a precios realmente competitivos. Generalmente las estaciones se encuentran en el centro de las ciudades. Por otro lado, existen trayectos conocidos como “históricos” con máquinas de vapor o de vía estrecha. Destacan los circuitos del Mount Hood Railroad en Oregon y el Durango-Silverton en Colorado. Dos grandes rutas sirven Florida desde Nueva York (Silver Meteor) y desde Los Angeles (Silver Service).
El City of New Orleans conecta New Orleans con Chicago, Jackson y Menphis, mientras que el tren llamado Crescen Route va hacia Birmingham, Atlanta, Washington y Nueva York.

Autobus: El servicio de autobús es ligeramente más económico que el avión, pero es también mucho más lento. Los autobuses que conectan la mayoría de las ciudades norteamericanas están climatizados, los asientos son relativamente cómodos y los que realizan trayectos de largas distancias hacen paradas para comer y descansar cada cuatro horas. El autobús es recomendable en algunos trayectos cortos. Greyhound, la más importante empresa de autobuses del país, ofrece un talonario para realizar un número ilimitado de trayectos en un tiempo de siete o diez días. Se adquiere, exclusivamente, fuera de los Estados Unidos. Por norma general las estaciones de autobuses se encuentran en el centro de las ciudades.

Automovil: Este es, sin dudas, el mejor medio de transporte para desplazarse por los Estados Unidos de América. La red vial es excelente y la más extensa del mundo compuesta de autopistas, carreteras nacionales, estatales y municipales, así como caminos rurales y de parques y bosques. Las carreteras interestatales y autopistas son excelentes, con numerosas estaciones de servicio, moteles, áreas de descanso y teléfonos de emergencia. Las autopistas de peaje no son muy costosas y el carburante es bastante económico. Se conduce por la derecha y el máximo de velocidad en autopistas es de 55 a 65 millas por hora, dependiendo del estado en el que se encuentre.
En cuanto al alquiler de vehículos, los precios son mucho más ventajosos que en cualquier otra parte del mundo. Es necesario ser mayor de 21 años de edad, contar con permiso de conducir vigente y presentar una tarjeta de crédito. Una buena alternativa, si se viaja con un pequeño grupo, es alquilar un monovolumen o una caravana, ya que la infraestructura para la acampada es magnífica. Recuerde que en los Estados Unidos los automóviles son de transmisión automática, sin embrague, es decir, no es necesario hacer cambios. Conviene hacer un corto paseo para acostumbrarse.

Transportes publicos: La mayoría de las ciudades disponen de autobuses urbanos. Para pagar es necesario llevar el dinero justo y depositarlo en una especie de hucha que se encuentra al lado del conductor. En las paradas se encuentran las placas que indican el itinerario y tiempos de frecuencia de cada línea. En muchas ciudades se puede solicitar un “transfer”, un billete válido para los autobuses que intersectan o continúan la ruta.

Metro: Las ciudades de Atlanta, Baltimore, Boston, Buffalo, Chicago, Cleveland, Miami, Newark, Nueva York, Filadelfia, Washington, Los Angeles y San Francisco cuentan con servicio de metro.

Taxi: Los taxis son generalmente caros y en muchas ciudades, a excepción de Nueva York, Los Angeles, Miami o San Francisco, por citar algunas, son difíciles de conseguir. Por ejemplo si usted se encuentra en algún barrio residencial de Phoenix será imposible que transite por una de las calles un taxi. Lo más conveniente es solicitarlo por teléfono, hecho que incrementará el precio del trayecto. Los taxis suelen concentrarse a la entrada de los hoteles, aeropuertos estaciones de autobuses y trenes y en determinadas paradas. Si piensa hacer un uso frecuente de taxis, lo más recomendable es alquilar un vehículo lo que representará un ahorro considerable de dinero.
En Nueva Orleans los taxis cobran un suplemento por cada viajero. Por otro lado, Existen coches de caballos que ofrecen recorridos turísticos por la ciudad.

Aeropuertos y siglas IATA: Nueva York - NYC: J.F.K. a 22 km. de la ciudad.
Nueva York - LGA: La Guardia, a 13 km. de la ciudad.
Los Angeles - LAX: a 24 km. de la ciudad.
Chicago - CHI: Aeropuerto de O´Hare, a 27 km. de la ciudad.
San Francisco- SFO: a 25 km. de la ciudad.
Washington - WAS: Aeropuerto de Dulles, a 43 km. del centro de la ciudad.

Lineas aereas: American Airlines (AA)
Tel. 901-100-001.
Calle Pedro Texeira, número 8, 5º A.
Madrid.
Tel. 91-597-20-68.
Fax. 91-597-29-80.
Internet: http://www. americanair.com.

America West Airlines (HP)
Barcelona Airlines, En Madrid, Calle General Gallegos, número 3, bajos derecha.
Tel. 91-350-46-85/18-16.
Fax. 91-350-54-13.
Internet: http://www.americawest.com. E-mail: bcnair@idecnet.com.

En Barcelona, G. V. Corts Catalanes, número 617, Entresuelo 1ª.
Tel. 93-318-84-43/86-17/88-58.
Fax. 93-301-38-93.
E-mail: bcnair@nexo.es.

Continental Airlines (CO)
Tel. 902-10-15-22.
Internet: http://www.continental.com.
En Madrid, Calle Leganitos, número 47, 9º, Edificio Compostela.
Tel. 91-559-25-20/27-10.
Fax. 91-541-78-72.

En Barcelona, Avenida Diagonal, 383, 1º.
Tel. 93-415-88-92.
Fax. 93-415-03-39.

Delta Airlines (DL)
En Madrid, Plaza de España 18 Torre de MAdrid 8 , 1-01
Tel. 91 749 66 30.
Fax 91 758 01 68.
Internet: http://www.delta-air.com.

En Barcelona, Paseo de Gracia, número 16, 5º B.
Tel. 93-412-43-33.
Fax. 93-412-33-39.
28008 Madrid

Eagle Canyon
Calle Gran Vía, número 88, Edificio España, G 4, Planta 15, Oficina 1, Madrid.
Tel. 91-559-71-43/19.
Fax. 91-548-41-59.

Las Vegas Airlines (6G)
(operado por STI): en Madrid, Humera 52, bajo.
Tel. 91-357-28-12.

En Barcelona. Tel. 93-415-00-85.

North West Airlines (NW)
operado por KLM: en Madrid.
Internet: http://www.nwa.com.
Tel. 91-305-43-47.

En Barcelona. Tel. 93-379-54-58.

Papillon Helicopter
Eurowings España, Gran Vía 88, Gpo. Ascensores 4, planta 15, oficina 1, 28013 Madrid.
Tel. (91) 559-71-19.
Fax 91-548-41-59.

Scenic Airlines (YR)
operado por Barcelona Airlines: en Madrid, Calle General Gallegos, número 3, Bajos derecha.
Tel. 91-350-46-85/18-16.
Fax. 91-350-54-13.
E-mail:bcnair@ nexo.es.

En Barcelona, G. V. Corts Catalanes, número 617, Entresuelo 1ª.
Tel. 93-318-88-58/86-17/84-43.
Fax. 93-301-38-93.

United Airlines (UA)
Global Aviación. En Madrid, Calle Gran Vía, número 86, Edificio España, G. 5, Planta 21.
Tel. 91-559-01-62/541-34-78.
Fax. 91-542-73-31.
Internet: http://www.ual.com.

En Barcelona, Paseo de Gracia, número 69.

US Airways (US)
Tel. 900-99-33-08.
Fax. 900-96-33-98.
En Madrid, Calle Alberto Aguilera, número 38, 2º.
Tel. 91-444-47-00.
Fax. 91-444-47-09.
Internet: http://www.usairways.com