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* Saqqara
Merece la pena realizar una visita a la Necrópolis de Saqqara. Para llegar hasta allí es aconsejable alquilar un taxi, para todo el día, que negociando con el conductor se puede conseguir por una cantidad más que razonable. Se recomienda que el taxi tenga aire acondicionado.
En la necrópolis se erige la Pirámide Escalonada de Zoser, la más antigua de todas, ubicada en un recinto donde, además, se pueden contemplar santuarios y patios. También se encuentran en esta necrópolis la Pirámide de Unas, los restos del Monasterio de San Jeremías, las Tumbas de Mereruka y Kagemmi, del 2345-2333 a.C., la Pirámide de Teti con bellos grabados de la vida egipcia de aquella época tallados en su interior, Serapeum, catacumba dedicada a Apis, el toro sagrado y la Pirámide Escalonada de Sejmhet.
Hacia el sur, únicamente accesibles a pie, en vehículos todoterrenos, camellos, caballos o burros, se pueden visitar las Pirámides de Pepi I y Pepi II, las de Yedkare Isesi y la de Iserkare Jenyer.

* Menfis (Memphis)
Fue la capital del Egipto durante muchos años en el periodo faraónico antes de que Tebas, la actual Luxor, se convirtiera en la capital. Su estado actual no hace honor a lo que fue en el pasado, pero merece la pena dar un paseo por sus calles, quizá aprovechando el mismo día y el mismo taxi en el que se puede ir a visitar Saqqara (se encuentra a 3 kilómetros de Menfis y a 24 kilómetros al sur de El Cairo).
Es difícil viendo lo que queda de ella, creer que fue una ciudad majestuosa, pero lo fue. Con mucha imaginación y los restos que quedan en su diminuto museo y en sus jardines quizá el turista lo consiga.
La razón para visitar Menfis no es otra que su pequeño museo (de 8:00 a 17:00 h. todos los días). En el destaca un gigantesco coloso de piedra que representa a Ramsés II, similar al que se trasladó a El Cairo al Midam Ramsés, y que quita la respiración. Sus dimensiones son sobrecogedoras. En los jardines del museo se pueden contemplar una esfinge de alabastro, más estatuas de Ramsés II y las camas mortuorias en las que las sagradas vacas Apis eran sacrificadas.