Introducción

Introducción:
Capital de Rusia y de la Comunidad de Estados Independientes y la ciudad de la cual emana todo el poder, en una de las naciones más centralizadas del mundo. Es el hogar del brillante Ballet Bolshoi, y también de la temida prisión de Lubianka. La ciudad se encuentra en la Rusia europea y es atravesada por el río Moskova, del que recibió su nombre. Desde tiempos de Iván el Grande (el «Terrible», 1462-1505), Moscú ha sido la capital cultural y educacional del pueblo ruso, aun cuando, en 1712, Pedro el Grande (1672-1725) trasladó su corte y el gobierno del país a San Petersburgo. En 1918, los líderes de la Revolución Rusa repusieron a Moscú como la capital. La ciudad se menciona por primera vez en las crónicas rusas en 1147. En 1156, el príncipe ruso Yuri Dolgoruky construyó allí un «kremlin» (fortaleza) de madera y la ciudad que creció a su alrededor prosperó como centro de las rutas fluviales que atravesaban Rusia. En 1400 ya era la capital de un floreciente principado, conocido como Muscovy, fundado en 1263 por Alejandro Nevsky (1220-1263), que sobrevivió a los ataques de los tártaros y absorbió a los principados vecinos, como Kíev y Novgorod. Iván III (Iván el Grande) consolidó el estado en 1480, finalmente derrotó a los tártaros y se autonombró zar de todas las Rusias. En 1571, los tártaros capturaron Moscú y en 1610 fue parcialmente destruido por los polacos, pero después sobrevivió a dos grandes invasiones: la de las fuerzas de Napoleón en 1812, y la de las tropas de Adolfo Hitler en 1941. La ciudad creció rápidamente como centro administrativo después de 1918, y en los treinta registró un progreso industrial en gran escala con plantas acereras, constructoras de vehículos y maquinaria. La reconstrucción de la posguerra, los nuevos suburbios con edificios de apartamentos para los trabajadores y la creación de industrias textiles, papeleras, de productos químicos, alimentos procesados, muebles y aparatos electrónicos, ampliaron considerablemente los límites de la ciudad, más allá de una autopista circular de 110 km de longitud. El corazón de Moscú es todavía el Kremlin, símbolo del poder y la autoridad, con antiguos palacios reales y las cúpulas en forma de cebolla de sus catedrales, que se eleven sobre los muros a un lado de la plaza principal, donde se encuentra el Mausoleo Lenin y por la que desfilaban en días especiales las poderosas fuerzas armadas soviéticas. Los muros del Kremlin (1485-1495), junto al río Moscú, miden 2, 3 km de largo y tienen 19 torres. Encierran la Plaza del Kremlin, donde hay una magnífica colección de muestras de la arquitectura rusa de los siglos XV al XVIII. Sus cuatro catedrales e iglesias nos recuerdan que Moscú ha sido el corazón de la Iglesia Ortodoxa Rusa desde 1326. El Gran Palacio del siglo XIX, que fue sede del Soviet Supremo de la URSS y el edificio del Consejo de Ministros, del siglo XVIII, donde el líder revolucionario Vladimir Lenin (1870-1924) vivió y trabajó de 1918 a 1924, están también en la plaza. Más allá del Kremlin, una serie de edificios bordean las avenidas que se extienden desde el centro y se cruzan con carreteras circulares. En Moscú hay 120 museos y galerías de arte, 35 teatros y salas de concierto, incluyendo la Opera Bolshoi, el Ballet Teatro y el Teatro de las Artes de Moscú, así como 75 sales cinematográficas. Más allá, en las cercanas colinas Lenin, está la Villa Olímpica, construida para los Juegos Olímpicos de 1980. La ciudad de Moscú tuvo una notable explosión demográfica en los úItimos 100 años. En 1871, la ciudad tenía 602.000 habitantes, pero más del doble para 1912 (1.618.000). Y, a pesar de las bajas de la Segunda Guerra Mundial, en 1939, la cifra fue de 4.542.000, y casi se había duplicado para 1983. Su población es de 8.600.000